La chirigota de año que revive a Hawking nació con muchas dudas: "Teníamos miedo pero la gente lo ha entendido"

El autor, Miguel Ángel Llull, analiza el impacto que causado por un grupo que rinde tributo carnavalesco a los pacientes de ELA y a Stephen Hawking, "un genio al que admiro desde siempre"

La chirigota, durante su debú en el COAC 2026 este pasado miércoles. REYNA
17 de enero de 2026 a las 21:07h

Quién iba a decirle que el día después sería tan ajetreado que el de la actuación. Hace apenas diez horas que se quitó el tipo y no para. Da varios viajes en coches y furgonetas para devolver las sillas de ruedas con las que se plantaron en el escenario del Gran Teatro Falla.

Una chirigota, en teoría es una de las revelaciones del Concurso Oficial de Agrupaciones del Falla hasta el momento. Es un grupo que comparece disfrazado de Stephen Hawking, el legendario astrofísico que convivió casi toda su vida con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en una silla de ruedas mecánica.

"Teníamos miedito, esa es la verdad". Ahora, en la pausa de sol que da el mediodía del jueves, hace balance mientras recoge reacciones y atrezzo. Siente alivio y alegría por lo que pasó sobre el escenario.

El grupo interpreta todo el repertorio sentado en sillas de ruedas eléctricas.  REYNA

Recibe una llamada de móvil cada pocos minutos, medios de comunicación de todo tipo y alcance, local, regional, nacional, internacional. Repite una y otra vez la misma conversación con admirable paciencia y comprensión.

El autor de la chirigota

Miguel Ángel Llull Segura es un joven veterano de la chirigota y la comparsa gaditana. Ha salido junto a grandes nombres —Yuyu, Vera Luque o El Canijo— muchos años. Debutó en el 97 como infantil, va para 30 años de coplas.

Ahora retoma su pasión en solitario porque su habitual compañero de autoría, David Verde, se ha tomado un descanso: "Perdió a su madre hace un tiempo y necesitaba parar. Pronto estará con nosotros otra vez".

A falta de su gran apoyo, tuvo otros: "Alberto, Paco, Ale Alcántara, todo el grupo, han aportado mucho, muchísimo". Son reincidentes en propuestas arriesgadas. "El año pasado [chirigota El que guarda, halla] también apostamos por un tipo arriesgado, con el síndrome de Diógenes, y gustó".

Este grupo basó su tipo en la salud mental con su anterior chirigota: 'El que guarda, halla'.  REYNA

Así que decidieron poner otra idea muy delicada. La enfermedad y la discapacidad en una fiesta dedicada a la alegría, el desahogo y la pasión. La soga del dolor en la casa del ahorcado colorado.

Las líneas que separan el abucheo del aplauso, el entusiasmo del cabreo, son tan finas como pelos de gato, en el carnaval como en cualquier otra exposición pública.

Los mal pensados podrían achacarles que se aprovechan de la enfermedad o buscan compasión fácil. Los bien pensados pueden entender que dan visibilidad y recuerdo, que hacen un homenaje, un reconocimiento, desde la solidaridad y la empatía.

"Al final conseguimos ponernos en su lugar y animar a los que nos vean a que se pongan en su lugar"

Han ganado los últimos y por goleada: "La gente lo ha entendido perfectamente, las reacciones son muy buenas, los comentarios son cariñosos, apenas hay una crítica mala".

"Molestar o hacer daño era lo último"

Esa recepción al pase es un descanso porque "en los primeros ensayos ya teníamos miedillo. Invitamos miembros de la Asociación ELA de Andalucía, queríamos que nos dijeran la verdad, con claridad, lo que les parecía".

"Cualquier cosa que pudiera ofender, el detalle más pequeño, queríamos que nos lo dijeran porque molestar o hacer daño era lo último. Lo primero era hacer una chirigota con nuestro humor y darle visibilidad a las personas que viven con esta enfermedad, a todos los discapacitados".

"Al final conseguimos ponernos en su lugar y animar a los que nos vean a que se pongan en su lugar, desde la dificultad para comunicarse o para desplazarse hasta el dinero que les cuesta todo".

Para entender lo que viven los afectados basta con "hacer el pasacalles en la silla, por esos adoquines, tocar los instrumentos o cantar sentados, todo eso ya te hace pensar en lo que viven cada día".

Hasta el aspecto que requería el tipo les hizo pensar: "Nos hemos tenido que afeitar todos, cuando ahora casi todos llevamos barba. Eso también te hace ponerte en el lugar de personas que hasta en lo más mínimo están condicionadas cada día de su vida".

Uno de los tenores de la agrupación, durante el primer pase en el Falla.  REYNA

Llull asegura que la cercanía a los enfermos estaba garantizada desde el principio: "En el grupo somos padres de un niño autista, aunque no es una enfermedad como tal, de una niña con parálisis cerebral. Un gran amigo nuestro tiene ELA. Si les faltáramos al respeto no lo habríamos hecho".

Añade un detalle personal que, además, es una preferencia: "Además de los afectados por ELA, queríamos hacer un homenaje a Stephen Hawking, es un genio al que admiro desde siempre, hace años que leí cosas suyas y aluciné. También me apetecía recordarlo a él en concreto".

En el repertorio hay varias referencias al "amor a la vida" del científico y a su admirable capacidad "para llegar a lo más alto desde el lugar más difícil".

El autor ni siquiera se quiere arrogar el mérito de hacer una chirigota solidaria como si eso fuera nuevo o raro: "Este año serán todavía más pero siempre hacemos actuaciones benéficas, para Upace, para Afanas. Y no con este tipo, las hemos hecho siempre".

La Chirigota, en teoría les permite este año añadir gestos como donar todas las sillas eléctricas, unas 20 y de alto coste económico, a los afectados o asociaciones que puedan necesitarlas pero el resto no será novedad.

"Este año serán todavía más actuaciones benéficas pero siempre las hacemos, como cantidad de grupos desde hace muchos años. Al carnaval se le podrán criticar muchas cosas pero esa no"

"Es muy habitual. Al carnaval se le podrán criticar muchas cosas pero nadie puede negar la cantidad de grupos, muchísimos, desde hace muchos años que actúan gratuitamente con fines benéficos".

"Todo el mundo sabe que es muy habitual que se hagan festivales para recaudar fondos para asociaciones de familiares de enfermos y afectados. Así que esta chirigota será como todos los demás, como todos los años, quizás un poco más por el tipo, por la idea".

Para competir y para disfrutar

La particularidad de Una chirigota, en teoría no elimina la esencia general: es un grupo de carnaval creado para competir, en principio, y luego para disfrutar y hacer disfrutar. "El humor negro siempre nos ha gustado".

Lo demuestran cuando, en la presentación, sobre sus sillas motorizadas, cantan "aquí está el máquina para disfrutar del Carnaval".

Su afán por jugar a la competición que es el Falla quedó claro con su repertorio: "Metimos un cuplé sobre la denuncia a Julio Iglesias escrito unas horas antes, lo cambiamos y ensayamos poco antes. Y hemos dejado otro, también con su riesgo, por si pasamos a cuartos".

Miguel Ángel Llull queda claro que quieren llegar lejos, que buscan lo mismo que los demás: aplausos, risas, quizás una final, quizás un premio. "Llevamos unos años gustando, pasando algunos cortes, por qué no".

En el próximo pase ya serán esperados y acompañados como una revelación del carnaval de Cádiz en 2026. Ojalá que también lo sean las personas que recuerda su tipo, las que sufren esa enfermedad en la vida real.

Sobre el autor

José Landi

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