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Así renueva Aguas de Cádiz sus tuberías sin levantar ni una calle: la técnica de la "camisa" y otras modernizaciones invisibles

La empresa municipal rehabilita 1,5 kilómetros de colectores mediante técnicas que reducen las molestias a la ciudadanía e incorpora sensores para detectar incidencias y fugas con mayor rapidez

  • La directora gerente de Aguas de Cádiz, María Jesús Firmat, en la estación de bombeo Juan de Dios Molina, más conocida como La Martona. -

Abrir el grifo y disponer de agua potable, o tirar de la cisterna y que las aguas residuales desaparezcan, son dos gestos tan normalizados que no nos hacen preguntarnos toda la infraestructura y el trabajo técnico permanente que hay detrás. En Cádiz, Aguas de Cádiz trabaja para modernizar sus instalaciones, mejorar la eficiencia de sus redes y anticiparse a las incidencias antes de que terminen convirtiéndose en un problema para la ciudadanía.

"Somos el gran desconocido", señala María Jesús Firmat, directora gerente de la empresa municipal. "Tenemos tan metido en la cabeza que abrir el grifo y tener agua de calidad, de presión, es algo tan natural, y que luego el agua se va por el desagüe y desaparece, que hay veces que no pensamos todo el trabajo que hay detrás".

Ese trabajo incluye el mantenimiento de cientos de kilómetros de conducciones, el control de los vertidos y la vigilancia permanente de unas infraestructuras sometidas a un uso constante. Una labor que, en palabras de Firmat, exige garantizar "calidad de agua en abastecimiento y en el saneamiento" y asegurarse de que la actividad se desarrolla de forma compatible con "el ecosistema y el medio ambiente".

Rehabilitar las tuberías sin levantar las calles

Una de las actuaciones más destacadas de esta estrategia es la rehabilitación de aproximadamente 1,5 kilómetros de colectores mediante la técnica de manga continua. La intervención, que ha afectado a alrededor de once calles de la capital gaditana, permite renovar el interior de determinadas tuberías deterioradas sin necesidad de abrir zanjas ni levantar el pavimento.

El procedimiento consiste en introducir un revestimiento en el interior del colector y adherirlo a sus paredes mediante técnicas de curado, como la luz ultravioleta o el vapor, según las características de la instalación. De esta forma, la conducción existente queda reforzada interiormente sin recurrir a una sustitución convencional que obligue a excavar la calle.

Esta técnica de la manga continua "es como establecer una camisa por dentro de determinados colectores", explica de manera coloquial Firmat, que precisa que "no se puede llevar a cabo en todos los colectores, pero sí en aquellos que tienen un diámetro suficiente". Antes de colocarla, además, es necesario realizar una limpieza profunda de la tubería para garantizar que el nuevo material se adhiera correctamente.

  • La directora gerente de Aguas de Cádiz, María Jesús Firmat, en un momento de la entrevista con lavozdelsur.es.
  • -

La ventaja más visible está en la reducción de las molestias para los vecinos, ya que, al no haber apertura alguna de zanja "no se para el tráfico y los viandantes pueden seguir con su actividad normal en la ciudad", destaca la directora gerente. Una circunstancia especialmente relevante en una localidad como Cádiz, donde el tráfico intenso y la falta de aparcamiento son problemas diarios.

La actuación responde al deterioro que Aguas de Cádiz había detectado en los tramos donde se ha actuado. La filosofía, insiste Firmat, es "actuar antes de que ocurra el problema, ya que siempre la solución sería más compleja, tanto a nivel técnico de Aguas de Cádiz como a nivel de calle. Por eso, siempre es mejor tenerlo todo controlado". La técnica de manga continua se utilizará en futuras intervenciones siempre que las condiciones de la tubería lo permitan.

Entre las próximas actuaciones, Firmat cita trabajos en la zona de General Luque. La empresa combina este tipo de rehabilitaciones con reparaciones de averías y renovaciones programadas, en una red en la que conviven conducciones actuales con otras que alcanzan los 50 años de antigüedad.

Sensores para adelantarse a las averías

La modernización de las redes no se limita a renovar físicamente las tuberías. La incorporación de nuevas tecnologías constituye otro de los ejes de trabajo de Aguas de Cádiz, que ha avanzado en la digitalización de sus infraestructuras a través de un proyecto desarrollado junto a Chiclana Natural y financiado parcialmente con fondos europeos del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de digitalización del ciclo del agua.

El proyecto conjunto alcanza aproximadamente los nueve millones de euros, de los que unos cuatro millones proceden de la financiación europea, según explica Firmat. En el caso de Aguas de Cádiz, ha permitido incorporar sensores, caudalímetros y equipos multiparamétricos en las redes de abastecimiento y saneamiento.

  • La estación de bombeo de La Martona, en Cádiz.
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"El agua va muy rápida y la tecnología nos permite adelantarnos", resume la directora gerente. Los dispositivos transmiten información a los sistemas de la empresa y permiten conocer prácticamente en tiempo real qué está sucediendo en las conducciones. El objetivo es detectar fugas y anomalías con mayor rapidez, acotar su localización y reducir los tiempos de respuesta.

Hasta ahora, muchas incidencias requerían que alguien las detectara en la calle, avisara a la empresa y permitiera a los operarios iniciar las comprobaciones para encontrar su origen. Además, como recuerda Firmat, "las averías en el agua muchas veces no salen donde tú crees que está el problema", lo que dificultan su localización.

Sin embargo, con la nueva sensorización la empresa espera mejorar esa capacidad de diagnóstico. "Vamos a poder detectar mejor, no al milímetro, pero sí mucho mejor, cuándo hay una fuga, dónde hay una fuga, y podremos actuar con más rapidez", explica Firmat. Una ventaja que no solo repercute en la eficiencia del servicio, sino también en la protección ambiental: "A nivel de saneamiento, evitar vertidos y fugas de la red de saneamiento también es algo importante".

La digitalización también tendrá una aplicación directa para los usuarios. Aguas de Cádiz prevé desarrollar un proyecto piloto de contadores con telelectura en el barrio de La Viña, que permitirá consultar a través de una oficina virtual y una aplicación móvil información sobre el consumo de agua prácticamente en tiempo real.

Prepararse para las lluvias

Los episodios de precipitaciones intensas registrados a principios de 2026 volvieron a poner a prueba las redes de saneamiento. Firmat considera que la respuesta fue satisfactoria, aunque matiza que el funcionamiento adecuado de las infraestructuras no significa que desaparezcan las acumulaciones temporales de agua. "Las ciudades están preparadas para unos límites, no para episodios extraordinarios como los del pasado invierno".

Así, explica que las conducciones se dimensionan para unos volúmenes determinados y no pueden absorber instantáneamente cantidades excepcionales de lluvia. "Las redes no tienen capacidad para absorber 25 o 50 litros en cinco minutos", señala.

En la capital gaditana, Aguas de Cádiz mantiene una limpieza continua de las redes y de sus 9.853 imbornales, además de reforzar la vigilancia en las zonas más expuestas por su configuración topográfica. El casco antiguo y La Viña, situados a menor altitud que otras áreas de la ciudad, requieren especial atención cuando las previsiones meteorológicas anuncian precipitaciones intensas.

  • María Jesús Firmat, junto al director técnico de Aguas de Cádiz, Manuel Amaya.
  • -

La experiencia de estos episodios refuerza la importancia de una infraestructura proyectada para gestionar también los excesos de caudal. En este sentido, la empresa trabaja en el proyecto de un tanque de tormentas de unos 6.000 metros cúbicos de capacidad, previsto a la salida de la ciudad. El depósito permitirá retener temporalmente parte del agua durante las lluvias más intensas y realizar un tratamiento previo antes de su llegada a la depuradora. La actuación deberá volver a licitarse después de que un procedimiento anterior quedara desierto, principalmente por el encarecimiento de los materiales.

La Martona, una instalación estratégica

La gestión de las aguas residuales cuenta, además, con instalaciones estratégicas como la estación de bombeo Juan de Dios Molina, conocida como La Martona. Manuel Amaya, director técnico de Aguas de Cádiz, explica que se trata de la estación más grande de la ciudad, donde llega "el 98% del caudal de aguas residuales". Desde allí, el agua se impulsa hacia otra estación en Cortadura y posteriormente a la depuradora que la capital comparte con San Fernando.

La instalación dispone de bombas de gran potencia, equipos de monitorización y sistemas redundantes para reducir el riesgo de interrupciones. "La seguridad de funcionamiento está asegurada. No vamos a decir al 100%, porque siempre puede fallar algo, pero estamos preparados para cualquier eventualidad", afirma Amaya. De hecho, las instalaciones cuentan con personal durante las 24 horas del día, los 365 días del año, y constituye una pieza esencial del sistema de saneamiento gaditano.

Programa de suministro mínimo viable

Junto a la gestión técnica, Aguas de Cádiz mantiene una línea de apoyo social para garantizar el acceso a un recurso básico, a través del programa de suministro mínimo viable. Desarrollado en coordinación con los Servicios Sociales, la empresa ayuda a familias con dificultades económicas para afrontar sus facturas.

  • La estación de bombeo de La Martona está controlada por personal especializado 24 horas los 365 días del año.
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La empresa, explica Firmat, destina alrededor de 300.000 euros anuales a estas ayudas y, en el momento de la elaboración de este reportaje, cerca de 900 familias se beneficiaban del programa. En 2025 se superaron las 1.100.

La modernización de las redes, la prevención de averías, la innovación tecnológica y la atención a los hogares vulnerables forman parte de una misma estrategia: garantizar que un servicio esencial como el del suministro de agua siga funcionando con la mayor eficiencia posible. Una labor que, como recuerda la directora gerente, va mucho más allá de abrir un grifo.

Abrir el grifo y disponer de agua potable, o tirar de la cisterna y que las aguas residuales desaparezcan, son dos gestos tan normalizados que no nos hacen preguntarnos toda la infraestructura y el trabajo técnico permanente que hay detrás. En Cádiz, Aguas de Cádiz trabaja para modernizar sus instalaciones, mejorar la eficiencia de sus redes y anticiparse a las incidencias antes de que terminen convirtiéndose en un problema para la ciudadanía.

"Somos el gran desconocido", señala María Jesús Firmat, directora gerente de la empresa municipal. "Tenemos tan metido en la cabeza que abrir el grifo y tener agua de calidad, de presión, es algo tan natural, y que luego el agua se va por el desagüe y desaparece, que hay veces que no pensamos todo el trabajo que hay detrás".

Ese trabajo incluye el mantenimiento de cientos de kilómetros de conducciones, el control de los vertidos y la vigilancia permanente de unas infraestructuras sometidas a un uso constante. Una labor que, en palabras de Firmat, exige garantizar "calidad de agua en abastecimiento y en el saneamiento" y asegurarse de que la actividad se desarrolla de forma compatible con "el ecosistema y el medio ambiente".

Rehabilitar las tuberías sin levantar las calles

Una de las actuaciones más destacadas de esta estrategia es la rehabilitación de aproximadamente 1,5 kilómetros de colectores mediante la técnica de manga continua. La intervención, que ha afectado a alrededor de once calles de la capital gaditana, permite renovar el interior de determinadas tuberías deterioradas sin necesidad de abrir zanjas ni levantar el pavimento.

El procedimiento consiste en introducir un revestimiento en el interior del colector y adherirlo a sus paredes mediante técnicas de curado, como la luz ultravioleta o el vapor, según las características de la instalación. De esta forma, la conducción existente queda reforzada interiormente sin recurrir a una sustitución convencional que obligue a excavar la calle.

Esta técnica de la manga continua "es como establecer una camisa por dentro de determinados colectores", explica de manera coloquial Firmat, que precisa que "no se puede llevar a cabo en todos los colectores, pero sí en aquellos que tienen un diámetro suficiente". Antes de colocarla, además, es necesario realizar una limpieza profunda de la tubería para garantizar que el nuevo material se adhiera correctamente.

  • La directora gerente de Aguas de Cádiz, María Jesús Firmat, en un momento de la entrevista con lavozdelsur.es.
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La ventaja más visible está en la reducción de las molestias para los vecinos, ya que, al no haber apertura alguna de zanja "no se para el tráfico y los viandantes pueden seguir con su actividad normal en la ciudad", destaca la directora gerente. Una circunstancia especialmente relevante en una localidad como Cádiz, donde el tráfico intenso y la falta de aparcamiento son problemas diarios.

La actuación responde al deterioro que Aguas de Cádiz había detectado en los tramos donde se ha actuado. La filosofía, insiste Firmat, es "actuar antes de que ocurra el problema, ya que siempre la solución sería más compleja, tanto a nivel técnico de Aguas de Cádiz como a nivel de calle. Por eso, siempre es mejor tenerlo todo controlado". La técnica de manga continua se utilizará en futuras intervenciones siempre que las condiciones de la tubería lo permitan.

Entre las próximas actuaciones, Firmat cita trabajos en la zona de General Luque. La empresa combina este tipo de rehabilitaciones con reparaciones de averías y renovaciones programadas, en una red en la que conviven conducciones actuales con otras que alcanzan los 50 años de antigüedad.

Sensores para adelantarse a las averías

La modernización de las redes no se limita a renovar físicamente las tuberías. La incorporación de nuevas tecnologías constituye otro de los ejes de trabajo de Aguas de Cádiz, que ha avanzado en la digitalización de sus infraestructuras a través de un proyecto desarrollado junto a Chiclana Natural y financiado parcialmente con fondos europeos del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de digitalización del ciclo del agua.

El proyecto conjunto alcanza aproximadamente los nueve millones de euros, de los que unos cuatro millones proceden de la financiación europea, según explica Firmat. En el caso de Aguas de Cádiz, ha permitido incorporar sensores, caudalímetros y equipos multiparamétricos en las redes de abastecimiento y saneamiento.

  • La estación de bombeo de La Martona, en Cádiz.
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"El agua va muy rápida y la tecnología nos permite adelantarnos", resume la directora gerente. Los dispositivos transmiten información a los sistemas de la empresa y permiten conocer prácticamente en tiempo real qué está sucediendo en las conducciones. El objetivo es detectar fugas y anomalías con mayor rapidez, acotar su localización y reducir los tiempos de respuesta.

Hasta ahora, muchas incidencias requerían que alguien las detectara en la calle, avisara a la empresa y permitiera a los operarios iniciar las comprobaciones para encontrar su origen. Además, como recuerda Firmat, "las averías en el agua muchas veces no salen donde tú crees que está el problema", lo que dificultan su localización.

Sin embargo, con la nueva sensorización la empresa espera mejorar esa capacidad de diagnóstico. "Vamos a poder detectar mejor, no al milímetro, pero sí mucho mejor, cuándo hay una fuga, dónde hay una fuga, y podremos actuar con más rapidez", explica Firmat. Una ventaja que no solo repercute en la eficiencia del servicio, sino también en la protección ambiental: "A nivel de saneamiento, evitar vertidos y fugas de la red de saneamiento también es algo importante".

La digitalización también tendrá una aplicación directa para los usuarios. Aguas de Cádiz prevé desarrollar un proyecto piloto de contadores con telelectura en el barrio de La Viña, que permitirá consultar a través de una oficina virtual y una aplicación móvil información sobre el consumo de agua prácticamente en tiempo real.

Prepararse para las lluvias

Los episodios de precipitaciones intensas registrados a principios de 2026 volvieron a poner a prueba las redes de saneamiento. Firmat considera que la respuesta fue satisfactoria, aunque matiza que el funcionamiento adecuado de las infraestructuras no significa que desaparezcan las acumulaciones temporales de agua. "Las ciudades están preparadas para unos límites, no para episodios extraordinarios como los del pasado invierno".

Así, explica que las conducciones se dimensionan para unos volúmenes determinados y no pueden absorber instantáneamente cantidades excepcionales de lluvia. "Las redes no tienen capacidad para absorber 25 o 50 litros en cinco minutos", señala.

En la capital gaditana, Aguas de Cádiz mantiene una limpieza continua de las redes y de sus 9.853 imbornales, además de reforzar la vigilancia en las zonas más expuestas por su configuración topográfica. El casco antiguo y La Viña, situados a menor altitud que otras áreas de la ciudad, requieren especial atención cuando las previsiones meteorológicas anuncian precipitaciones intensas.

  • María Jesús Firmat, junto al director técnico de Aguas de Cádiz, Manuel Amaya.
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La experiencia de estos episodios refuerza la importancia de una infraestructura proyectada para gestionar también los excesos de caudal. En este sentido, la empresa trabaja en el proyecto de un tanque de tormentas de unos 6.000 metros cúbicos de capacidad, previsto a la salida de la ciudad. El depósito permitirá retener temporalmente parte del agua durante las lluvias más intensas y realizar un tratamiento previo antes de su llegada a la depuradora. La actuación deberá volver a licitarse después de que un procedimiento anterior quedara desierto, principalmente por el encarecimiento de los materiales.

La Martona, una instalación estratégica

La gestión de las aguas residuales cuenta, además, con instalaciones estratégicas como la estación de bombeo Juan de Dios Molina, conocida como La Martona. Manuel Amaya, director técnico de Aguas de Cádiz, explica que se trata de la estación más grande de la ciudad, donde llega "el 98% del caudal de aguas residuales". Desde allí, el agua se impulsa hacia otra estación en Cortadura y posteriormente a la depuradora que la capital comparte con San Fernando.

La instalación dispone de bombas de gran potencia, equipos de monitorización y sistemas redundantes para reducir el riesgo de interrupciones. "La seguridad de funcionamiento está asegurada. No vamos a decir al 100%, porque siempre puede fallar algo, pero estamos preparados para cualquier eventualidad", afirma Amaya. De hecho, las instalaciones cuentan con personal durante las 24 horas del día, los 365 días del año, y constituye una pieza esencial del sistema de saneamiento gaditano.

Programa de suministro mínimo viable

Junto a la gestión técnica, Aguas de Cádiz mantiene una línea de apoyo social para garantizar el acceso a un recurso básico, a través del programa de suministro mínimo viable. Desarrollado en coordinación con los Servicios Sociales, la empresa ayuda a familias con dificultades económicas para afrontar sus facturas.

  • La estación de bombeo de La Martona está controlada por personal especializado 24 horas los 365 días del año.
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La empresa, explica Firmat, destina alrededor de 300.000 euros anuales a estas ayudas y, en el momento de la elaboración de este reportaje, cerca de 900 familias se beneficiaban del programa. En 2025 se superaron las 1.100.

La modernización de las redes, la prevención de averías, la innovación tecnológica y la atención a los hogares vulnerables forman parte de una misma estrategia: garantizar que un servicio esencial como el del suministro de agua siga funcionando con la mayor eficiencia posible. Una labor que, como recuerda la directora gerente, va mucho más allá de abrir un grifo.

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