Un hombre ha sido detenido de nuevo en Almería después de protagonizar dos incidentes en un establecimiento de telefonía y electrónica. La primera intervención policial se produjo tras el hurto de varios dispositivos, mientras que ahora, tras salir en libertad provisional, reincide al regresar al mismo local y amenazar al propietario para sustraer dinero en efectivo.
El arresto actual tuvo lugar el pasado martes en la vía pública, sin que se produjeran altercados, según ha informado la Policía Nacional. Tras su puesta a disposición judicial, el individuo ha ingresado en prisión este jueves como medida cautelar.
Robo inicial y registro de pruebas
La investigación comenzó tras la denuncia presentada el 22 de enero, cuando el comercio sufrió la rotura de la persiana metálica y la fuerza de la entrada interior, resultando en el hurto de siete teléfonos móviles de alta gama. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron al presunto autor durante el asalto, facilitando su rápida identificación.
Gracias al trabajo conjunto de la Brigada de Policía Judicial, la Brigada Científica y el área de Seguridad Ciudadana de la Comisaría Provincial de Almería, el sospechoso fue localizado y arrestado en menos de 24 horas tras el primer robo. La colaboración del propietario fue clave, aportando información que permitió esclarecer el caso con rapidez.
Roba en un comercio de Almería. Policía Nacional lo detiene, el juzgado lo deja en libertad hasta el juicio y en cuanto pisa la calle se va directo al mismo comercio a robar y amenaza al propietario con quemar el local. Policía lo detiene por segunda vez. #CSNAlmería 🌐 pic.twitter.com/7mnjiqTYr9
— Canal Sur Almería (@canalsuralmeria) February 19, 2026
Reincidencia y amenazas
Tras salir en libertad provisional, el hombre regresó al comercio, adoptando una actitud desafiante hacia el propietario. Según el material audiovisual aportado, profiere amenazas, asegurando que podría "quemar el negocio", y obliga al dueño a entregarle 30 euros. Durante el incidente, causa daños en el mobiliario y trata de abrir la caja registradora.
La Policía Nacional ha incorporado las grabaciones de ambos sucesos al expediente, imputando al detenido nuevos delitos. El análisis detallado de las pruebas ha permitido solicitar medidas cautelares más estrictas y reforzar la protección del comercio afectado.
La nueva ley de multirreincidencia permite que hurtos de menos de 400 euros sean castigados con hasta tres años de prisión si la persona ya ha sido condenada al menos tres veces por delitos similares. También se aplican penas más severas a casos de estafa reiterada y se puede prohibir a los delincuentes acudir a determinados lugares o comunicarse con ciertas personas.
El ingreso en prisión responde a la gravedad de los hechos y a la reiteración delictiva, que motivó la adopción de medidas más severas tras constatar la conducta intimidatoria del implicado.



