Una policía nacional denuncia haber sido víctima de acoso durante años en su trabajo y asegura que, pese a pedir ayuda dentro del cuerpo, nadie la protegió. Su testimonio ha sido recogido en exclusiva por El programa de Ana Rosa. Este caso se produce después de la dimisión del DAO, denunciado por presunta agresión sexual a una subordinada, lo que ha reavivado el debate sobre la gestión de estos casos dentro de la institución.
La víctima explica que los problemas comenzaron hace cuatro años, cuando solicitó un traslado a Fuerteventura. Como oficial a cargo de su oficina, se convirtió en objetivo de un subordinado, derivando en lo que describe como una "pesadilla diaria". A pesar de solicitar ayuda en reiteradas ocasiones, recibió advertencias para no presentar denuncia, pues el régimen disciplinario supuestamente protegía al agresor, según cuenta ella misma.
"Es muy difícil, porque el día a día es ver que lo que quieren es que te marches", relata en el programa. Finalmente, tras agotar todas las vías internas y superar la dificultad de encontrar abogados dispuestos a defenderla, la agente recurrió a la justicia, consiguiendo una sentencia favorable que condenó tanto al policía agresor como al inspector implicado.
Una lucha judicial prolongada
El caso tuvo que ser trasladado a Madrid ante la inacción en Fuerteventura. "Iban agotando todos los plazos, probablemente esperando que yo me rindiera", recuerda la víctima. La búsqueda de defensa legal fue complicada, dado que muchos abogados temían represalias. Solo recurriendo a la vía judicial pudo lograr que se reconociera su situación y se impusieran sanciones.
La sentencia reconoció la responsabilidad de la Policía Nacional por no proteger a la agente y criticó la desprotección que sufrió durante todo el proceso. La víctima subraya la ausencia de respaldo del ministro Fernando Marlaska, insistiendo en que "no puede dimitir la policía, pero se deben asumir responsabilidades".



