Lucas murió por un "traumatismo abdominal violento": la madre del niño asesinado en Garrucha culpa del crimen a su pareja

Bárbara ha comparecido en el Tribunal de Instancia de Vera cuatro meses después de la muerte del pequeño. La ampliación de la autopsia practicada al cuerpo del menor reafirma la causa del fallecimiento

La playa donde fue encontrado Lucas.
La playa donde fue encontrado Lucas. CARLOS BARBA / EFE
09 de abril de 2026 a las 00:09h

El proceso judicial por la muerte de Lucas, el menor de cuatro años asesinado el pasado mes de diciembre en Garrucha (Almería), ha dado un giro significativo tras la comparecencia celebrada este miércoles en el Tribunal de Instancia de Vera. La madre del niño, Bárbara Ysmar O.S., ha decidido romper su silencio procesal tras meses de negativa ante las autoridades.

Según ha trasladado a los medios de comunicación Manuel Martínez Amate, abogado del otro investigado, la mujer ha prestado una declaración voluntaria en la que ha culpabilizado "en todo momento y absolutamente" a su pareja sentimental, Juan David R.C., en un intento por desvincularse de la responsabilidad de los hechos.

La estrategia de la defensa y la situación de los investigados

Durante la sesión, dirigida a dirimir la prórroga de la prisión provisional, la investigada ha relatado los acontecimientos con una minuciosidad que el letrado de la parte contraria ha calificado de excesiva. Martínez Amate ha explicado que la mujer ha narrado los hechos "desde el hilo hasta el pabilo", centrando su testimonio en incriminar de forma exclusiva al hombre. Sobre esta actitud, el abogado ha ironizado señalando que "lo de las Torres Gemelas le ha faltado a lo mejor atribuírselo también, pero casi casi", remarcando que la declaración parecía estar "pormenorizada, estudiada, trabajada y preparada" para buscar un beneficio procesal.

Por su parte, el investigado Juan David R.C. ha centrado su intervención únicamente en acreditar su arraigo social, familiar y laboral para intentar eludir la medida de internamiento. Pese a que su defensa sostiene que "no hay riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas", el propio abogado ha confesado a los medios de comunicación que tiene "poca esperanza" en que se decrete su libertad debido a la grave alarma social generada por el crimen. No obstante, no se descarta que la madre pueda obtener la libertad provisional en las próximas horas, dada su colaboración actual y su avanzado estado de gestación, ya que se prevé que dé a luz a mediados del próximo mes.

Un informe forense que confirma la violencia del traumatismo

La contundencia de las pruebas científicas sigue siendo el pilar central de la instrucción. La ampliación de la autopsia practicada al cuerpo del menor ha reafirmado que la causa de la muerte fue un traumatismo abdominal "violento" sufrido en un contexto de politraumatismo. Este impacto severo provocó un desgarro en el hígado y un posterior shock hemorrágico que resultó irreversible. Los especialistas del Instituto de Medicina Legal de Almería descartan así teorías alternativas de la defensa que sugerían que las lesiones podrían proceder de maniobras curativas manuales, manteniendo que el origen es compatible con una acción violenta directa.

El historial clínico del menor refleja un escenario de maltrato recurrente previo al desenlace fatal. Los forenses han detectado lesiones en fase de curación en las costillas y una pierna, compatibles con episodios de violencia continuada semanas antes del fallecimiento. Este panorama se ve agravado por un parte médico de octubre que ya advertía de la presencia de mordeduras y hematomas en el niño, señalando en aquel momento a la pareja de la madre. A pesar de que el hombre contaba con una orden de alejamiento vigente sobre la mujer y el menor, la convivencia en el domicilio de Garrucha se mantuvo hasta el día de la tragedia.

La Fiscalía y el juzgado analizan ahora si la madre pudo haber permitido estas agresiones de forma continuada sin intervenir para proteger a su hijo, un factor determinante para la calificación final de los delitos de asesinato y maltrato. Mientras se espera el auto judicial que decida sobre las medidas cautelares, la investigación se centra en dirimir el grado de participación de cada uno en los traumatismos reiterados que, según el informe pericial, apuntan al uso de objetos contundentes o a impactos de gran intensidad contra superficies duras.

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