La celebración del maratón de Nueva York ha quedado marcada por la muerte de Rachel Apa, una joven deportista de 24 años que falleció después de desplomarse durante la carrera del pasado fin de semana. La atleta participaba por primera vez en esta prueba y se encontraba a unos tres kilómetros y medio de la línea de meta cuando sufrió una emergencia médica en las inmediaciones de Central Park.
Apa, exjugadora de hockey hierba, afrontaba el recorrido con una motivación especialmente personal: rendir homenaje a su abuelo, fallecido en 2022 después de varios años luchando contra el Parkinson. En este sentido, formaba parte del equipo Parkinson’s Champions, una entidad solidaria que recauda fondos para impulsar la investigación y apoyar la lucha contra esta enfermedad.
El desplome se produjo cuando la joven se encontraba en el tramo final del recorrido. Uno de los espectadores que seguía la competición intentó auxiliarla y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llegaban los servicios médicos. El personal sanitario de la prueba continuó con las maniobras de reanimación y utilizó un desfibrilador para intentar recuperar sus constantes vitales.
Una afección poco frecuente
Tras la primera intervención, Rachel Apa fue trasladada al Hospital Monte Sinaí, donde permaneció bajo atención médica. Sin embargo, los esfuerzos de los profesionales sanitarios no pudieron evitar su fallecimiento. Los médicos comunicaron a la familia que la causa del fallecimiento había sido una rabdomiólisis, una afección poco frecuente que provoca la destrucción de las células musculares y la liberación de distintas sustancias al torrente sanguíneo. Entre ellas se encuentra la mioglobina, una proteína muscular que, junto con otros componentes liberados durante el proceso, puede provocar complicaciones graves, incluida una insuficiencia renal.
La rabdomiólisis es un síndrome que se caracteriza por la descomposición del músculo esquelético y puede tener consecuencias potencialmente mortales cuando alcanza una intensidad elevada o no se trata a tiempo. El fallecimiento de Apa ha dejado así una profunda huella en una prueba que, para ella, tenía un significado mucho más personal que el mero desafío deportivo.
La celebración del maratón de Nueva York ha quedado marcada por la muerte de Rachel Apa, una joven deportista de 24 años que falleció después de desplomarse durante la carrera del pasado fin de semana. La atleta participaba por primera vez en esta prueba y se encontraba a unos tres kilómetros y medio de la línea de meta cuando sufrió una emergencia médica en las inmediaciones de Central Park.
Apa, exjugadora de hockey hierba, afrontaba el recorrido con una motivación especialmente personal: rendir homenaje a su abuelo, fallecido en 2022 después de varios años luchando contra el Parkinson. En este sentido, formaba parte del equipo Parkinson’s Champions, una entidad solidaria que recauda fondos para impulsar la investigación y apoyar la lucha contra esta enfermedad.
El desplome se produjo cuando la joven se encontraba en el tramo final del recorrido. Uno de los espectadores que seguía la competición intentó auxiliarla y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llegaban los servicios médicos. El personal sanitario de la prueba continuó con las maniobras de reanimación y utilizó un desfibrilador para intentar recuperar sus constantes vitales.
Una afección poco frecuente
Tras la primera intervención, Rachel Apa fue trasladada al Hospital Monte Sinaí, donde permaneció bajo atención médica. Sin embargo, los esfuerzos de los profesionales sanitarios no pudieron evitar su fallecimiento. Los médicos comunicaron a la familia que la causa del fallecimiento había sido una rabdomiólisis, una afección poco frecuente que provoca la destrucción de las células musculares y la liberación de distintas sustancias al torrente sanguíneo. Entre ellas se encuentra la mioglobina, una proteína muscular que, junto con otros componentes liberados durante el proceso, puede provocar complicaciones graves, incluida una insuficiencia renal.
La rabdomiólisis es un síndrome que se caracteriza por la descomposición del músculo esquelético y puede tener consecuencias potencialmente mortales cuando alcanza una intensidad elevada o no se trata a tiempo. El fallecimiento de Apa ha dejado así una profunda huella en una prueba que, para ella, tenía un significado mucho más personal que el mero desafío deportivo.
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