La afición del Xerez CD arropa a uno de sus míticos jugadores en un difícil momento

Dragoslav Cakic, quien fuera jugador azulino en dos etapas, ha sido intervenido recientemente

Pancarta en Chapín de apoyo a Drago Cakic.
21 de enero de 2026 a las 10:31h

La afición del Xerez CD mostró su apoyo a Dragoslav Cakic, uno de sus míticos futbolistas, durante el último partido disputado en Chapín frente al Águilas. 

El jugador balcánico ha sido intervenido recientemente y desde la grada se le mandó un mensaje de ánimo. "Drago, uno di noi", se podía leer en una pancarta situada en el estadio jerezano. "El xerecismo siempre se acuerda de los suyos", ha publicado también la entidad azulina junto a la referida pancarta. 

Deseos de pronta recuperación

"Pronta recuperación", "grande Drago", "mucho ánimo", "todo mi apoyo" o "que te mejores" son algunos de los comentarios en redes deseando una evolución favorable tras su operación al que fuera jugador croata. 

Cakic, el segundo por la izquierda en la parte superior, en una imagen de su primera etapa en el Xerez CD.

El jugador croata, afincado en Jerez, militó en el cuadro xerecista desde 1988 hasta 1991, viviendo después una segunda etapa en la temporada 97-98 en Segunda División, con Carlos Orúe en el banquillo primero y luego con Felipe Mesones. En su día se rumoreó el interés del Real Madrid en hacerse con su contratación. 

Una carrera marcada por la Guerra de los Balcanes

Jugador de una excelente clase y una marcada personalidad, su carrera estuvo marcada por el estallido de la Guerra de los Balcanes. En un gran momento futbolístico, con 25 años, se llevó más de dos años sin saber nada de sus padres. “Eso me desvió por completo, se me fue la olla”, apuntó hace años en una entrevista este croata con acento andaluz. 

Drago Cakic, junto al presidente del Xerez CD, Juan Luis Gil.

Tras perder parte de su dinero que tenía en un banco en su país -"el Estado se lo quedó todo"–, y sin ánimos para seguir jugando al fútbol, Cakic colgó las botas y se puso a trabajar como guarda de una obra. En el 1994, picado por el gusanillo, el croata retomó su actividad futbolística en el Jerez Industrial, jugando posteriormente en el San Fernando, Orense, la citada segunda etapa en el Xerez CD y Tortosa

En Jerez, aunque estuvo un tiempo en Barcelona, decidió quedarse a vivir porque, como le decía su padre, "los de Jerez están igual de locos que los dálmatas de Split". 

Sobre el autor

Rubén Guerrero

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