"La cerámica engancha, haces una cosa y ya estás pensando en la siguiente"

La ceramista jerezana Candela Campuzano, creadora del estudio Paralelo, imparte un taller de modelado y decoración en Sala Tragaluz el próximo mes de marzo

Candela Campuzano, en el estudio de Paralelo. FOTO: MANU GARCÍA
Candela Campuzano, en el estudio de Paralelo. FOTO: MANU GARCÍA

“La cerámica engancha, haces una cosa y ya estás pensando en lo siguiente que quieres hacer”, dice Candela López Oliva (Jerez, 1988), conocida artísticamente como Candela Campuzano —cogiendo prestado el apellido de su padre, el actor de teatro Gaspar Campuzano—, una ceramista que está apostando por vivir de su gran pasión. “Siempre he pintado, me encanta desde pequeña, y cuando salí del instituto, sabía que quería hacer algo relacionado con el arte y empecé un grado medio de Decoración Cerámica”, cuenta. En la Escuela de Arte de Jerez se “enganchó” a un mundillo del que es muy difícil escapar.

“La cerámica te ayuda a sacar lo que tienes en la cabeza, vas desarrollándolo y puedes hacer lo que quieras, explica Candela Campuzano, que los fines de semana del 7 y 8 y el del 14 y 15 de marzo impartirá un taller de cerámica, modelado y decoración en Sala Tragaluz, el contenedor de culturas e idea de lavozdelsur.es —para el que se pueden reservar plazas en el teléfono 683 143 147—. “Primero trabajaremos el modelado, las técnicas que existen, para que cada uno traiga su idea y la desarrolle”, explica la ceramista jerezana. En las sesiones formativas, enseñará a realizar estampaciones con elementos naturales —como hojas, conchas o piñas— y a pintar y decorar en crudo.

“El segundo fin de semana, cuando se hayan cocido las piezas trabajaremos la decoración”, señala Campuzano, quien señala que "la cerámica tiene un proceso” y que es un arte no apto para impacientes. “Hay que practicar mucho porque si tienes error se va a ver y casi nunca sale el resultado que te esperas, porque hay muchos elementos en juego y la técnica es difícil de perfeccionar”, pero que “te abre un abanico de posibilidades, porque con poco puedes hacer mucho”.

La ceramista Candela Campuzano, en su estudio. FOTO: MANU GARCÍA

“Para mí no es un trabajo, yo disfruto muchísimo”, expresa Candela Campuzano, quien hace dos años decidió darle forma profesional a su pasión y creó Paralelo Estudio, una firma bajo la que comercializa sus creaciones y muestra los productos que realiza con cerámica, la mayoría por encargo. La ceramista hace desde azulejos, lapiceros, cuencos o vajillas hasta pendientes o bandejas. Ella es partidaria de que sus creaciones sean utilitarias, ya que “algo bonito no tiene que ser solo para mirarlo”. Su cerámica, cuenta, se basa en la artesanía popular, y en ella predomina el azul cobalto —su color favorito— y las referencias a la artesanía mexicana y la talaverana, aunque si hay alguna que le gusta es la cerámica de Picasso —"me flipa, porque tienes muchas pinceladas sueltas, descompone las vasijas y hace esculturas con ellas…"—.

“Es algo que necesito, si no lo saco de mi cabeza me entra depresión”, dice Campuzano, quien está apostando para convertir la cerámica en su forma de vida. “He trabajado en la hostelería desde que estudiaba, pero me estoy quitando, con lo que me siento a gusto y feliz es con la cerámica”, explica. “Es algo personal que va conmigo y si no lo saco no podría vivir, tendría muchas carencias”, añade. De momento, imparte cursos y talleres y quiere seguir “investigando” y creciendo profesionalmente.

La ceramista considera que “es importante que volvamos a hacer las cosas como antes, que sean duraderas, que la gente se reeduque en que no todo es desechable”. Para ella, “el consumismo que hay ahora tiene que explotar por alguna parte”, ya que “la gente no aprecia las cosas”, pero afortunadamente hay una especie de resurrección de los oficios tradicionales, dentro de los que “la cerámica juega un papel fundamental”. “La cerámica es útil, es bonita, es funcional y nos la da la naturaleza”, apunta.

Candela Campuzano, cuyos padres son actores de teatro —“pero dibujan fatal”— recuerda cómo desde pequeña ha dado rienda suelta a sus inquietudes artísticas. “Le dibujaba a mi madre caracoles por la pared, siempre estaba creando…”, dice. Una pasión a la que la ceramista, madre de dos niñas pequeñas, le dedica las horas que puede —“la conciliación es dura”— mientras va haciéndose un nombre, “con paso lento como una tortuga, pero sin pausa”.

Candela Campuzano imparte en Sala Tragaluz (c/ Juan Sánchez, 12, Jerez) un taller de cerámica, modelado y decoración los días 7, 8, 14 y 15 de marzo, de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas los sábados y de 11:00 a 14:00 horas los domingos. Para información y reservas: 683 143 147

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