Muere Rafael Amador, el alma rebelde de Pata Negra

Ha fallecido a los 65 años de edad, dejando un legado musical marcado por el mestizaje entre flamenco y rock

Rafael Amador, en una foto compartida en su cuenta oficial tras su muerte.
09 de febrero de 2026 a las 09:17h

Rafael Amador, guitarrista, compositor, cantaor y figura clave del mestizaje entre flamenco y rock, ha fallecido a los 65 años. Su nombre quedó ligado de forma indeleble a la historia de la música tras formar parte, junto a su hermano Raimundo y Kiko Veneno, de Veneno, una banda tan influyente como efímera que se disolvió después de publicar un único disco que con el tiempo alcanzaría estatus de culto.

De Veneno a Pata Negra

En 1978, Rafael y Raimundo retomaron su camino artístico bajo el nombre de Pata Negra, un proyecto que marcaría un antes y un después en la fusión entre flamenco, blues y rock. La mayor parte del repertorio llevó la firma creativa de Rafael, responsable de canciones que hoy forman parte del canon musical español como Camarón, Pasa la vida, Blues de la frontera o Lunático, piezas que consolidaron una estética sonora reconocible e influyente para varias generaciones. Un año después de formar Pata Negra con su hermano Raimundo, ambos formaron parte del histórico disco La leyenda del tiempo que Camarón grabó en 1979.

La etapa de mayor esplendor del grupo se prolongó durante algo más de una década, hasta que en 1989 los hermanos pusieron fin a su colaboración tras un concierto histórico en la sala Zeleste. A partir de ese momento, Rafael continuó en solitario manteniendo el nombre de Pata Negra, con el que publicó dos discos: Inspiración y locura (1990) y Como una vara verde (1995), trabajos que profundizaban en su universo musical personal.

El legado y el adiós de su hijo

Tras un largo periodo alejado de los escenarios, Rafael Amador regresó a la actividad con Pata Negra, respaldado por artistas como Navajita Plateá, en una etapa que sirvió para reivindicar su figura como pionero de la fusión. En 2015, su trayectoria fue reconocida oficialmente en Sevilla, ciudad donde su influencia artística siempre mantuvo un fuerte arraigo cultural. Su última grabación de estudio fue el tema La Plaza, un rocanrol que cerró su discografía.

Imagen de hace décadas de Rafael Amador.

Su hijo ha expresado su sentir en la cuenta personal del artista con un mensaje cargado de emoción: "Nos deja el maestro de maestros Rafael Amador Fernández, el Pata Negra. Papá mío, gracias por los bonitos consejos que me has dado, por todo. Siempre has estado para mí, siempre con tu nobleza y humildad. Te amo, viejito mío, siempre nos vas a cuidar desde el cielo. Hoy los ángeles cantan de alegría porque llega el maestro, el príncipe gitano, el Pata Negra, el que creó una fusión que siempre estará en mi corazón. Te amo, viejo mío". 

Desde la cuenta del eterno garrapatero Migue Benítez Matajerez se ha rendido también homenaje a la figura del mítico guitarrista y compositor: "Rafaelillo ha tenido que volar. Genio entre los genios. Pionero y único en su estilo. Su arte e influencia son inmortales. Nuestras condolencias a sus familiares y amigos. Descanse en paz, siempre en el recuerdo: Rafael Amador". Un mensaje que resume el sentimiento compartido por una escena musical que reconoce en Rafael Amador a uno de sus grandes renovadores.

Más allá de su obra concreta, el legado de Rafael Amador se mide en la huella que dejó en la forma de entender el flamenco contemporáneo, abriendo caminos estéticos que hoy siguen explorando decenas de artistas. Músico imprescindible en la escena andaluza, su figura queda asociada a una fusión auténtica, nacida desde el conocimiento profundo de la tradición y la libertad creativa, una combinación que convirtió su música en patrimonio cultural vivo.

Sobre el autor

Rubén Guerrero

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