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Juan Miguel del Castillo, director de 'Techo y Comida', confiesa que fue a la gala sin ninguna expectativa: "Somos unos recién llegados".

El sueño se hizo realidad. La película mágica que habitaba en la cabeza de Juan Miguel del Castillo se materializó descargando todas las emociones en su rostro. Su ópera prima, Techo y Comida, se alzó con el Goya a la mejor actriz recayendo en las manos de su protagonista, Natalia de Molina. La joven actriz lograba el segundo reconocimiento en estos premios tras su interpretación en Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Su voz al teléfono transmite el cansancio tras la vorágine en la que ha estado inmerso estos días. A pesar de las horas de sueño que ha perdido, la alegría y emoción se palpa al otro lado del hilo telefónico. Llegó el mismo domingo a Jerez y aún no ha salido de su casa, cosa que le ha impedido acudir al barrio de La Granja, zona en la que se rodó la película. “Aún no he pasado por el barrio ni he visto a nadie. Me he encerrado en casa, pero Dani Quiñones -nominado a la mejor canción original por este filme- estuvo por la zona y me ha dicho que aquello era una verdadera fiesta, toda la barriada se ha venido arriba”, confiesa el jerezano.

Durante la ceremonia de los trigésimos Premios Goya, el rostro de Juan Miguel era el de la serenidad, pero también de la ilusión. No se hizo expectativas de ninguna clase, sabiendo que los competidores que tenía enfrente eran también de mucha calidad. “No iba con ninguna expectativa en las tres nominaciones a las que aspirábamos. Somos unos recién llegados a este mundo y había interpretaciones y trabajos de gran calidad. Cuando dijeron el nombre de Natalia me emocioné muchísimo. Reconozco que empecé a ponerme nervioso cuando Dani Rovira le hizo un comentario a Inma Cuesta sobre su gran papel en La Novia, a la que él le hubiera dado un doce del uno al diez. Ahí ya empecé a ponerme nervioso porque piensas ¿cómo va decirle a una actriz eso, conociendo que va a ganar, delante del resto? Luego cuando proyectaron el vídeo de las actrices nominadas, hubo una gran ovación cuando nombraron a Natalia de Molina por Techo y Comida. El resultado fue el que todo el mundo pudo ver, mucha emoción no solo por mi parte sino por parte de ella que tampoco se lo esperaba”.

Las sensaciones que vivió el jerezano durante la ceremonia no se olvidaran jamás. “Fue todo tremendamente emotivo. Estaba rodeado de famosos por todos lados. Ricardo Darín, Fernando Colomo, parecía que estaba en el rodaje de una serie. Estoy muy feliz por Natalia, se lo merece. Ese personaje lo he creado de la nada para ella y lo ha bordado. Por otro lado, ves también que la gente quiere al proyecto realizado y que la película ha sonado”.

Ya tuvo el privilegio de conocer a algunos de los rostros más populares del cine español en las entregas de otros premios como los Forqué. Sin perder la humildad y sencillez que le caracteriza al cineasta, reconoce que le hubiera encantado alzarse con el Goya a la dirección novel. “Era muy complicado que ganara ese premio, hubiera sido una de las sorpresas de la noche. Si no lo hacía Daniel Guzmán lo habría hecho Dani de la Torre. Francamente con todo lo que hemos vivido con la película ya me siento ganador”.

Sin duda la nota negativa de la gala y de la que todo el mundo habla, fue cuando cortaban los discursos sin que los galardonados pudieran terminar sus palabras. Natalia de Molina fue una de las perjudicadas de la noche al recoger su premio y no poner el colofón final a sus palabras. “A ella le faltó decir el final, ese mensaje final hubiera sido el broche. Creo que lo de la distribución del tiempo habría que hacerla de otra manera porque no sé qué criterio tiene un premio u otro. Ese aspecto estuvo mal organizado además de que se trataba del galardón a la mejor interpretación del año. Natalia estaba muy nerviosa y no pudo terminar. Ricardo Darín incluso lo comentó al recoger su Goya”.

Techo y Comida tendrá una segunda vida en las carteleras españolas. La distribuidora ya le ha comentado al cineasta jerezano que se proyectará en aquellas que la soliciten. En los próximos meses, la ópera prima comenzará a distribuirse también en DVD.

Con un amplio tiempo de reflexión por delante, Juan Miguel del Castillo quiere tomarse las cosas con calma, aunque sin perder de vista su libreta personal en la que escribe sus ideas para próximos proyectos. “Ahora empieza otra etapa en mi vida. Quiero escribir con calma el próximo trabajo, pero con tranquilidad porque tienes que estar casado con él durante tres o cuatro años. Quiero trabajarlo en condiciones, lo importante es poder contar algo bien hecho”.

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