Las 'librerías de viejo' viven una segunda juventud

Raimundo Gramontell lleva más de 30 años en Cádiz dedicándose a la venta de libros de segunda mano y asegura que las nuevas tecnologías e internet han salvado su negocio. 

dsc_3149
dsc_3149

"Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quién lo escribió, y el alma de quiénes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte”. Estas palabras las escribía Carlos Ruíz Zafón en La sombra del viento. En Cádiz, el cementerio de los libros olvidados no es una biblioteca, pero su guardián bien que podría llamarse Raimundo. Esta pequeña librería de segunda mano dispone de tres locales en la actualidad y lleva treinta años sobreviviendo todas las crisis, incluida la del papel.

Ejemplares que duermen perdidos en estanterías, amontonados en el suelo, ávidos de manos lectoras y el olor a lignina impregnando cada milímetro de la tienda. Raimundo Gramontell siempre fue un enamorado de las antigüedades. Comenzó cuando era un veinteañero. Su afición al coleccionismo de postales le llevó a montar un puesto en el mercadillo con unos amigos en el año 1975. Ocho años más tarde consiguió abrir su primera tienda en la plaza de Candelaria. Pero la que ha aguantado hasta nuestros días es la situada en la plaza de San Francisco, con fecha de apertura en el año 1987. Tres años después consiguió hacerse con el local colindante. En la primera venden libros en mejor estado o más actuales, mientras que en la segunda están los más antiguos, con peor estado de conservación, pero más baratos. La tercera tienda, abierta desde 2006 en la calle San José, dispone de volúmenes más actuales y con un mayor stock.

En tiempos donde se presuponía que la tecnología vencería al papel sorprendentemente ha ocurrido lo contrario. El lector fiel sigue prefiriendo el tacto de las páginas, pero la subida del IVA en los libros junto a la crisis económica ha supuesto un descenso en el número de ventas de las editoriales. Sin embargo, esto ha propiciado un auge en las librerías de segunda mano, que ponen la literatura al alcance de todos. Venden y compran todo tipo de libros, "aunque con cierta especialización en los libros de autores de nuestra región, Andalucía, y siempre en dos apartados: libros antiguos y agotados (de antes de 1936) y libros de ocasión o de lance (posteriores a ese año)".

"Esto se mantiene invirtiendo mucho. Raimundo siempre está comprando y ampliando la colección. Y sobre todo sale adelante gracias a los temas locales. También a nivel regional, de toda Andalucía. Pero sobre todo de Cádiz. Su fuerte son los temas locales", comenta Mario Herrera, uno de los libreros que regenta su tienda más antigua de San Francisco. Y es que esta librería posee un gran arsenal no sólo de libros de temática gaditana, sino también de postales, fotografías y demás antigüedades. Semana Santa, Carnaval, Flamenco o la Historia de Cádiz son los temas más demandados.

Las tres tiendas tienen, más que clientes, parroquianos. Los hay que acuden cada día para ver qué encuentran entre sus estanterías y nunca salen con las manos vacías. Es difícil resistirse a emprender la búsqueda de alguna joya escondida entre tantas filas de libros. Lo que está en la tienda no está catalogado, así que la tarea de encontrar algo es todo un misterio. Raimundo cuenta con una nave y ocho almacenes repletos de libros. ¿De dónde salen? Después de más de treinta años acudiendo a ferias y estando en constante relación con la compra-venta y siendo un buscalibros, actualmente "incluso le llaman de Madrid porque se han enterado de que él compra libros y le proponen ofertas", cuenta Herrera. La cantidad de ejemplares de los que dispone llega a rondar, o incluso sobrepasar, los dos millones de libros. Esto requiere un gran trabajo de catalogación para digitalizar sus fichas y poder venderlos en Internet.

"Si no fuera por internet no podríamos subsistir a día de hoy". Las plataformas de venta online han sido la salvación para este tipo de negocios. "Internet está muy bien porque se vende más, pero nos damos cuenta de que los precios son cada vez más competitivos". Su máxima es "ser honestos con el cliente, cobrando precios razonables, ofreciendo ejemplares en buen estado, y procurando servirlos con la mayor rapidez, como fórmula segura de éxito". Comercializan con cualquier punto de España, e incluso con Latinoamérica. Parece paradójico, viendo esas pequeñas "librerías de viejo", que sea la venta online lo que les ha salvado el pellejo.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído