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Sharish (Jerez) llegó a ser su capital. Desde el río Barbate hasta el río Guadalquivir se extendía en época emiral y califal la cora de Sadunia -Siduna, Sidonia o Sidueña, según la transcripción-. Entre sus núcleos urbanos destacan su homónima capital, Qalsena, o la propia Sharish (Jerez), que llegó a ser su capital tras el declive de las dos primeras.

La cora de Siduna limita con los términos de la cora de Morón. Es noble y de mucha importancia. Su forraje es famoso por su sabor y sus pastos son alabados. Sus aguas no escasean, sus frutos no se agostan ni faltan. En ella hay ciudades despobladas, a excepción de Jerez, que es la capital de la provincia. Sus términos limitan con Al-Buhayra. Siduna tiene cincuenta millas de largo y otras tanto de ancho.

Ibn Galib

La cora es la demarcación territorial básica de Al-Ándalus, configurada en época del Emirato y del Califato de Córdoba. Antes, a comienzos del siglo VIII,  inmediatamente después de la llegada del Islam a la Península Ibérica, contamos con la referencia del 'yund', contingente militar del que deriva una demarcación territorial. En el Bajo Guadalquivir, por ejemplo, tenemos constancia en este momento de la existencia de las demarcaciones de Ishbiliya (Sevilla) o de Sadunia, que coincide con gran parte de la actual provincia de Cádiz.  Esta misma división militar llegó a ser administrativa ya en época emiral, dando lugar en nuestra provincia a dos coras bien diferenciadas: la de Sadunia, situada entre el río Barbate y el Guadalquivir, y la de Al-Yazirat, situada en el Campo de Gibraltar y con capital en Al-Yazirat Al-Hadra (Algeciras). En época califal, Al-Ándalus se organizó en varias divisiones territoriales superiores a la cora: las regiones interiores y las marcas. Las marcas se corresponden con los terrenos colindantes a los reinos cristianos del norte: la marca superior o al-Tagr al-Ala, la marca media o al-Tagr al-Awsat y la marca inferior o al-Tagr al-Adna, con Zaragoza, Toledo y Mérida como respectivas capitales. Las regiones interiores, denominadas nabiya, por su parte, estaban constituidas por al-Gharb, en la zona de lo que hoy es el Algarve, al-Mawsat, en torno a la Bética, y al-Sharq, en la zona del Levante peninsular. Por otra parte, la división administrativa andalusí incluye una subdivisión de la cora denominada iqlim, que bien podríamos comparar con una comarca. Entre los núcleos poblacionales se diferencia, por otra parte, entre ciudades (madina o mudum), fortalezas (hisn o husun), las alquerías (qarya) y otras entidades menores, confusas en las fuentes, como las aldeas (duya), los cortijos (masayir), las granjas (dusur) o los huertos (basatin). La cora de Sadunia (kurat Sadhuna) limitaba al norte con las coras de Ishbiliya y Mawrur (Sevilla y Morón), al este con Takurunna (Ronda) y al sur con Al-Yazirat (Algeciras), englobando en ella gran parte de la actual serranía de Grazalema, la campiña de Jerez, la comarca de La Janda y la Bahía de Cádiz. Debe su nombre a su homónima capital, sobre la que subyace un debate historiográfico del que ya hemos hablado en Crónicas con Solera. Esta fue su capital hasta su progresivo deterioro tras la incursión de los normandos, dando paso al predominio de la ciudad de Qalsena -sobre la que tenemos un gran desconocimiento-, que también fue despoblada, y finalmente a Sharish, la actual Jerez. Qadis (Cádiz), Arcus (Arcos de la Frontera) destacan también entre los núcleos poblaciones más importantes, al que se les suman las referencias a Nabris (Lebrija), Barbat (Barbate), Faisana o Balsana, Lakka, Bashir (Vejer), Saluqa (Sanlúcar) o Ruta (Rota), entre otras, con grandes lagunas y problemas de localización y toponimia. Lo que sí conocemos mejor son los recursos con los que contaba la cora de Sadunia. Son muchos los cronistas andalusíes que hacen referencia a ella por la abundancia de agua y la irrigación que ofrecen los ríos Guadalete y Barbate. Una mayor parte de los cultivos eran de secano, si bien se citan también cultivos de regadío y especialmente de árboles frutales. Sin embargo, parece ser que la mayor parte del terreno se empleaba para el olivar. Esta dedicación intensiva a la producción de aceite es una tradición heredada de época prerromana y romana y va acompañada también del cultivo de la vid, con la producción de uva de mesa, pasa y vino cuyo consumo, pese a las restricciones coránicas, se mantiene extendido en Ál-Andalus. Jerez parece ser, a este respecto, uno de los puntos donde predomina el cultivo de la vid, tal y como asegura el cronista al-Idrisi. La producción de cereal, por otra parte, estaba centrada en el trigo, destacando la zona de Lebrija y Jerez. En cuanto a los frutales, al-Himyari asegura sobre la cora de Sadunia que "sus aguas riegan abundantemente los árboles frutales, incluso en tiempo de sequía, cuando no hay rocío". En cuanto a la ganadería sabemos que destacaba la ovina y la caprina así como la cría caballar y las aves de caza, de las que se hace gala en un testimonio de la visita a la cora de Sadunia del emir Abd al-Rahman II para cazar grullas. El nombre de este ave, de hecho, llegó a ser conocido como "abdarramía".

"El emir Abdarrahman b. Alhakam salió a cazar grullas, de lo que gustaba mucho, tras regresar de una lejana campaña que había hecho, y alargó su partida de caza, según costumbre que tenía, de modo que a veces llegaba a la cora de Sidonia o a Cádiz y otros lugares más lejos, pero esta vez se excedió, siendo época de invierno y temporada de grullas, hasta el punto de desazonarse sus compañeros, a los que causó fastidio." Ibn Hayyan, recogido de al-Razi

Los recursos piscícolas también son una continuación de la tradición de la pesca del atún de época romana. Aunque no esté debidamente documentado, la técnica parece acercarse a la tradicional almadraba o a los corrales de pesca.

"Se distingue esta cora por reunir en sí, no sólo lo mejor de la tierra, sino también la bendición del mar." Ibn al-Sabbat

En cuanto a su importancia política y cultural, cabe destacar que en la cora de Sadunia se cultivaron grandes poetas y maestros de las ciencias y del derecho islámico. Una producción intelectual que continuará y será aún mayor en la época de los primeros reinos de taifas, con Sharish (Jerez) y Arcus (Arcos de la Frontera) como centros administrativos más importantes, como atestigua la capitalidad de cora y la constitución como reino de taifa, respectivamente, de ambas.

"Oh cuán agradable es El Llano (Iyyana), en primavera o en otoño. Los arroyos de agua parecen plata sobre guijarros, que se esparcen en el fondo como perlas relucientes. Cuando su arena no está empapada de agua, nos gusta ir allí y prescindir del ámbar y los aromas. Y hay unos higos que parecen pezones; pechos de vírgenes negras en sus pecheras. Diríase que hay allí alcobas fulgurantes con novias reposando sobre estrados de seda." Ibn Lubbal al-Sharishi

Bibliografía Abellán Pérez, Juan (2004). La cora de Sidonia. Sarriá. Borrego Soto, Miguel Ángel (2007). BIBLID [1133–8571] 14. 5-18. Borrego Soto, Miguel Ángel (2012). Gala del mundo y adorno de los almímbares. EH Editores. Borrego Soto, Miguel Ángel (2013). La capital itinerante. La Presea de Papel.

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