La creativa andaluza Vanesa Lozano en el centro de la imagen junto alguna de sus creaciones. FOTO: MIS MIERDECITAS.
La creativa andaluza Vanesa Lozano en el centro de la imagen junto alguna de sus creaciones. FOTO: MIS MIERDECITAS.

Harta de "un montón de curro de mierda", un día, Vanesa Lozano (Sevilla, 1978) —"sin venir mucho a cuento"—, le preguntó a su madre si tenía tela de hacer punto por casa. Esta no pudo evitar sorprenderse. Y es que, "yo aprendí a hacer punto de cruz con 11 años con una monja horrorosa en el Colegio Santa Ana. La hermana Josefina, una monja mala que me castigaba todo el tiempo y que hizo que el punto me asqueara", explica Vanesa a lavozdelsur.es. De ahí que sea cuanto menos chocante —y también divertido— que ahora, desde hace cuestión de un año, esta andaluza se gane la vida a través del punto de cruz. "Nos hacían coser a todas las niñas y los niños, con maquetitas. Era todo muy moderno, muy progresista", ríe.

Pero hace dos años, le picó la curiosidad de volver al bastidor y la aguja, cogió un trozo de tela e hizo "una chorrada". Primero dibujó dos tetitas, y luego lo acompañó de la siguiente frase: "Las tetas son de verdad, lo falso es la sonrisa". Confiesa que de todas sus creaciones, la primera es con la que más se identifica, y la que le llevó a emprender el proyecto de craftivismo Mis Mierdecitas, a mediados de 2016.

La primera obra de Mis Mierdecitas. FOTO: MIS MIERDECITAS.

El craftivismo es una forma de activismo artístico con herramientas y materiales naturales y en sintonía con el modelo anticapitalista, ecologista, feminista y de economía local. El movimiento se centra en las prácticas artesanales o lo que tradicionalmente se ha llamado "artes domésticas", un  concepto que esta sevillana rompe con sus mensajes mordaces, rebeldes, realistas y feministas. Es decir, si el punto de cruz es algo que normalmente se ha relacionado con escenas amables y delicadas. Vanesa llegó para cargarse todo ese buenismo, y bordar frases bordes. No obstante, ella también reivindica que el punto, la costura, ha sido siempre algo subversivo, y que las mujeres lo han utilizado como arma de asociacionismo. "Siempre digo que antes, las mujeres, se reunían para coser, pero que coser era una excusa, lo que hacían era hablar de sus cosas, poner verde a los maridos... Coser, como era una cosa muy de mujeres, conseguían crear un espacio seguro para ellas quejarse y despotricar", indica.

Sus amigos fueron los primeros que la animaron a que continuase redactando frases "irreverentes y graciosas" sobre tela. Pero claro, no se dio cuenta del potencial de su firma hasta que hizo su primera exposición en la librería Un gato en bicicleta (Sevilla), y comprobó en sus carnes cómo reaccionaron todos los visitantes. "Me hace gracia la reacción de la gente. Hay quien tarda en pillarlo y se ríe al rato. Es como..., venga ¡espabila!", bromea. "Y eso es lo que más me gusta, que lo vean y se rían", destaca.  

La peña que es tan positiva me da arcadita. Hoy va a ser un buen día, te dicen. Pues igual no. A mí me gustan las hostias de realismo

Vanesa, que es licenciada en Filología Inglesa, ha estado haciendo substítulos durante muchos años y sigue haciendo alguna que otra traducción suelta, pero desde hace un año, se dedica a la creación de telas en bastidores para colgar en casa, camisetas, bolsos, cuadernos, agendas, baberos y cuadros, con mensajes cargados de ironía.

Vanesa vistiendo una de sus camisetas de Mis Mierdecitas. FOTO: MIS MIERDECITAS.

"Consejos de verano: —Hidrátate. —No seas hijo de puta", "Ni fu, ni fuck", "Hay cosas que dan (patri)arcadas", "Si tú me dices (birra) lo dejo todo", "Eres una mierda, pero te quiero", "No eres tú, soy yo, que no te aguanto", "1er Premio Gilipollas del Año", son algunos de los mensajes que enmarca y vende a través de sus redes sociales (Facebook e Instagram) y una tienda online. Dice que los mensajes edulcorados y positivos del estilo de Mr. Wonderful, le dan "fatiguita". "La peña que es tan positiva me da arcadita. Hoy va a ser un buen día, te dicen. Pues igual no. A mí me gustan las hostias de realismo. No me gusta ese nivel de emoción tan subido", comparte.

¿Y qué es lo que más coraje le da en la vida? "¡Me cago en la leche! Me da coraje que la gente vote a un partido fascista en 2018, la homofobia... me dan coraje muchas cosas. Me da coraje la ignorancia, pero sobre todo la gente que hace alarde de ser ignorante", responde Vanesa, quien, desde su craftivismo, intenta remover conciencias, hacer reír en este "mundo de mierda", y luchar contra las injusticias sociales. "Coso contra el acoso", dice una de sus telas.

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