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Gervasio Iglesias, productor de 'La isla mínima', habla en esta entrevista de sus inicios con Alberto Rodríguez y de cómo se formó el grupo que hoy triunfa con cada película que hacen.

El éxito de la Isla Mínima ha sido una muestra más de que en Andalucía se hace cine de gran calidad. Gervasio Iglesias, productor del film y de otros proyectos como Grupo 7 o 7 Vírgenes entre otros, charla en esta entrevista con La Voz del Sur para hablarnos de sus inicios, del éxito de La isla Mínima y futuros proyectos.

Comenzó siendo La Isla Mínima pero realmente la isla está cada vez más reducida con tanto premio.

Yo diría que sí. Está siendo apabullante y a la vez hermoso el éxito que ha tenido la película. Se han unido tanto la crítica como el público y ese es el mejor premio que hemos podido tener. Haber superado la cifra de más de 1,2 millones de espectadores ha sido increíble aunque la mayor recompensa han sido los comentarios del público al ver el film.

¿Pensábais que la película iba a tener tanto éxito desde el principio?

Para nada. Siempre se hace un cálculo para comprobar el nivel de inversión que hay que hacer y establecer unos parámetros con los beneficios que se pueden conseguir. En un principio, el escenario más favorable que barajábamos era de medio millón de espectadores haciendo una película muy buena. Hacer cine hoy en día es complicado pero sobre todo meter a tanta gente en una sala. Pero tengo que decir que todo lo que ha ocurrido al presentar la película por primera vez y su posterior éxito ha sido una satisfacción enorme.

¿Cómo surgió la chispa entre Gervasio Iglesias y el guión?

Nosotros somos amigos desde que teníamos 20 años. Las primeras líneas de la historia surgieron en los años 2004 o 2005. Después de hacer Grupo 7, empezamos a plantear el plasmar la película en los años 80 y eso ayudó a crecer la historia aún más. Que el film fuera a ser un bombazo nunca lo pensamos porque para que una proyecto funcione en taquilla tiene que tener una especie de prestigio detrás. Nos la jugamos y presentamos la película a un festival y al final funcionó. Nosotros sabíamos que el proyecto tenía calidad pero no pensábamos en este éxito.

¿Y cómo se conoce esta pandilla de apasionados por contar historias cinematográficas?

Yo saqué unas oposiciones cuando tenía 21 años para TVE. Alex Catalán también las sacó como cámara. Un día en un examen práctico se acordó de mí de las oposiciones y yo de él. Empezamos a hablar de cine y surgió la amistad. Posteriormente, el padre de Alberto Rodríguez trabajaba como técnico y nos comentó la posibilidad de conocer a su hijo que estaba estudiando cine. Lo conocimos, empezamos a hacer cortos, el grupo poco a poco iba creciendo. Siempre nos reuníamos en algunos puntos de Sevilla como la Alameda de Hércules y una tarde Alberto nos comentó que su padre le había regalado una cámara de cine. A raíz de eso ya rodamos con la cámara de cine, empezamos a coger más experiencia y la cosa se lió de una manera tan bonita que el viaje está siendo precioso y largo.

Y llega La Zanfoña, ¿es la casa de tus sueños?

Bueno, monté esta productora porque es el lugar que a mí me hubiera gustado encontrar cuando tenía 21 años. Pude dar el paso porque noté que había un equipo de trabajo muy bueno. Posteriormente apareció una socia, Mercedes Cantero, que es una de las grandes montadoras del cine español. Pedimos un préstamo unos cuantos compañeros, comenzamos trabajando a lo bestia, haciendo trabajo de servicios y tener una bolsa económica para ir tirando hasta que empezamos con las producciones. Empezamos produciendo con José Antonio Félix, que tenía una productora en Madrid y surgió Astronauta. A partir de ahí y con mucho esfuerzo nos han funcionado las cosas muy bien.

"Andalucía ha demostrado que tiene narradores muy buenos; Los andaluces tenemos una forma especial de ver la vida y los elementos que la rodean"

¿De dónde surgen las historias de Gervasio Iglesias y su equipo?

Una de las claves más importantes que hemos tenido en cuenta ha sido quedarnos en nuestra tierra, hacer cine en nuestra casa. Si hacíamos eso y lo conseguíamos íbamos a poder contar las historias con total libertad. Si logramos hacer eso, nos podíamos permitir contar las cosas a nivel nacional e internacional. Nuestras historias no han hecho madurar mucho en cada proyecto. Otro de los elementos que ha funcionado ha sido el de hacer cine de género aplicado a los eventos locales, es decir lo que se conoce, el lenguaje que sé, todo eso sirve para que la forma de narrar sea más universal porque cada proyecto tiene una personalidad específica.

Y siempre con Andalucía por bandera. ¿Cuánto talento hay en nuestra tierra?

Demasiado. Andalucía a lo largo de la historia, como pueblo, ha demostrado que tiene narradores muy buenos. Los andaluces tenemos una forma especial de ver la vida y los elementos que la rodean. Grandes filósofos y escritores, pintores, artistas… Somos una tierra fértil de creadores que aporta una riqueza cultural tanto a nivel nacional como internacional. En nuestro caso lo que hemos hecho desde nuestra propia esencia andaluza ha sido contar historias que nos ocurrían cuando éramos más jóvenes. Uno de los elementos también importantes ha sido el acceso a la educación, hace 30 años era impensable coger las maletas e irse a Estados Unidos a hacer cine. Ahora hay menos barreras y estoy seguro de que esos puentes educativos que se están teniendo nos darán muchas alegrías en el futuro.

¿Ha cambiado la percepción del espectador con el cine español con una generación como la vuestra?

El cine español ha pasado por diferentes fases. Ahora mismo puedo recordar la fase de las españoladas o también los dramas sociales que se han hecho. Ha habido una fidelidad con respecto al mismo género en las películas. Ya entre los años 2005 y 2009 se han repetido las mismas historias. Por aquel entonces había un sistema de financiación que llevaba muchos años funcionando y a pesar de la burbuja se permitió hacer muchas películas. Estos proyectos no es que no tuvieran calidad pero en este oficio tan complicado un film tiene que tener calidad y que el espectador tenga interés en él. Hay que tratar de buscar el momento oportuno. No es que se haya hecho cine malo pero sí que carecía de interés para el espectador. Los referentes que se tenían eran diferentes, la generación actual se ha criado desde viendo las deliciosas películas de Fernando Trueba hasta Tiburón. Creo que al final todo es saber dominar el género y la manera de narrar.

Y entre esos géneros, ¿cuál le gustaría poder desarrollar a Gervasio Iglesias?

Hay muchos géneros que me gustan. Los musicales me encantan. Tengo ganas de hacer alguno aunque también me gustan los thriller. Me haría ilusión poder meterle mano a algún proyecto de ciencia ficción en Andalucía.

¿Y lo de llevar al cine una historia real de algún personaje andaluz de referencia?

Hay muchos personajes que se podrían trasladar a la gran pantalla. Tengo algunos en la cartera que me encantaría poder realizar pero es imposible hacerlos todos. Uno de esos personajes es Sor Ángela de la Cruz. Me encantaría reflejar todo el siglo XIX en Sevilla y la relación de María Luisa de Orleans con Sor Ángela que no se conoce muy bien y es curiosa de hacer. Estoy esperando que las hermanas, a las cuales respeto mucho, puedan darle el visto bueno al proyecto pero no terminan de ver que una actriz haga de Sor Ángela.

¿Podría ayudar Sor Ángela con la situación actual de la cultura?

Lo que está ocurriendo actualmente está cambiando la sociedad entera. Estamos en una época muy parecida a la revolución industrial del siglo XIX. Se está produciendo un cambio tecnológico que afecta al cambio social. Los nuevos avances tecnológicos están cambiando todo el sistema social y la cultura es un elemento muy importante que tiene que encontrar su propio espacio y hueco. Existe un gran acceso y de mucha información para la cultura, entonces es cuestión de que se busque un hueco para asentarse.

"La cultura parece para el país un número más y no es una prioridad"

Los gobiernos tienen que defender la cultura porque nos estamos globalizando demasiado y al final lo que realmente le otorga valor a la sociedad es su cultura. La sociedad tiene que conseguir valorar sus aspectos más culturales.

Los gobiernos, las personas, somos títeres en manos del dinero y de la banca. La cultura parece para el país un número más y no es una prioridad. No se lucha para defenderla pero sí para que se pague a los bancos y continúen los desahucios por ejemplo. Hay una ausencia de iniciativa y al final todo pasará factura.

Hablando de cambios, ¿qué le parece el cambio de presidencia en la Academia de Cine?

Antonio Resines ya ejercía como vicepresidente, imagino que dentro de poco se convocarán elecciones y ya se verá el rumbo que lleva la Academia.

¿Qué será lo próximo que podremos ver de vosotros?

Un thriller político. La historia de la fuga y posterior detención de Luis Roldán a través de los ojos de Francisco Paesa, un espía que trabajaba para los servicios políticos españoles.

¿Y Jerez os llama la atención para contar algo de su esencia?

En nuestras películas hay una parte fundamental que viene de Jerez. La música es de Julio de la Rosa, tiene mucho talento. Creo que de Jerez podría salir algún drama histórico interesante. También considero que la ciudad de Jerez es un ejemplo de potencia para realizar algún documental flamenco que más tarde o más temprano se hará.

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