El escritor y periodista Álvaro Romero, colaborador de lavozdelsur.es, ha presentado en Jerez su décimo libro, ‘El Pan de Emaús’, una propuesta literaria singular que se aleja de los enfoques tradicionales sobre los evangelios para situar en el centro a quienes siempre estuvieron en los márgenes.
La obra está protagonizada por doce personajes que, en algún momento, fueron partícipes de episodios cruciales de los evangelios. “No son los grandes nombres. No son los cronistas. Son figuras que podrían calificarse como secundarias”, pero cuyo testimonio sostiene el armazón de la novela. Cada uno de ellos relata su versión de los hechos a un personaje que los convoca, dando voz a Judas Iscariote, Isabel (madre del Bautista), Marta (hermana de Lázaro), la suegra de Pedro, Malco, Nicodemo, Dimas, José y la mujer apedreada.

La presentación en Jerez —la decimosexta que realiza de este título— tuvo lugar en la sede de la Fundación Caballero Bonald, en un acto conducido por el periodista y colaborador de lavozdelsur.es David Montes.
Romero no oculta la dificultad de clasificar su obra. “Es un poco difícil de encasillar desde el punto de vista de los géneros literarios”, admite, aunque matiza que más que una novela, en realidad “son trece relatos”.
"Estas personas lo que hacen es hilvanar un monólogo expresando su versión de los hechos"
El autor profundiza en la estructura del libro y explica que cada personaje construye un extenso monólogo donde ofrece su mirada sobre la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo, pero también sobre la actitud que mantuvieron cuando Cristo caminaba por la tierra.
Romero insiste en que estas confesiones nacen desde “una perspectiva muy periférica, no es la de un gran cronista, ni es la de un gran protagonista, sino alguien que por casualidad, o porque Dios quiere, se cruza con ellos”. Es ahí, en ese cruce aparentemente menor, donde la literatura encuentra su fuerza.
El Pan de Emaús ha alcanzado ya su tercera edición, convirtiéndose en el trabajo más exitoso de Romero hasta la fecha. Para el escritor, estamos ante “un libro fundamentalmente oral, su fuerza es la oralidad de estos personajes cada uno en función de su edad, de su género, de su sexo, de su circunstancia, pobre, rico…”.
"Es un libro fundamentalmente oral, su fuerza es la oralidad de estos personajes"
Las historias se dirigen a un mismo interlocutor —“que no sabemos quién es”—, aunque su identidad queda desvelada en el epílogo. Ese recurso sostiene la intriga y cohesiona el conjunto de relatos.
Romero deja claro que parte de la realidad “que nos cuentan los Evangelios”, pero subraya su intervención literaria: “Soy yo el que desde el punto de vista literario planteo qué podrían decir estos personajes, que cobran vida gracias a que yo les doy vida. Es decir, son personas que no tienen vida en los Evangelios”.
El escritor anima tanto al creyente como al no creyente a acercarse a la obra. A su juicio, a través de El Pan de Emaús se puede “abundar en la historia del Evangelio”. “El libro es bastante verosímil. Va en la línea de descubrir y profundizar en determinados personajes”, sostiene.
"A nadie le ha dado por coger a un personaje que no significa nada… y a partir de ahí montar un mundo"
Romero cuenta que incluso lectores ajenos a la Iglesia se han acercado a él tras la lectura: “Y me han dicho '¡Qué interesante esto!', porque es bonito lo que se cuenta en el Evangelio”. Y añade: “A nadie le ha dado por coger a un personaje que no significa nada, que es el último del Evangelio, un personaje que estaba allí de pasada que aparece a lo mejor en un evangelista o dos y a partir de ahí montar un mundo”.
Con 130 páginas, la obra ha sido definida por Manuel Pozo Gómez, licenciado en Filología Germánica por la Universidad Complutense de Madrid, como "un libro dirigido a un público amplio, a creyentes y no creyentes, que se divertirá con la lectura y disfrutará de cómo doce personajes casi invisibles cobran vida para dar su versión particular de los hechos vividos". 'El Pan' de Emaús, en definitiva, es una apuesta literaria que convierte el testimonio literario de los secundarios en relato principal.


