España se prepara para un cambio de tiempo durante la próxima semana. Después de un comienzo marcado por la estabilidad atmosférica, las últimas previsiones apuntan a la llegada de una masa de aire frío de origen continental y una nueva dana que podría aumentar la inestabilidad en buena parte del país. El descenso de las temperaturas comenzaría a notarse a partir del martes 3 de noviembre, mientras que las lluvias podrían extenderse a numerosas regiones conforme avance la semana.
La configuración atmosférica estará condicionada por un anticiclón y una dorsal situados sobre las islas británicas, donde permanecerían durante varios días. Esta situación favorecería la llegada a la Península de una vaguada y de aire frío procedente del interior del continente. Aunque durante el Puente de los Santos ya se esperan algunos descensos térmicos, el cambio más acusado llegaría el martes, especialmente en la mitad norte. En zonas de Castilla y León, Navarra, La Rioja y Aragón, las temperaturas podrían caer entre seis y ocho grados en apenas una jornada.
El descenso continuará entre el miércoles y el jueves, cuando los termómetros podrían alcanzar sus valores más bajos. En la mitad norte, las temperaturas máximas quedarían entre los 10 y los 15 grados, mientras que en el sur se mantendrían entre los 20 y los 24. En el suroeste incluso podrían rondar los 30 grados. Las mínimas también bajarán y se esperan madrugadas más frías, con posibilidad de heladas débiles en algunos puntos de Castilla y León. Pese a este cambio, los valores no serán especialmente bajos para la época en la mayor parte del país.
La llegada de aire frío
La otra gran incógnita será la evolución de una nueva dana, que podría desprenderse de la vaguada y desplazarse por el norte peninsular desde el martes hasta, al menos, el fin de semana. Su movimiento retrógrado, contrario a la circulación atmosférica habitual, favorecería un aumento de la inestabilidad. A ello se sumarían los vientos de levante, que aportarían humedad desde el Mediterráneo. Las precipitaciones podrían intensificarse el martes en el litoral mediterráneo y Baleares, especialmente en las islas y el este de Cataluña, y extenderse desde el miércoles a otras zonas, sobre todo del centro y el este peninsular. Algunos escenarios tampoco descartan nevadas en áreas de montaña del norte.
En cuanto a la evolución prevista para los primeros días, el martes 3 de noviembre se esperan intervalos nubosos y una probabilidad de lluvia del 30% en Sevilla y el entorno de Andalucía occidental, con temperaturas entre los 11 y los 27 grados. El miércoles 4 aumentará notablemente la posibilidad de precipitaciones, hasta el 80%, con cielos nubosos y máximas de 24 grados. La inestabilidad podría prolongarse el jueves 5, cuando la probabilidad de lluvia se situaría en el 65% y los termómetros oscilarían entre los 11 y los 25 grados. No obstante, todavía quedan varios días y la previsión puede cambiar de forma significativa.
España se prepara para un cambio de tiempo durante la próxima semana. Después de un comienzo marcado por la estabilidad atmosférica, las últimas previsiones apuntan a la llegada de una masa de aire frío de origen continental y una nueva dana que podría aumentar la inestabilidad en buena parte del país. El descenso de las temperaturas comenzaría a notarse a partir del martes 3 de noviembre, mientras que las lluvias podrían extenderse a numerosas regiones conforme avance la semana.
La configuración atmosférica estará condicionada por un anticiclón y una dorsal situados sobre las islas británicas, donde permanecerían durante varios días. Esta situación favorecería la llegada a la Península de una vaguada y de aire frío procedente del interior del continente. Aunque durante el Puente de los Santos ya se esperan algunos descensos térmicos, el cambio más acusado llegaría el martes, especialmente en la mitad norte. En zonas de Castilla y León, Navarra, La Rioja y Aragón, las temperaturas podrían caer entre seis y ocho grados en apenas una jornada.
El descenso continuará entre el miércoles y el jueves, cuando los termómetros podrían alcanzar sus valores más bajos. En la mitad norte, las temperaturas máximas quedarían entre los 10 y los 15 grados, mientras que en el sur se mantendrían entre los 20 y los 24. En el suroeste incluso podrían rondar los 30 grados. Las mínimas también bajarán y se esperan madrugadas más frías, con posibilidad de heladas débiles en algunos puntos de Castilla y León. Pese a este cambio, los valores no serán especialmente bajos para la época en la mayor parte del país.
La llegada de aire frío
La otra gran incógnita será la evolución de una nueva dana, que podría desprenderse de la vaguada y desplazarse por el norte peninsular desde el martes hasta, al menos, el fin de semana. Su movimiento retrógrado, contrario a la circulación atmosférica habitual, favorecería un aumento de la inestabilidad. A ello se sumarían los vientos de levante, que aportarían humedad desde el Mediterráneo. Las precipitaciones podrían intensificarse el martes en el litoral mediterráneo y Baleares, especialmente en las islas y el este de Cataluña, y extenderse desde el miércoles a otras zonas, sobre todo del centro y el este peninsular. Algunos escenarios tampoco descartan nevadas en áreas de montaña del norte.
En cuanto a la evolución prevista para los primeros días, el martes 3 de noviembre se esperan intervalos nubosos y una probabilidad de lluvia del 30% en Sevilla y el entorno de Andalucía occidental, con temperaturas entre los 11 y los 27 grados. El miércoles 4 aumentará notablemente la posibilidad de precipitaciones, hasta el 80%, con cielos nubosos y máximas de 24 grados. La inestabilidad podría prolongarse el jueves 5, cuando la probabilidad de lluvia se situaría en el 65% y los termómetros oscilarían entre los 11 y los 25 grados. No obstante, todavía quedan varios días y la previsión puede cambiar de forma significativa.
COMENTARIOS