La estabilidad meteorológica se ha afianzado en España durante los últimos días y se prevé que continúe al menos durante esta semana. La presencia de un anticiclón en superficie y una dorsal en capas medias y altas mantiene un ambiente tranquilo, con cielos despejados y temperaturas elevadas para la época del año.
El sol será el protagonista en la mayor parte del territorio, y la ausencia de nubosidad permitirá que las temperaturas se mantengan suaves, especialmente de cara al inicio de la primavera meteorológica, que tendrá lugar dentro de una semana. Las lluvias serán casi inexistentes, aunque se espera la llegada de calima a partir del martes.
El fenómeno de la calima, provocada por polvo procedente del Sahara, comenzará a hacerse visible en algunas zonas de la península y en el archipiélago canario. En estas últimas, la densidad de la calima ha llevado a emitir avisos por visibilidad reducida, aunque se espera que disminuya en la zona oriental de las islas durante la tarde del martes.
En la península, la calima se intensificará el martes, afectando especialmente al oeste y al centro del país. Su concentración será máxima el miércoles, abarcando gran parte del territorio y reduciendo la visibilidad en varias regiones. Este fenómeno tiene su origen en la advección de polvo sahariano impulsada por los sistemas atmosféricos presentes, que transportan partículas finas desde el norte de África.
Las pocas posibilidades de lluvia en Andalucía
Al final del martes se acercará un frente frío vinculado a una vaguada que dará lugar a una DANA el miércoles, aunque sin provocar un impacto directo significativo en la mayor parte del país. Este frente dejará algunas precipitaciones dispersas en Galicia, Asturias y Castilla y León, con posibilidad de chubascos muy débiles y aislados en Extremadura y el oeste de Andalucía, que podrían incluir barro debido a la mezcla con la calima.
En conjunto, la semana transcurrirá con predominio de tiempo estable y cielos despejados, temperaturas elevadas para el mes de febrero y la presencia notable de calima en amplias zonas del territorio español. La combinación de polvo sahariano y estabilidad atmosférica genera un episodio que afectará tanto a la visibilidad como a la calidad del aire, especialmente en las regiones centrales y occidentales de la península y en el archipiélago canario.


