La cercanía de la Semana Santa intensifica el interés por las previsiones meteorológicas, ya que cuanto más próximos están los días, más fiables resultan los pronósticos. Gracias a los avances tecnológicos, los expertos pueden anticipar cómo podría comportarse el tiempo con varios días de antelación. En este contexto, uno de los referentes en redes sociales es Antonio Delgado, profesor en la Universidad de Notre Dame y conocido por su capacidad para interpretar modelos meteorológicos y radares con un lenguaje accesible.
El físico ha compartido este sábado un nuevo análisis basado en los datos más recientes. En días anteriores ya había advertido de que "la Semana Santa en Sevilla podría ser más inestable que la de Pasión", subrayando entonces la existencia de "muchísima incertidumbre" en los pronósticos. Sus publicaciones, difundidas ampliamente, se han convertido en una referencia para miles de personas interesadas en la evolución del tiempo durante estas fechas.
En su último mensaje, Delgado señala que el inicio de la Semana Santa, comprendido entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Ramos, estará condicionado por "un anticiclón no muy potente y algo desplazado al noroeste". Esta configuración podría favorecer "la entrada de aire frío por el sureste", aunque, en principio, "en Sevilla estaría estable y en Málaga menos estable". Además, apunta que las temperaturas se mantendrán contenidas durante estos primeros días.
Más incertidumbre a partir del lunes
Respecto al periodo central de la semana, desde el Lunes Santo hasta el Domingo de Resurrección, el experto insiste en la falta de certezas. "Está todo muy incierto", afirma, aunque avanza que "las temperaturas no serán muy altas" y que, previsiblemente, "el occidente estaría más estable que el oriente". En esta fase, Es
En cualquier caso, Delgado recalca la volatilidad de los modelos meteorológicos. "No se ven borrascas o lluvias generalizadas de momento. Pero todo puede todavía cambiar", advierte. En una estimación reciente, también apuntaba que "las temperaturas máximas podrían situarse por debajo de los 20 grados y las mínimas por debajo de los 10", mientras que la probabilidad de escenarios inestables oscila entre el 40% y el 60%, lo que hace, en sus propias palabras, "imposible decir nada" con rotundidad.


