La acusación particular ejercida por el secretario general de Facua Consumidores en Acción, Rubén Sánchez, ha solicitado nueve años de prisión para Vito Quiles por la presunta comisión de tres delitos continuados de calumnias con agravantes de odio ideológico. La petición ha sido presentada ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla, plaza 18, después de que la jueza acordara su procesamiento por presuntas injurias y calumnias.
Según el escrito de conclusiones provisionales, al que tuvo acceso EFE, la acusación sostiene que las calumnias concurrieron además con dos delitos de injurias con publicidad, por cada uno de los cuales reclama una multa de 12.000 euros. Asimismo, solicita la inhabilitación de Quiles para ejercer cualquier actividad relacionada con el periodismo durante el mismo tiempo que se extienda la eventual condena por calumnias.
En el ámbito de la responsabilidad civil, el escrito reclama una indemnización de 60.000 euros, que dirige tanto contra Quiles como contra EDA TV en calidad de responsable civil subsidiario. La acusación pide también que, en caso de condena, el acusado grabe un vídeo leyendo el fallo de la sentencia, para su publicación en su perfil de X, en su canal de Telegram y en el canal principal de EDA TV en YouTube.
El letrado de Sánchez sitúa la supuesta comisión de los tres delitos continuados en tres periodos concretos de 2022: del 15 al 28 de febrero, del 23 al 25 de abril y del 26 de junio al 21 de julio. En su escrito, sostiene que Quiles elaboró una serie de bulos "de extrema gravedad" que constituirían injurias y, principalmente, calumnias difundidas "de forma dolosa, mendaz, tendenciosas y cargadas de odio". Según añade, todo ello se produjo "con conocimiento de su falsedad y temerario desprecio hacia la verdad".
El auto
En el auto por el que se acordó el procesamiento, la jueza apreció "claros indicios de que su afán fue vejar, ofender y vilipendiar" a Rubén Sánchez. La resolución judicial añade que ese supuesto "ánimo de venganza y represalias" se habría traducido en mensajes con expresiones "altamente ofensivas", que, a juicio del juzgado, no estarían amparadas por la libertad de expresión, al no reconocer esta "el derecho a la ofensa".
Por su parte, durante su declaración judicial, y según fuentes cercanas al caso citadas en su día por EFE, Quiles enmarcó sus manifestaciones sobre Sánchez en el contexto de posibles diferencias ideológicas entre ambos y dentro de su derecho como periodista. El comunicador, que ocupó el número 57 en la candidatura europea de Se Acabó la Fiesta (SALF) y colaboró en la campaña en tareas de comunicación, sostuvo además que la denuncia presentada contra él por Rubén Sánchez era "falsa".



