El Tren de Aragua, la banda criminal más poderosa de Venezuela y vinculada al entorno del expresidente Nicolás Maduro, ha fijado sus ojos en España como nuevo punto de expansión. Con medio millón de migrantes venezolanos en el país, la organización busca captar nuevos adeptos para fortalecer su red criminal, lo que ha encendido las alertas de las autoridades españolas.
En los últimos meses, la Policía Nacional ha intensificado sus esfuerzos para evitar que esta organización se instale en territorio español, conscientes de los peligros que ello implicaría para la seguridad interna del país. Según fuentes oficiales, el principal objetivo de la banda es “desestabilizar la seguridad interior” y diversificar sus operaciones en Europa, particularmente a través del tráfico de drogas.
Golpes a la célula del Tren de Aragua en España
La lucha contra el Tren de Aragua en España ha dado pasos importantes en los últimos meses. En noviembre de 2025, se produjo la detención de trece personas presuntamente vinculadas a una célula de la banda. Esta operación fue parte de la segunda fase de la Operación Interciti, realizada a mediados de 2024, que culminó con la captura en Barcelona del hermano de Niño Guerrero, el líder global de la organización. Esta detención se produjo tras la activación de una Orden Internacional de Detención emitida por las autoridades venezolanas, que acusaban a este individuo de su participación en delitos graves, tales como terrorismo, tráfico de seres humanos, armas, extorsión, blanqueo de capitales y asociación ilícita.
En cuanto a las actividades del grupo en España, se ha identificado que una de sus principales formas de infiltración es el tráfico de cocaína rosa, conocida también como tusi. Este tipo de droga, que ya había comenzado a producirse en ciudades como Madrid y Barcelona, ha permitido al Tren de Aragua ganar terreno en el mercado ilícito español. Sin embargo, el tráfico de drogas no es el único delito asociado a esta banda. Fuentes policiales señalan que también están involucrados en actividades como la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, el lavado de dinero y robos con violencia.
Desde la Fiscalía Especial Antidroga alertan que el Tren de Aragua “es una empresa, quieren expandirse, como otras organizaciones”. Esta afirmación resalta la ambición de la banda de establecer una red criminal sólida en Europa, no solo en España, sino también en otros países del continente.
El vínculo con el Cartel de Soles y las acusaciones de Estados Unidos
La organización del Tren de Aragua ha cobrado especial relevancia en el contexto internacional en los últimos años. Estados Unidos ha vinculado al grupo con el Cartel de Soles, una estructura narcotraficante que el gobierno de Nicolás Maduro habría estado supervisando. Aunque en 2025 el Departamento de Justicia de Estados Unidos desestimó parte de las acusaciones contra el Cartel de Soles, se mantienen en pie las acusaciones sobre la vinculación del régimen venezolano con diversas bandas de narcotraficantes.
En marzo de 2025, el expresidente estadounidense Donald Trump emitió una proclama en la que calificó al Tren de Aragua como una organización compuesta por “miles de miembros, muchos de los cuales se han infiltrado ilegalmente en Estados Unidos y están llevando a cabo una guerra irregular y acciones hostiles contra el país”. Trump también vinculó a esta banda con el Cartel de Soles, asegurando que ambos operan de manera conjunta, y acusó al Tren de Aragua de cometer una serie de crímenes brutales, incluidos asesinatos, secuestros, extorsiones y tráfico de personas, drogas y armas.
La presencia del Tren de Aragua en España no solo supone una amenaza para la seguridad del país, sino que también deja entrever una expansión internacional que podría afectar a otras naciones en Europa y América Latina.





