Racismo contra menores inmigrantes en la vacunación de Málaga: "Que se vayan a su país, solo vienen a robar"

Grupos de chicos acudieron con cita mientras los mayores de 40, que lo hacían por un llamamiento general cin concertar día ni hora, tuvieron que esperar

Un momento en una vacunación.
Un momento en una vacunación. MANU GARCÍA

El proceso de vacunación de la Junta de Andalucía sigue avanzando, y lo hace a diferentes ritmos entre los grupos de edad. La inmunización completa de los grupos con mayor riesgo es compleja por muchas razones. La primera es que hay personas que fueron llamadas tiempo atrás pero o bien no se decidían o bien por alguna razón no pudieron acudir.

Así, los centros de vacunación andaluces realizan continuamente llamamientos para ciertas edades y acudir sin cita. Esto permite hacer un barrido completo, para que nadie quede sin su pinchazo. Paralelamente, la actividad en los centros de vacunación sigue avanzando entre otros grupos. Ahora, la Junta pide que cojan cita los jóvenes mayores de 25 años. Además, está inmunizando a otro grupo como es el de menores residentes en centros, los últimos que están al cargo de instituciones y que no están aún inmunizados. La razón es que los brotes entre ellos tienen aún un importante potencial contagiador: estas ubicaciones difieren de una casa normal y el mero hecho de aislarles implica un perjuicio que no se limita a una familia sino a decenas de personas.

Este miércoles estaban llamados en Málaga los mayores de 40 años para vacunarse si no lo habían hecho ya, y podían acudir sin cita al punto de Teatinos. Esto generó que fueran muchas más personas de las previstas, y hubo que esperar cola por hasta una hora, en pleno mes de julio. Cuando ya estaba formada la cola y aumentaba el cabreo, informa SUR, hasta el lugar fueron jóvenes de las asociaciones Inserta y Málaga Acoge, con menores inmigrantes que sí tenían cita. 

El plan de los sanitarios era que se alternara la vacunación de personas sin cita y personas con cita, y así lo iban a hacer. Sin embargo, varias personas en las colas comenzaron a responder con insultos. Algunos se quejaban y decían que no tenía nada que ver con que fueran inmigrantes, y que solo pedía que se respetara el turno de cola. Otros fueron mucho más claros en sus actitudes racistas y xenófobas: "Que se vayan a su país, que aquí lo único que hacen es perrear y robar".

Los sanitarios tuvieron que intervenir y primero llevaron a los chicos a la zona de aparcamiento. Posteriormente se les citó en un centro de salud, donde finalmente recibieron sus dosis. La pregunta, como ocurre en estos casos siempre, es qué habría pasado si los que acuden en ese momento con cita son grupos organizados de jóvenes estudiantes Erasmus, por ejemplo, que han sido vacunados a pesar de no tener en muchos casos la edad prevista, porque se les ha priorizado atendiendo a una circunstancia: que se marcharán el próximo curso a otros países y la Junta quiere evitar que vuelvan a lo largo del año a casa infectados, posiblemente con alguna nueva variante si el covid sigue mutando.

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