¿Quién protege a los niños tutelados?: "Si mi hijo Emilio se muere no pasa nada, para ellos es un simple número"

Sara Casas se ha manifestado en el Juzgado número 30 de Sevilla para pedir justicia para su hijo, enfermo y tutelado por un centro de menores de la Junta de Andalucía a pesar de contar con una sentencia en firme a su favor

Sara Casas, a las puertas de los Juzgados de Sevilla, pidiendo justicia para Emilio.

Emilio lleva más de un año separado de su madre. Nació con el síndrome de Pierre Robin, una enfermedad congénita extremadamente rara. Los médicos no le daban más de tres años de vida. En su casa era feliz. Su madre, Sara Casas, había adaptado el hogar familiar a todas sus necesidades. Aunque los recursos económicos escaseaban, esta mujer de Dos Hermanas se las ingeniaba para sacar adelante a su hijo. 

A los 7 años, Emilio fue arrancado de los brazos de su madre por los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía, que alegaron una situación de desamparo por parte de su progenitora que ha quedado totalmente demostrado que no existía. "Tengo tres informes que dicen que no tengo ningún problema mental como se han querido inventar. Me podría haber llevado dos años ingresada en prisión por la grave acusación que hicieron contra mí. ¿Hasta el informe psicosocial del juzgado miente?", se pregunta Sara, que hoy se ha manifestado en el Juzgado número 30 de Sevilla para pedir justicia para su hijo Emilio

Sara no piensa rendirse hasta recuperar a su hijo.   MAURI BUHIGAS
 

Tras perder la tutela de Emilio, el menor estuvo en el centro de menores de San Juan de Dios y desde hace unos cuatro meses en el de Montequinto. El abogado de Sara, Álvaro Castillo, ha solicitado ver las instalaciones para ver si son adecuadas para las necesidades que tiene el pequeño. Sin embargo, no han accedido a su petición. "¿Por qué? –se cuestiona Sara– Le dijeron que no era posible que viese el centro. Igual que ellos quieren ver mi casa para cuando vuelva Emilio, nosotros queremos ver si el centro está o no adaptado. No cuentan con personal sanitario y Emilio está muy desprotegido ahí". 

"No tiene fisioterapia cuando eso es su calidad de vida. Si no le das terapia lo dejas empotrado en la cama"

La salud de Emilio, según relata Sara, incluso ha empeorado en el tiempo que lleva lejos de casa. "Le han puesto unas férulas en las piernas desde que está en el centro, cuando yo tengo un informe médico indicando que no las necesitaba cuando estaba conmigo. No tiene el baño adaptado cuando en casa sí lo tiene, ni tampoco tiene una silla de baño. No tiene fisioterapia cuando eso es su calidad de vida. Si no le das terapia, con la enfermedad que tiene, lo dejas empotrado en la cama". 

Atados a la cama y sin agua

El pasado 20 de septiembre, Emilio fue operado de urgencia sin que nadie le ofreciese a Sara información del estado de su hijo. Ni desde Menores ni desde el Hospital Virgen del Rocío permitieron a esta madre de Dos Hermanas que se acercase a darle un beso a su hijo ante una intervención delicada. 

Dentro de dos meses, el pequeño volverá a ser nuevamente operado. "Siguen otra vez sin darme información porque dicen que el niño está tutelado por el centro de menores. ¿Por qué van a realizarle dos operaciones en menos de seis meses cuando Emilio no se puede anestesiar? Si se queda en la operación y mi hijo se muere no pasa nada porque para ellos es un simple número", comenta Sara. 

"Qué miramiento y qué protección tienen estos niños en estos centros de desprotección del menor"

Tras la última operación, el menor fue llevado al colegio a los dos días de regresar del hospital. Tenía todavía hasta los puntos. "Qué miramiento y qué protección tienen estos niños en estos centros de desprotección del menor", se pregunta José Maldonado, presidente de la Asociación del Menor Tutelado, quien añade. "Esto se les ha ido de las manos. Un niño enfermo, recién operado y lo mandan al colegio. ¿Qué está pasando en estos centros?". 

La reivindicación de una madre.   MAURI BUHIGAS

La desprotección es total. "Una trabajadora social estaba pidiendo por internet ropa y zapatos para los niños porque estaban descalzos y desnudos. Hay monitores a los que han amenazado para que no cuenten lo que está pasando en estos centros de menores. Hasta los propios trabajadores de algunos centros han denunciado que hay garrapatas, piojos y chinches. Un educador denunció que hay internos que están atados en la cama a los que no dan ni agua", relata Maldonado. 

A Emilio, como cuenta su madre, "no saben ponerle el botón que tiene. Tampoco saben controlarle sus crisis. No lo saben reanimar. ¿Esto no es una situación de desamparo? ¿Cuándo piensan devolverme a mi hijo?". 

"No saben controlarle sus crisis ni reanimarlo. ¿Cuándo piensan devolverme a mi hijo?"

Desde el centro de menores tiran balones fuera y lo dejan todo en manos de los juzgados. Todo procedimiento judicial lleva meses y años de espera. Del tiempo no entiende la salud de Emilio. Su madre no piensa rendirse hasta poder recuperar a su hijo, pero mientras llega ese día, ¿quién protege a estos niños tutelados?