El número de embarcaciones vinculadas al narcotráfico avistadas en el Guadalquivir ha caído un 80% en el último año, uno de los principales datos conocidos este martes durante la Mesa de Coordinación del V Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, presidida por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández. La presión policial está cambiando las rutas, ha defendido como balance el Gobierno. Según ha explicado Fernández, las narcolanchas llegan con menor frecuencia directamente a la costa y parte de los movimientos se producen ahora mediante trasvases en alta mar desde grandes embarcaciones o semisumergibles hacia lanchas rápidas y, posteriormente, otras embarcaciones.
En el Guadalquivir se han contabilizado 35 avistamientos, frente a puntas anteriores de hasta 420 en un año. Parte de las entradas actuales, según el delegado, se habrían producido además durante episodios de mala mar como maniobras de refugio. El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, calificó de "drástico" el descenso y lo vinculó al "refuerzo continuado de los medios humanos y materiales destinados a la vigilancia del río y su entorno".
El balance de los ocho primeros meses de 2026 refleja, sin embargo, que el narcotráfico continúa evolucionando. Entre enero y agosto se desarrollaron 1.893 operaciones y se produjeron 3.164 detenciones, con 140.990 kilos de sustancias estupefacientes intervenidos. El hachís sigue siendo la principal droga incautada, con 104.675 kilos y aproximadamente el 74% del total. La cocaína alcanzó los 29.400 kilos y la marihuana, 6.800.
El crecimiento de la cocaína centra parte de la atención del dispositivo. Hasta agosto, las aprehensiones de esta sustancia ya equivalían al 78,7% de todo lo incautado durante 2025, pese a que todavía quedaban cuatro meses para terminar el año. Fernández explicó que las organizaciones dedicadas a este tráfico presentan estructuras cada vez más sofisticadas y una mayor protección de la mercancía. La respuesta, aseguró, pasa por ajustar permanentemente inteligencia, tecnología y operativos: "La monitorización es permanente y continua". A ello se suma el combustible. Las fuerzas de seguridad intervinieron 834.175 litros entre enero y agosto, ligados a la actividad conocida como petaqueo para abastecer las embarcaciones. Fernández señaló que la cifra estaba cerca de alcanzar en ocho meses todo lo intervenido durante 2025.
El delegado recordó además cambios legislativos relacionados con esta actividad, así como la consideración de las narcolanchas como mercancía prohibida. También señaló que Portugal ha adoptado una medida similar.
Atacar el dinero de los clanes
Otro de los ejes fijados en la reunión es el patrimonio de las organizaciones. Fernández advirtió de que los grupos criminales tienen capacidad para regenerarse después de las operaciones policiales, sustituyendo integrantes y retomando su actividad. Por ello, la lucha contra el blanqueo se sitúa entre las prioridades. "El blanqueo de capitales y la lucha contra el mismo es uno de los ejes principales de este plan".
La quinta edición del Plan Especial está vigente desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2027, con una dotación de 38 millones de euros. Desde su creación en 2018, el dispositivo acumula alrededor de 190 millones y afecta a Almería, Cádiz, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla. Las plantillas han aumentado un 16% y alcanzan una cobertura del 95%. Andalucía cuenta actualmente con 30.631 policías nacionales y guardias civiles, 3.795 más que en 2018, señala el Ejecutivo. Curiosamente, a pesar de la proporción 10 a 1, la Guardia Civil ha liderado muchas importantes operaciones contra los narcos porque ejercen a menudo en entornos rurales y pequeñas poblaciones donde las mafias tratan de campar a sus anchas.
El balance acumulado del plan que arrancó en 2018 alcanza 49.755 operaciones, 34.499 detenidos e investigados, 2.321 toneladas de droga incautada, tres millones de litros de combustible, 3.531 armas de fuego y 2.398 embarcaciones. De media, 3.219 operaciones al año, o 441 armas incautadas. Fernández defendió que el dispositivo está dando resultados, pero advirtió de la capacidad de adaptación de las organizaciones criminales. Toscano lo resumió así: "queda mucho trabajo por hacer, si bien la línea de trabajo está marcada para seguir avanzando en la lucha contra el narcotráfico".
El número de embarcaciones vinculadas al narcotráfico avistadas en el Guadalquivir ha caído un 80% en el último año, uno de los principales datos conocidos este martes durante la Mesa de Coordinación del V Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, presidida por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández. La presión policial está cambiando las rutas, ha defendido como balance el Gobierno. Según ha explicado Fernández, las narcolanchas llegan con menor frecuencia directamente a la costa y parte de los movimientos se producen ahora mediante trasvases en alta mar desde grandes embarcaciones o semisumergibles hacia lanchas rápidas y, posteriormente, otras embarcaciones.
En el Guadalquivir se han contabilizado 35 avistamientos, frente a puntas anteriores de hasta 420 en un año. Parte de las entradas actuales, según el delegado, se habrían producido además durante episodios de mala mar como maniobras de refugio. El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, calificó de "drástico" el descenso y lo vinculó al "refuerzo continuado de los medios humanos y materiales destinados a la vigilancia del río y su entorno".
El balance de los ocho primeros meses de 2026 refleja, sin embargo, que el narcotráfico continúa evolucionando. Entre enero y agosto se desarrollaron 1.893 operaciones y se produjeron 3.164 detenciones, con 140.990 kilos de sustancias estupefacientes intervenidos. El hachís sigue siendo la principal droga incautada, con 104.675 kilos y aproximadamente el 74% del total. La cocaína alcanzó los 29.400 kilos y la marihuana, 6.800.
El crecimiento de la cocaína centra parte de la atención del dispositivo. Hasta agosto, las aprehensiones de esta sustancia ya equivalían al 78,7% de todo lo incautado durante 2025, pese a que todavía quedaban cuatro meses para terminar el año. Fernández explicó que las organizaciones dedicadas a este tráfico presentan estructuras cada vez más sofisticadas y una mayor protección de la mercancía. La respuesta, aseguró, pasa por ajustar permanentemente inteligencia, tecnología y operativos: "La monitorización es permanente y continua". A ello se suma el combustible. Las fuerzas de seguridad intervinieron 834.175 litros entre enero y agosto, ligados a la actividad conocida como petaqueo para abastecer las embarcaciones. Fernández señaló que la cifra estaba cerca de alcanzar en ocho meses todo lo intervenido durante 2025.
El delegado recordó además cambios legislativos relacionados con esta actividad, así como la consideración de las narcolanchas como mercancía prohibida. También señaló que Portugal ha adoptado una medida similar.
Atacar el dinero de los clanes
Otro de los ejes fijados en la reunión es el patrimonio de las organizaciones. Fernández advirtió de que los grupos criminales tienen capacidad para regenerarse después de las operaciones policiales, sustituyendo integrantes y retomando su actividad. Por ello, la lucha contra el blanqueo se sitúa entre las prioridades. "El blanqueo de capitales y la lucha contra el mismo es uno de los ejes principales de este plan".
La quinta edición del Plan Especial está vigente desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2027, con una dotación de 38 millones de euros. Desde su creación en 2018, el dispositivo acumula alrededor de 190 millones y afecta a Almería, Cádiz, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla. Las plantillas han aumentado un 16% y alcanzan una cobertura del 95%. Andalucía cuenta actualmente con 30.631 policías nacionales y guardias civiles, 3.795 más que en 2018, señala el Ejecutivo. Curiosamente, a pesar de la proporción 10 a 1, la Guardia Civil ha liderado muchas importantes operaciones contra los narcos porque ejercen a menudo en entornos rurales y pequeñas poblaciones donde las mafias tratan de campar a sus anchas.
El balance acumulado del plan que arrancó en 2018 alcanza 49.755 operaciones, 34.499 detenidos e investigados, 2.321 toneladas de droga incautada, tres millones de litros de combustible, 3.531 armas de fuego y 2.398 embarcaciones. De media, 3.219 operaciones al año, o 441 armas incautadas. Fernández defendió que el dispositivo está dando resultados, pero advirtió de la capacidad de adaptación de las organizaciones criminales. Toscano lo resumió así: "queda mucho trabajo por hacer, si bien la línea de trabajo está marcada para seguir avanzando en la lucha contra el narcotráfico".
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