La pobreza infantil baja en Andalucía, pero más familias con hijos no pueden pagar la vivienda

La pobreza infantil baja en Andalucía, pero aumenta un 3,2% el número de familias con hijos que no pueden pagar la vivienda

La pobreza infantil baja en Andalucía, pero más familias con hijos no pueden pagar la vivienda.
La pobreza infantil baja en Andalucía, pero más familias con hijos no pueden pagar la vivienda. MANU GARCÍA
05 de febrero de 2026 a las 18:19h

La pobreza infantil en Andalucía muestra signos de mejora, pero sigue dejando una realidad profundamente desigual. Aunque el número de niños y niñas en situación de pobreza moderada ha descendido en el último año, cada vez más familias con hijos e hijas tienen dificultades para pagar la vivienda, un gasto básico que se convierte en un factor de riesgo añadido para miles de hogares.

Según el análisis realizado por Save the Children a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE), el porcentaje de familias andaluzas con hijos que acumulan retrasos en el pago de la vivienda ha aumentado un 3,2%, pasando del 8,7% en 2024 al 11,9% en 2025. Esta cifra evidencia una mayor vulnerabilidad de los hogares con menores frente a aquellos sin niños, donde el porcentaje se sitúa en el 6,1%.

Pese a este empeoramiento en el acceso a la vivienda, la pobreza infantil moderada ha descendido un 3,3%, pasando del 29,8% al 26,5% según el umbral regional. En términos absolutos, esto supone que 388.839 niños y niñas andaluces viven en hogares con ingresos por debajo del nivel considerado suficiente. Aun así, la tasa sigue siendo 10,3 puntos superior a la del conjunto de la población general, que se sitúa en el 16,2%.

La pobreza sigue afectando más a la infancia

La brecha se mantiene también al analizar la composición de los hogares. El 22,8% de los hogares con hijos se encuentra en situación de pobreza, frente al 12,7% de los hogares sin menores, una diferencia de 10,1 puntos que confirma que tener hijos continúa siendo un factor de riesgo económico en Andalucía.

Más grave aún es la situación de quienes viven en pobreza infantil severa, es decir, en hogares con ingresos insuficientes para cubrir las necesidades más básicas. En Andalucía, esta situación afecta al 12,5% de los niños y niñas, lo que equivale a 183.990 menores. Aunque la cifra ha bajado 1,7 puntos respecto al año anterior, sigue superando en 5,9 puntos a la tasa registrada entre la población adulta.

La pobreza infantil no se mide solo en ingresos. Las privaciones materiales siguen siendo una constante en la vida de muchos menores andaluces. El 7,2% no puede permitirse una alimentación adecuada, el 19,6% vive en hogares con dificultades para mantener la vivienda a una temperatura adecuada y el 50,8% no puede afrontar gastos imprevistos. En conjunto, el 33,6% de los niños y niñas ve comprometidas sus condiciones de vida básicas.

"A pesar de la reducción de la pobreza infantil y del riesgo de exclusión social, Andalucía no puede bajar la guardia porque continúa siendo una de las comunidades autónomas con las tasas más altas de España en hogares con hijos e hijas”, advierte Javier Cuenca, director de Save the Children en Andalucía, quien insiste en la necesidad de políticas públicas decididas para revertir esta situación.

Criar en solitario, un riesgo que se agrava

La desigualdad se acentúa especialmente en los hogares monomarentales. Más de la mitad, el 52,3%, se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social (tasa AROPE), una cifra que ha aumentado 2,4 puntos respecto a 2024. Este dato refleja, según la organización, una clara feminización de la pobreza, ligada a la precariedad laboral y a las dificultades para conciliar.

A este escenario se suma el incremento del coste de la crianza, que en 2024 se disparó un 11% debido a la inflación acumulada, alcanzando los 722 euros mensuales por hijo o hija en Andalucía. “El coste de la crianza se ha convertido en una barrera para garantizar una infancia digna. Cuando las familias no pueden asumir los gastos básicos, son los niños y niñas quienes pagan el precio”, subraya Cuenca.

Save the Children alerta de que la pobreza infantil no es un fenómeno coyuntural, sino un problema estructural vinculado al acceso a la vivienda, al coste de la crianza y a la falta de políticas de apoyo a las familias. Por ello, reclama una respuesta coordinada entre el Gobierno central, la Junta de Andalucía y los municipios, con medidas específicas que sitúen a la infancia en el centro de las políticas públicas.

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F. Jiménez

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