El paleoantropólogo José Gibert Clos falleció en octubre de 2007 en Barcelona, a los 66 años, dejando tras de sí una gran trayectoria ligada a la investigación científica de la evolución humana. Su figura quedó ligada de forma inseparable al anuncio realizado en 1982 sobre el hallazgo del llamado Hombre de Orce, una interpretación que reavivó el debate sobre la evolución humana en Europa occidental y situó al yacimiento granadino de Venta Micena en el centro de la discusión internacional.
El legado científico y la controversia del Hombre de Orce
Gibert defendió que los restos encontrados en Orce correspondían al primer poblador de Europa occidental, una tesis que él mismo bautizó como el Hombre de Orce. Sin embargo, una parte de la comunidad científica internacional sostuvo que se trataba de un resto de équido, lo que convirtió el hallazgo en un caso paradigmático de confrontación entre hipótesis científicas. Aun así, su trabajo logró algo inédito hasta entonces: colocar a Andalucía y, en particular, a Orce en el mapa mundial del estudio de los orígenes humanos.
Dieciocho años después de su fallecimiento, un grupo de personas vinculadas al ámbito de la investigación ha impulsado una iniciativa para reivindicar su figura. Se trata de profesionales “que conocemos y valoramos la trayectoria profesional del doctor José Gibert (1941-2007)”, quienes han promovido una campaña en la plataforma Change.org con el objetivo de recabar apoyos para presentar su candidatura a la Medalla de Andalucía a título póstumo, en reconocimiento a sus descubrimientos y a la proyección internacional que otorgó a la comunidad autónoma.
Una campaña para el reconocimiento institucional
Según explican los promotores, “se trata de un hecho simbólico que tiene como objetivo que la Junta de Andalucía reconozca finalmente la labor realizada por el Dr. Gibert en Andalucía en pro del progreso de la ciencia, descubriendo en Orce los asentamientos humanos más antiguos de Europa, y proyectando a Orce y a Andalucía a nivel internacional como ‘Cuna de la Humanidad europea’”.
La campaña busca reunir adhesiones antes del 30 de enero. La candidatura cuenta con un amplio respaldo académico y científico, reflejado en el grupo de ponentes que avalan la Medalla de Andalucía para José Gibert Clos, procedentes de disciplinas como la medicina, la geología, la antropología, la arqueología o la historia.
Entre ellos figuran Enrique García Olivares, catedrático de Medicina de la Universidad de Granada; José María Gallardo, médico y académico de la Academia de Ciencias de Córdoba; y Michael Walker, catedrático emérito de Antropología de la Universidad de Murcia. También apoyan la candidatura JM. Mata Perelló, magister honoris causa de la Universitat Politècnica de Catalunya y Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya; Jesús Torres, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada; Carlos Sanz de Galdeano, investigador del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC–Universidad de Granada); y Víctor Costa, del CSIC en Granada, fundador del Instituto de Astrofísica de Andalucía.
A ellos se suman Gary Scott, del Berkeley Geochronology Center (Estados Unidos); Robert Martin, catedrático emérito de la Universidad de Murray (Estados Unidos); Juan Mota Poveda, catedrático de Botánica de la Universidad de Almería; Martín Rodrigo Alharilla, profesor titular de Historia de la Universitat Pompeu Fabra; Carles Ferràndez-Cañadell, profesor de Paleontología de la Universidad de Barcelona; Francesc Ribot, paleoantropólogo y colaborador de Gibert; Concha Borja, médica y colaboradora de Enrique García Olivares; Alfredo Iglesias, arqueólogo y colaborador de Gibert; Florentina Sánchez, paleoantropóloga y colaboradora de Gibert; María Lería Morillo, profesora de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona; y Luis Gibert Beotas, profesor de Geología de la Universidad de Barcelona. Todos ellos coinciden en que el reconocimiento institucional permitiría cerrar, desde el plano simbólico, uno de los capítulos más complejos y debatidos de la ciencia española reciente.


