Payasos que operan con sonrisas en el Hospital de Jerez: "La risa es tan barata que no se valora"

La Asociación Payasos Sanadores viene realizando desde el mes de enero una labor de acompañamiento con los niños y niñas ingresados en el hospital con actividades lúdicas y de estimulación

La asociación Payasos Sanadores en plena actuación en el Hospital de Jerez FOTO: Cedida por Esteban Viaña
La asociación Payasos Sanadores en plena actuación en el Hospital de Jerez FOTO: Cedida por Esteban Viaña

No es ningún secreto que la risa sana a las personas, y por si fuera poco en un entorno como los hospitales que, en palabras del payaso Esteban Viaña (Jerez, 1938), "no está hecho para los niños". "Estamos convencidos de que la función de los payasos, en el momento que vivimos, es muy necesaria. Está comprobado que la risa incide beneficiosamente a la salud de las personas, en forma de endorfinas que afectan directamente al cerebro", asegura el ideólogo de la asociación Payasos Sanadores (PASA). 

Bajo esta premisa, el pasado mes de enero se consolidó una importante iniciativa para llevar la alegría y las risas al Hospital de Jerez. Las Áreas de Gestión Sanitaria del municipio jerezano, Costa Noroeste y Sierra de Cádiz firmaron un convenio de colaboración con la asociación Payasos Sanadores (PASA). El objetivo de esta rúbrica es simple, acudir al hospital jerezano una vez por semana para realizar actividades lúdicas y de estimulación con los pequeños ingresados.

Esteban Viaña, uno de los payasos más activos de esta asociación e ideólogo del proyecto, confiesa que la idea comenzó a abarruntarle la cabeza al conocer la trayectoria de un amigo jerezano que vive en Portugal, "famoso en el mundo artístico de los payasos y conocido como el Enano". Este cómico emigrante creó una asociación de payasos hospitalarios y su experiencia sirvió como inspiración de lo que conocemos hoy como Payasos Sanadores. Con la idea en la cabeza Esteban se reunió con Nicolás Miguel Montoya, presidente actual de la asociación, y posteriormente con diferentes compañeros del mundo artístico y profesionales de la medicina infantil. Así, decidieron constituirse como asociación, ya que "entendemos que no se puede intervenir de forma individual ni aleatoria".

En cuanto a la formación de los payasos y payasas que visitan el área de Pediatría del Hospital de Jerez cada jueves por la tarde ha consistido en numerosos talleres y la suma de experiencias personales de muchos actores que participan en la asociación como Manolo Román y el propio Esteban Viaña. Además, al finalizar cada intervención, "porque en los hospitales no se actúa se interviene", apunta con vehemencia Esteban, realizan una evaluación. "Confiamos en poder caminar en el sentido correcto de esta forma".

Payasos Sanadores con los niños y niñas del hospital FOTO: Cedida por Esteban Viaña

Cuentacuentos, canciones y magia

"Hay que tener mucha creatividad porque nunca sabes que vas a encontrate", así define Esteban el desempeño que realizan en las instalaciones del hospital jerezano. La asociación tiene asignado un día a la semana, el jueves por la tarde a las 17:30 horas, y visitan el área de Pediatría del hospital.

"Reuinos a los chicos que pueden desplazarse en un mismo espacio", explica para lavozdelsur.es el payaso Esteban. El lugar elegido es la sala de juegos que se encuentra junto a la escuela del hospital, y "allí hacemos nuestra intervervención durante 45 minutos o una hora". A continuación visitan las distintas habitaciones de los pequeños que no pueden moverse hasta la sala en grupos de tres o cuatro payasos.

"Pensaba que iba a encontrarme con muchos niños y niñas pero el criterio del hospital es que los pequeños pasen el menor tiempo posible ingresados", cuenta el payaso. "Nos encontramos cada semana con niños distintos, a veces tres o cinco, para nosotros con que haya uno ya es más que suficiente". Las familias también asisten a los espectáculo, "a veces hay más madres y abuelas que niños", confiesa con una sonrisa.

Son muchas las asociaciones que trabajan en el Hospital de Jerez, como es el ejemplo de la Asociación contra el Cáncer, Por una Sonrisa y Patricia Bazán. "Lo que diferencia a PASA es que nosotros somos payasos y payasas, todo lo que hacemos está bajo el paragüas del payaso", detalla Esteban. "Hacemos cuentacuentos, magia, malabares, música y canciones", esta es su forma de contribuir a la alegría de los pequeños ingresados.

Los jueves por la tarde el área de Pediatría se llena de payasos pero también el primer martes de cada mes. "Ese día visitamos a los niños del área de oncología, entre cita y tratamiento pasamos un rato con ellos para que se diviertan", comenta el payaso. "Es curioso porque somos políticamente incorrectos, algunos piensan ¿Payasos en un lugar tan serio como es el hospital?", refexiona. "Pero cuando pasamos por un corredor y nos cruzamos con familiares o profesionales sanitarios que van pensando en sus problemas, los saludamos y vemos como cambian sus expresiones a unas más alegres".

Algunos miembros de la Asociación de Payasos Sanadores con familiares en el hospital FOTO: Cedida por Esteban Viaña

Risoterapia: empatía e inventiva

Esteban es un payaso autodidacta, bucea todos los días por internet y confiesa a este medio tener muchos referentes a la hora de realizar la importante tarea de dibujar sonrisas en el rostro de los más pequeños. El principal es Hunter Doherty Patch Adams, más conocido como el médico norteamericano de la risoterapia. En una película ambientada en su vida e interpretada por Robin Williams, del que también es férreo admirador este payaso, mostraba la importancia de interactuar con los pacientes, sobre todo con los niños. De esta forma reflejaba en varias escenas del film como la salud de los pequeños mejoraban notablemente.

"Por eso nos llamamos PASA", detalla, "la filosofía de esta asociación radica en la necesidad que tiene el planeta de reirse o, al menos, de sonreír. La risa es tan barata que no se valora". Es por ello que desde la asociación de Payasos Sanadores creen firmemente en el papel que desempeñan en las instalaciones del hospital, contribuyendo a sanar a las personas que allí residen.

El equipo de payasos y payasas configurado por 20 personas se guían por una claras premisas. La primera de ellas es la empatía, "si no te gustan los niños no puedes servir para esto". Asimismo, "nuestra filosofía se sustenta en el humor-amor". Además, "no vemos a los niños como enfermos, si haces esto te llevas su dolor a casa y eso no te hace ningún bien personal ni al pequeño".

Tras meses de trabajo Esteban ha cosechado particulares anécdotas que ponen de manifiesto la filosofía de PASA "Recuerdo a un chico que se negaba a vernos, estaba hospitalizado en el área de oncología y tanto maestros como familia nos insistieron en que lo visitásemos", narra para lavozdelsur.es. "No sabía como entrarle al chico, se negaba en rotundo a interactuar con nosotros, pero junto a su cama tenía un tanque que tiraba balas. Se me ocurrió utilizarlo como juego y le dije que no era capaz de tirarme una bala, así empezó a sonreír", con este ejemplo el payaso nos traslada lo importante de empatizar con los chicos que están ingresados, "Me di cuenta de que el niño no quería estar allí y cuando me puse a su nivel pudimos conectar".

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