Un miembro del chat de militares franquistas: "Han creado otro grupo; eso es una bomba de relojería"

José Ignacio Domínguez, un teniente coronel que estaban en el chat donde se habló de "fusilar a 26 millones de hijos de puta", relata que estaban "conspirando" para derrocar al Gobierno. Este piloto de cazas también es abogado y es uno de los "culpables" de la demolición del hotel del Algarrobico

José Ignacio Domínguez, militar retirado y uno de los integrantes del chat donde se preparaba un golpe.
José Ignacio Domínguez, militar retirado y uno de los integrantes del chat donde se preparaba un golpe.

“Son franquistas. Añoran la dictadura, pero tienen la cara dura de decir que el Gobierno no respeta la separación de poderes. No son ni monárquicos. No son partidarios del rey. Hay quien prefiere la República porque dice que es más fácil de derrocar”. José Ignacio Domínguez (Madrid, 1945) lleva una semana repleta de entrevistas. Este teniente coronel de aviación, ya retirado, quien también fuera comandante de Iberia, además de abogado, es uno de los integrantes del chat en el que militares retirados hablaron de “fusilar a 26 millones de hijos de puta”.

El Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles ya denunció estos mensajes en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, “por si los hechos reflejados fueran constitutivos de delito, cometido por personas que además pudieran atribuirse la condición de militares en activo, sin serlo”. El revuelo generado tras la publicación de estos chats, desvelados por InfoLibre, ha disuelto el chat, aunque Domínguez confirma que "se ha creado otro grupo sin los que están fichados como demócratas, que ahí son los disidentes”.

José Ignacio Domínguez, en conversación con lavozdelsur.es, asegura que el grupo de militares retirados de la XIX promoción de la Academia General del Aire se creó hace unos dos años para “estar en contacto, convocar a comidas y algún evento”, relata, pero que “cuando ganó la izquierda las elecciones y se formó el Gobierno de coalición se desataron los odios y empezaron a insultar”. Domínguez hasta llegó a irse del chat, pero volvió a petición de algunos compañeros. “Lo de menos eran los insultos”, cuenta. “Estaban empezando a conspirar para movilizar a militares retirados de los tres ejércitos”.

Domínguez recuerda que denunció la existencia de estos mensajes el pasado mes de abril, cuando lo tacharon de ver “fantasmas”. “Se reían de mí, se lo dije a dirigentes del PSOE y de Podemos, que estaban preparando una intervención, pero no lo han querido ver”. El teniente coronel del Aire asegura que el grupo “derivó en un apéndice de Vox”, ya que “se criticaba al PP por la derecha. No sé hasta dónde llega su derechismo, pero a la derecha del PP están”, recalca.

“Cuando volví al grupo me encontré el movimiento militar en marcha”, asegura Domínguez a lavozdelsur.es. “Me quedé estupefacto. Aguanté en el grupo porque quería saber qué querían hacer”, señala. “Es muy grave. No podemos estar supeditados a que nos utilicen cuando quieran estos militares, o los políticos que manejan a estos señores”, agrega. El teniente coronel no cree que el Rey, al que envían misivas para solicitar su apoyo contra el Gobierno, se vaya a pronunciar, “aunque debería”. “Esto es una bomba de relojería, quieren amedrentar y utilizan para ello a las Fuerzas Armadas”.

José Ignacio Domínguez, al que varios digitales acusan de ser el “topo” que filtró a la prensa las conversaciones de los militares retirados, niega los hechos, pero sí confirma que lleva alertando de estos mensajes desde abril. “A un señor del PSOE próximo a Felipe González le mandé el WhatsApp que habla de los fusilamientos el 29 de abril, le decía que estaba en marcha la Operación Albatros para desalojar al Gobierno, pero creían que estaba loco”.

En un artículo publicado en InfoLibre el pasado mes de agosto, titulado El golpe que no cesa, el propio Domínguez señala que los militares retirados del chat “lanzaron la Operación Albatros, que pretendía nombrar un Gobierno de técnicos presidido por Margarita Robles”. En ese mismo texto asegura que “la extrema derecha tiene una gran implantación en las Fuerzas Armadas” y que “no va a desperdiciar la implantación que tiene para intentar tomar el poder sin pasar por las urnas”.

“La mitad de miembros de la XIX promoción de la Academia General del Aire que dicen defender a la democracia y al Rey han cosechado nuevas e importantes adhesiones: un golpista del 23 F, la Fundación Francisco Franco y los firmantes del manifiesto en defensa de Franco”, escribe Domínguez en sus redes sociales. El Foro Milicia y Democracia, al que pertenece, señala en un comunicado reciente que “nadie tiene derecho a arrogarse el patrimonio del patriotismo y del amor a España ni el uso interesado de sus símbolos, negándoselo a los demás”. Además, hace un llamamiento “a todas las fuerzas políticas, sociales y estamentales a acabar con el clima de confrontación agresiva imperante, que en nada ayuda a superar los graves y difíciles momentos a que se enfrenta nuestro país”.

"Franco me hizo demócrata y el alcalde de Níjar me hizo ecologista"

El teniente coronel José Ignacio Domínguez empezó a estudiar Derecho en la Universidad Complutense de Madrid en 1972, cuando todavía era piloto de cazas del Ejército del Aire, pero dejó los estudios cuando tuvo que exiliarse en París (Francia) y Argel (Argelia) en 1975, debido a su pertenencia a la Organización Militar Democrática. Dos años después volvió a España, pero fue expulsado del Ejército tras ser sometido a un consejo de guerra, tras lo que empezó a trabajar como piloto de Iberia.

La carrera de Derecho la terminó, finalmente, en los años 90. "A mí me hizo demócrata Franco y me hizo ecologista el alcalde de Níjar", cuenta Domínguez, quien durante un vuelo por la costa de Almería, se quedó prendado de sus playas "salvajes" y terminó adquiriendo una vivienda en la provincia. En la localidad almeriense de Níjar, el gobierno local quería "hacer un paseo marítimo en un núcleo rural de costa", algo a lo que se opuso el abogado. El proyecto se "frenó", y le costó duros "enfrentamientos" con el alcalde. Fue una de sus primeras luchas.

Luego surgió el hotel del Algarrobico. Domínguez ha sido abogado de organizaciones ecologistas como Salvemos Mojácar, Amigos del Parque, Greenpeace y Ecologistas en Acción. "Vi que la construcción estaba en zona protegida. Avisé al director del parque y me dijo que se había modificado el plan de ordenación de recursos naturales, pero nos pusimos a revisar documentación con ecologistas y presentamos una denuncia, porque no se había sometido a exposición pública", recuerda. "La Junta presentó un plano que era de risa, una burda maniobra dijo el juez".

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, reveló durante el pasado Debate sobre el Estado de la Comunidad que el Gobierno andaluz iba a destinar una partida del Presupuesto de 2021 para el derribo del hotel del Algarrobico, un anuncio realizado tras la sentencia emitida por el Supremo. "Hay dos métodos para derribar el hotel", explica Domínguez, "que salga la sentencia del TSJA instando a demolerlo, o que la Junta ejecute su derecho de retracto, pero Azata del Sol —la empresa promotora— no entrega las fincas, por lo que habría que ir por la vía civil y sería un proceso más largo". 

La limpieza de la radioactividad que existe en Palomares, más de 50 años después de la caída de cuatro bombas nucleares, es otra de las batallas legales que tiene Domínguez entre manos. "La sentencia saldrá de un momento a otro", asegura este abogado y ex piloto de cazas que no sabe vivir sin luchar. 

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