José Ángel sufre el síndrome de nariz vacía por "mala praxis" y el SAS le dice que es incurable

Este vecino del Río San Pedro lleva casi dos semanas acampado junto al Hospital de Puerto Real reclamando una solución a sus severas dolencias. Una complicación quirúrgica hace casi ocho años, por una intervención que asegura no autorizó, le mantiene casi sin recursos y con "una calidad de vida por los suelos"

José Ángel, con síndrome de nariz vacía como consecuencia de, denuncia, "mala praxis" en el SAS, sentado en una silla de playa en el Hospital de Puerto Real.
José Ángel, con síndrome de nariz vacía como consecuencia de, denuncia, "mala praxis" en el SAS, sentado en una silla de playa en el Hospital de Puerto Real. MANU GARCÍA

"Lo que dicen los médicos es lo que uno hace… hasta cuando no está de acuerdo con lo que te dicen los médicos". José Ángel Bódalo Ponce, de 49 años, natural de Barcelona, pero residente desde hace décadas en la barriada del Río San Pedro, en Puerto Real, lleva casi dos semanas, con sus mañanas, sus tardes, sus noches y sus madrugadas, acampado en el entorno del Hospital Universitario de Puerto Real. Una tortura. Iba a hacer huelga de hambre, pero pensó que entonces su protesta no duraría demasiado y acabaría ingresado.

A día de hoy, asegura que no piensa moverse de allí hasta que le den solución clínica a un grave problema de salud que, según denuncia, parte de una "mala praxis" en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) que tras una operación le provocó que padezca el llamado síndrome de nariz vacía (SNV), una complicación quirúrgica que le atormenta desde entonces. 

Con toda la documentación a las puertas del centro hospitalario, José Ángel relata la cronología de su calvario desde entonces. En 2012 acude al Hospital de Puerto Real con problemas nasales, le hicieron un TAC y le diagnosticaron desviación del tabique y sinusitis crónica. Pasa el tiempo a base de “tratamientos convencionales”, pero a los dos años, en 2014, “viendo que los síntomas no mejoraban, me hacen una rinomanometría (una técnica de exploración clínica que registra las variaciones de flujo y de presión que se producen en el interior de las fosas nasales durante las distintas fases de la respiración) y verifican que hay una obstrucción severa de la fosa nasal derecha”.

“Mi médico de cabecera me dice que la operación de desviación de tabique nasal es simple y puede traer mejoras. Accedo a hacerme una septoplastia (el nombre técnica de la intervención), pero en consulta me insisten en que me opere también de los cornetes inferiores (los huesos ubicados en cada parte de la cámara nasal) y yo digo que no. Ya en 2011 fui operado por radiofrecuencia de cornetes y esa operación quedó bien; además, la doctora que me operó me dijo entonces que no era recomendable operar esa zona muchas veces”. Sin embargo, y pese a que tiene un documento donde no firma su consentimiento para ninguna intervención que no sea la septoplastia, cuando sale de la operación quirúrgica las sensaciones son “horribles”. Todo va a peor.

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El afectado, a las puertas de la tienda de campaña que ha instalado en el Hospital de Puerto Real.    MANU GARCÍA

Amputación de cornetes en lo que iba a ser solo una operación de tabique desviado

“Pasaban los meses y todo iba a peor. Aguanté dos años desde la operación, y entonces acudí a una clínica privada donde me diagnostican una amputación de cornetes y me comentan que ya no funcionan como deberían. A partir de ahí, todos los síntomas me dicen que son producidos por eso y que es algo incurable, que ya no volvería a respirar igual que antes”. Sequedad de nariz, sequedad de garganta, dolores, perdida de olfato… “¿Qué hice? Voy a otra clínica a Madrid, la única con tratamientos sobre este tema, y allí ya me diagnostican la enfermedad, rinitis atrófica, conocida como el síndrome de nariz vacía. La única solución terapéutica es reconstruir los cornetes, pero la Seguridad Social no tiene tratamiento para eso. Y esto va a peor, los síntomas cada vez son más severos. Los síntomas influyen a la hora de dormir, para hacer deporte, mi calidad de vida está por los suelos, y esto me ha causado hasta depresión”. Y hay prisa. Porque la reconstrucción exige celeridad. Cuanto más tiempo pase, todo a peor.

Tras casi ocho años de pesadilla desde la operación, lo que José Ángel se resiste a perder es su dignidad. Se resiste a dar por perdida la batalla por recuperar su olfato, por curarse del llamado síndrome de nariz vacía. Una patología que “no me deja vivir” y que viene derivada de un tratamiento quirúrgico al que, asegura, se opuso. Pero, claro, “lo que dicen los médicos es lo que uno hace….”, insiste. “Y me hicieron una carnicería y ahora todo el mundo se lava las manos porque el SAS me dice que ellos no cubren este tratamiento”. No es tan caro como pudiera pensarse, unos 15.000 euros en la sanidad privada, “pero inasumible para mí porque hay que sumar la estancia, los viajes y son muchos gastos”.

“Los síntomas son insufribles, solo pido que me reparen el daño que me han hecho”, explica José Ángel, sentado en la puertecita de la tienda de campaña que ha instalado junto al complejo hospitalario de la Bahía de Cádiz para protestar por una situación que, mantiene, no han querido escuchar ni el Defensor del Paciente, ni el Defensor del Pueblo andaluz.

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José Ángel conversa con lavozdelsur.es, este pasado lunes.   MANU GARCÍA

Dejó el trabajo por la "carnicería" que le hicieron en aquella operación

Hasta hace cinco años, José Ángel trabajaba de calderero en la industria naval de la Bahía, donde comenzó a currar cumplidos los 18. “Tuve que dejar de trabajar por la operación, en los primeros años que trabajaba tras operarme lo pasé horriblemente mal, me despedían de los trabajos porque uno de los síntomas es que no respiras bien, no oxigenas, por lo que no podía trabajar como los demás… técnicamente no sabía qué decir cuando me preguntaban, pero era por la carnicería que me hicieron… sabía que algo me pasaba pero no lo sabía que era por mala praxis”.

Perdió dos juicios en su lucha por defender sus derechos como paciente —“se taparon, se encubrieron entre ellos… yo aporté todas las pruebas e informes, aquí puedes verlos…”—; perdió dinero porque tuvo que descubrir años después qué le ocurría en una clínica privada de Madrid —“les costó cinco minutos ver lo que me habían provocado por aquella operación”—; y perdió su trabajo porque “no llegaba, me asfixiaba, no podía”. El sistema sanitario público le falló por completo y ahí le tiene ahora, en una quechua junto al Hospital de Puerto Real. Sin apoyo, sin ayuda, solo. Le despedían por no cumplir con sus trabajos como consecuencia de sus problemas respiratorios y cuando emprendió su batalla, ya estaba parado, sin prestación, sin invalidez…

Fuentes de la Consejería de Salud y Familias han asegurado a lavozdelsur.es que este paciente ha tenido varias intervenciones, la primera de las cuales fue en una clínica privada —como él mismo relata—, no en Puerto Real y que "ha interpuesto diferentes reclamaciones que han sido respondidas por parte del hospital". "Además existen sentencias desestimatorias. Una interpuesta por el paciente en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Cádiz donde el fallo de dicho Juzgado es desestimatorio por entender que no existe un nexo causal y que el daño no es imputable a la administración sanitaria (de marzo de 2020). Y otra de un recurso ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo con sede en Sevilla del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que con fecha Diciembre de 2021, falla: "No haber lugar al recurso de apelación".

“Las pruebas son visibles, son de TAC, no mienten, son contundentes, aparte de los informes que tengo", defiende José Ángel. Con toda la documentación que acredita que en su momento dijo que no quería operarse de los cornetes, explica que fue a dos juicios, "pero los perdí. Son poderosos para no reconocer sus errores. Lo que unos me dijeron en la privada, luego no me lo reconocieron en sede judicial porque también trabajaban en la pública". En todo caso, subraya, "he venido aquí con un claro propósito; que me arreglen el problema que me han ocasionado, no quiero más”. Hasta ahora, solo ha conseguido que vuelvan a verlo en el SAS, pero no le dan salida: no hay tratamiento para esta patología en la sanidad pública. “¿Qué hago, me quedo con esta lesión de por vida? Ya lo último fue llamar al jefe del hospital, enseñarle la documentación y decirle que los síntomas son insufribles, que soy una persona y que tenían que darme una solución. Solo busco eso".

Sobre el autor:

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Paco Sánchez Múgica

Periodista, licenciado en Comunicación por la Universidad de Sevilla, experto en Urbanismo en el Instituto de Práctica Empresarial (IPE). Desde 2014 soy socio fundador y director de lavozdelsur.es. Antes en Grupo Joly. Soy miembro de número de la Cátedra de Flamencología; hice la dramaturgia del espectáculo 'Soníos negros', de la Cía. María del Mar Moreno; colaboro en Guía Repsol; y coordino la comunicación de la Asociación de Festivales Flamencos. Primer premio de la XXIV edición del 'Premio de Periodismo Luis Portero', que organiza la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. Accésit del Premio de Periodismo Social Antonio Ortega. Socio de la Asociación de la Prensa de Cádiz (APC) y de la Federación Española de Periodistas (FAPE).

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Comentarios (4)

Jose Ignacio Hace 3 meses
Antonio Sanchez no tienes ni idea ni respeto. El síndrome de nariz vacía es un problema realmente grave. Yo también padezco de esta afección debido a una operación de reducción de cornetes que me hicieron hace 13 años y es literalmente una odisea. Cada día tienes que luchar por respirar. No puedes pensar correctamente. Continuamente tienes que estar dando explicaciones de lo que te ocurre a tu familia, amigos, compañeros de trabajo. Como dice José Angel, ya no rindes, ni para el trabaj
Jesus Hace 7 meses
Yo también lo sufro. No es posible vivir ni nada. Me tratan como un trastornado mental. Los cabrones solo te dejan el suicidio como solución.
Jose Ignacio Hace 3 meses
Hemos creado un grupo para ayudar a los afectados en Telegram. @SindromeDeNarizVacia
Jose angel Hace 1 año
Antonio hijo de puta la paga que se la den a tu puta madre
Jose Ignacio Hace 3 meses
Mucho Ánimo José Angel. Todo mi apoyo. Hemos creado un grupo en Telegram para la gente con ese problema. No te rindas nunca me escuchas? NUNCA!!
Antonio Sanchez Segura Hace 2 años
Que le den una paguita, !hombre, por favor! Y de paso otra al reportero que le ha hecho la entrevista, por corto de luces.
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