La escalada de tensión en Oriente Medio tras el inicio de la guerra en Irán ha disparado las alarmas en los mercados energéticos globales. Aunque España no importa directamente petróleo iraní, el impacto indirecto sobre la economía puede ser relevante. Existe una preocupación creciente por la subida del precio del barril de petróleo, una variable que impacta directamente en el bolsillo de los consumidores. Con esta incertidumbre económica, la búsqueda de opciones baratas para repostar se ha convertido en una prioridad para los conductores que intentan mitigar el efecto de la inflación en sus desplazamientos diarios.
Según los registros de este martes de precios en la provincia de Cádiz, la estación de Gacosur Barbate es la opción más económica. Tanto para el suministro de Sin Plomo 95 como para el Gasóleo A, este punto de venta ubicado en el polígono El Olivar lidera el ranking con precios de 1,319 €/l y 1,249 €/l, respectivamente.
En cuanto a precios de Sin Plomo 95, varias estaciones de Ballenoil en Chiclana (ubicadas en Camino Águila Real, Avenida de los Descubrimientos, Calle Electricistas y Alameda Solano) junto a Petroprix (Avenida del Mueble) se sitúan como las segundas opciones más económicas con un precio de 1,327 €/l. Cierran el ranking de las diez más baratas las estaciones de Alcampo y Petroprix en Jerez, con un precio de 1,349 €/l, seguidas por Petro Grado en El Puerto de Santa María.
El ranking del diésel
Para los usuarios de Gasóleo A, tras la estación de Gacosur en Barbate, la segunda posición la ocupa Ballenoil en Arcos de la Frontera con 1,265 €/l. Le siguen de cerca un bloque de gasolineras en Chiclana, donde Ballenoil y Petroprix mantienen el litro a 1,269 €/l. La lista de los diez surtidores más económicos para el gasóleo se completa con la presencia de Plenergy en Chiclana, con un precio de 1,299 €/l, y Ballenoil en San Fernando, que iguala esa misma cifra. Los datos confirman que el ahorro por litro puede superar los diez céntimos respecto a las estaciones convencionales de la red provincial.
La volatilidad del mercado, marcada por la guerra de Irán, obliga a los consumidores a estar pendientes de la escalada de precios. En un escenario de crisis energética, la elección del punto de repostaje se convierte en una herramienta de resistencia económica para miles de familias y profesionales del transporte en toda la provincia.



