Hipotels rectifica e incluye en su ERTE a más de 400 fijos discontinuos de la provincia que dejó tirados

Hotel Sherry Park, este viernes, uno de los siete que Hipotels explota en la provincia. FOTO: MANU GARCÍA
Hotel Sherry Park, este viernes, uno de los siete que Hipotels explota en la provincia. FOTO: MANU GARCÍA

Joan Llull (Son Servera, 1935) es el propietario de Hipotels, un grupo hotelero familiar que comenzó su andadura hace más de medio siglo y que ha logrado reunir bajo el paraguas de su cadena a una treintena de hoteles y 6.500 habitaciones —veinte establecimientos en Mallorca; siete en Cádiz, dos en Lanzarote y uno en Cancún—. En Chiclana, donde concentra buena parte de su negocio en Andalucía desde los 90, hace un par de años y medio llegaron a nombrarle Hijo Adoptivo. A raíz de la crisis del coronavirus, en cambio, la imagen de la cadena de Llul ha quedado seriamente en entredicho en materia de trato a sus empleados.

Una denuncia conjunta ante la Inspección de Trabajo de CCOO y UGT ha provocado que este viernes la compañía haya rectificado su plan inicial de no incluir en un ERTE por fuerza mayor, con motivo de la crisis sanitaria del coronavirus, a entre 400 y 500 trabajadores fijos discontinuos que están empleados cada temporada en los hoteles que el grupo tiene en Chiclana, Conil y Jerez. "Parece que han empezado a dar de alta con carácter retroactivo y los trabajadores se acogerán al ERTE, pero el sufrimiento y la angustia de este mes, unidas al sentimiento de engaño para ellos, ahí se queda", asegura Mayte López Manzano, de CCOO en Cádiz.

Recuerda a este medio la responsable sindical que "en marzo pasado, Hipotels fue una de las primeras empresas hoteleras que anunció que iba a meter a todos los trabajadores en un ERTE de fuerza mayor, pero nuestra sorpresa llegó cuando conforme avanzaban los días vimos que en ese primer ERTE que la empresa acometía solo estaba el personal que estaba en ese momento trabajando en los dos hoteles que permanecen abiertos todo el año (Sherry Park Jerez y Barrosa Park) y a los pocos empleados que preparaban las aperturas de los hoteles de temporada antes de la crisis sanitaria".

De los alrededor de 700 trabajadores que la empresa puede tener en los centros de trabajo que tiene en la provincia (hoteles Barrosa Garden, Barrosa Palace, Barrosa Park, Playa La Barrosa, Flamenco, Gran Conil y Sherry Park, además de una lavandería y los servicios de oficinas centrales), "se han quedado fuera del primer ERTE más de 400 trabajadores". La empresa pasó un primer listado de afectados por el ERTE, pero "la pasada semana comunica a los trabajadores que dan por silencio administrativo la autorización del expediente y que procede a entregarle al Sepe (Servicio Público de Empleo Estatal) el listado de afectados".

Sin embargo, explica la responsable sindical, "vimos que si no se daba de alta a los trabajadores a la fecha del llamamiento no se podía producir suspensión y, por tanto, el Sepe no iba a reconocer a nadie la prestación en base al decreto 8/2020. Ya empezamos a sospechar, y la gente se metió en la web del Sepe y no había nada. La empresa ya no cogía el teléfono a nadie, enviamos correos recordando cómo debía ser el procedimiento, y ya pasamos a hacer denuncia a la Inspección". "No sabemos si intencionadamente o no, han estado haciendo creer a un montón de trabajadores que el Sepe iba a resolver. Entendemos que esta historia era parte de una estrategia para ahorrarse el coste del 25% de la Seguridad Social que tenían que pagar por el ERTE", afirma la sindicalista.

Los trabajadores, como muchos de ellos han expresado en las redes sociales, están muy indignados porque entienden que ha habido mala fe por parte de la empresa. El alcalde de Chiclana, José María Román, que a su vez también es responsable del Patronato de Turismo de la Diputación de Cádiz, ha asegurado, en declaraciones a Diario de Cádiz, que Llul desconocía el conflicto abierto en el seno de las plantillas de sus hoteles en la provincia. “He hablado hace unos momentos con el señor Llull y éste desconocía la problemática de los trabajadores de Chiclana. Una vez que vez que ha tenido conocimiento de esta situación, me consta que ha dado instrucciones precisas para que la situación de ERTE se normalice en los hoteles", ha afirmado Román al rotativo gaditano.

La realidad es que han pasado las semanas y casi medio centenar de trabajadores de Hipotels, que en la inmensa mayoría de los casos apenas acumulan un par de meses de subsidio por año trabajado, se veían sin poder trabajar y sin poder recibir prestación alguna. "Se les ha cogido dos mentiras flagrantes —añaden desde los sindicatos— y hemos estado denunciando para presionar a que la empresa buscara una solución, que solo pasa por dar de alta a la gente con carácter retroactivo, cada uno con su fecha de llamamiento, y la fecha de baja por la suspensión para que el Sepe reconozca de oficio la prestación desde el minuto uno. Si no se hace de esta manera, ya podían haber estado los trabajadores esperando toda la vida a que el Sepe resolviera algo que no está en su competencia".

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído