La decisión preventiva de la Junta de Andalucía de suspender la actividad lectiva presencial en tres comarcas de las provincias de Cádiz, Málaga y Almería, una medida que afecta por ahora a 77 municipios, ha generado un notable malestar entre docentes y familias del resto de la comunidad. La crítica se centra en que otras provincias también afrontan este miércoles condiciones meteorológicas adversas, sin que se hayan adoptado decisiones similares en materia educativa.
Indignación en Sevilla ante la limitación de actividades
El descontento se ha hecho especialmente visible en Sevilla, donde centros educativos y plataformas docentes han difundido un mensaje oficial que no contempla la suspensión de las clases. En esa comunicación se indica: “Precaución por fenómenos meteorológicos. En el marco de la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan de Emergencias por fenómenos meteorológicos adversos, a lo largo de la jornada lectiva del día 28 de enero de 2026, se limitarán las actividades al aire libre para evitar riesgos por rachas de viento”. La instrucción ha provocado un gran cabreo.
La comparación con las zonas donde sí se ha decretado el cierre de los centros ha avivado la sensación de agravio. Una ciudadana resume ese sentir al preguntarse: “¿Con aviso naranja en casi toda Andalucía y solo esas zonas sin colegio?”. La pregunta se repite en numerosos comentarios que cuestionan el criterio territorial aplicado por la administración autonómica.
Docentes en carretera y sensación de riesgo
El enfado es especialmente intenso entre el profesorado que debe desplazarse diariamente por carretera. Algunos docentes han expresado en redes su preocupación con mensajes como: “Os la pela los docentes que tenemos que ir por carreteras que dan pena, a más de una hora de nuestras casas, la Sierra de Huelva está impracticable, pero os da exactamente igual. Ojalá mañana no pase nada”, o “no todos vivimos a 10 minutos de nuestro puesto de trabajo. Muchos compañeros y compañeras estamos en carretera cada mañana, con lo que ello puede suponer y más estando en alerta naranja. Luego, lamentaciones y fotito”.
A estas quejas se suman otras voces que alertan del riesgo para alumnado y profesorado fuera de las comarcas afectadas por la suspensión. “¿Y el resto de Andalucía? ¿Ponemos nuestras vidas en peligro? Los niños no merecen la situación de riesgo”, señala otro de los comentarios. Algunos testimonios más que manifiestan esta inquietud. “Somos muchos maestros en carretera y con kilómetros por delante. Es un peligro”, afirma Marta. En la misma línea, otro docente advierte: “¿Y el resto de provincias? Muchos nos jugamos la vida en la carretera”. El malestar culmina en una petición directa a la administración educativa: “Con la de interinos que vamos de una provincia a otra (en mi caso de Sevilla a Huelva), más de una hora de camino… es de vergüenza lo vuestro. Si esta mañana ha sido de auténtico miedo, no sé qué va a pasar mañana… Consejería de Educación, tenéis que tomar una decisión ya”.



