La normalidad educativa regresa este jueves 29 de enero a 769 centros educativos de Andalucía que habían suspendido su actividad lectiva el día anterior a causa del temporal. Así lo ha comunicado Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, al detallar que la reapertura afecta a la práctica totalidad de los colegios e institutos que permanecieron cerrados de forma preventiva durante la jornada del miércoles.
No obstante, el responsable autonómico ha precisado que se mantiene la suspensión de las clases presenciales en varios centros concretos, atendiendo a criterios de prudencia y seguridad. En este sentido, continúan sin actividad lectiva siete centros en Grazalema, cuatro en Zahara de la Sierra y dos en la zona del Guadarranque, además de otros once centros que presentan daños materiales derivados del episodio meteorológico adverso.
Cádiz, única provincia andaluza con colegios cerrados
En Grazalema permanecerán cerrados el CEIP Benamahoma, el CEIP La Borreguilla, el colegio La Batana, el CEIP La Terrona, el CEIP Antonio Machado, la Escuela Infantil La Amapola y el IES Sierra de Grazalema. En Zahara de la Sierra no abrirán el Colegio Arroyomolinos, el CEIP Maestro Juan María Marín, la Escuela Infantil La Rayuela y el Instituto de Educación Permanente Castillo de Zahara. A ellos se suman, en Guadarranque, la Escuela Infantil Los Payasines y el CEIP San Bernardo. A última hora de la noche también se sumaba el cierre este jueves del CEIP La Ina de Jerez, debido al corte de la carretera por la subida del río Guadalete.
Con este escenario, la provincia de Cádiz -con la excepción de los centros con daños materiales– es la única que sigue con centros educativos sin clases, después del parón registrado este miércoles en tres comarcas de Cádiz, Málaga y Almería. La decisión adoptada por la Junta tuvo carácter preventivo, una decisión que generaba un amplio debate en la comunidad educativa al aplicarse solo en 77 municipios.
La medida ha sido duramente criticada por docentes, familias y sindicatos educativos, que consideraron insuficiente la suspensión parcial y defendieron que debería haberse extendido a toda la región. Las críticas se apoyan en situaciones vividas durante el temporal, con desplazamientos complicados y alumnado afectado por las condiciones meteorológicas, cuestionando la puesta en marcha de los protocolos de cierre de centros ante episodios climáticos extremos.




