Un joven vecino de Sevilla ha sido absuelto de todos los cargos en un procedimiento en el que fue acusado de presunta agresión por su expareja, en un caso en el que se utilizó como prueba un vídeo grabado por ella misma mientras le gastaba una broma. La sentencia determina que no se practicó en el juicio una prueba de cargo suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia que ampara al acusado.
Los hechos se remontan a la madrugada del 2 de marzo de 2021. La pareja, con un hijo menor en común, se encontraba en el salón de su vivienda poco antes de las 00.30 horas. El acusado dormía en el sofá tras 14 horas de trabajo cuando, al recibir una broma grabada en vídeo por la mujer, reaccionó despertándose desorientado y, como “acto reflejo propinó a esta dos fuertes golpes en la pierna al tiempo que gritaba la expresión puta”.
La denuncia no se presentó hasta el 8 de septiembre de 2024, tres años después, cuando la pareja tramitaba el divorcio y existía una controversia por el traslado del menor a más de 100 kilómetros del domicilio familiar.
"Presionó al acusado desde el inicio para que aceptar las condiciones del divorcio"
La jueza subraya que la denunciante “presionó al acusado desde el inicio para que aceptar las condiciones de un divorcio, que incluían las custodia exclusiva del menor para la madre, haciéndole saber al acusado que caso contrario se expondría a una denuncia por violencia de género”.
La magistrada considera que no han quedado probadas las supuestas vejaciones previas relatadas por la mujer, quien afirmó haber recibido expresiones vejatorias durante la relación, aunque no aportó las conversaciones de Whatsapp que anunció que presentaría.
Tampoco apreció ánimo de menoscabar la integridad física en la reacción del acusado, que se produjo “sin ánimo de menoscabar la integridad física de su pareja, en un estado de inconsciencia, impulsado como acto reflejo, sin voluntad de causar daño alguno”.
La mujer rompió a reír tras los golpes
En el propio vídeo, según recoge la resolución, se observa que tras los golpes la mujer rompió a reír y envió la grabación a su familia como muestra de la broma realizada, mientras el acusado volvió a dormirse.
La sentencia añade que la declaración de la denunciante se encontraba “evidentemente comprometida desde el punto de vista de su credibilidad subjetiva” por la disputa en torno a la guarda y custodia del menor. La jueza señala que en este caso “la duda ha dado paso a la certeza” respecto a las motivaciones espurias vinculadas al conflicto por la custodia.
La defensa del joven fue ejercida por la abogada sevillana Elisabeth Guerrero (Boutique Legal), quien, tras conocerse el fallo, lamentó que “las verdaderas víctimas de la violencia machista, mujeres que la sufren a diario, se tengan que ver reflejadas en casos que no tienen nada que ver con eso, y más bien con venganzas y chantajes, como refleja la sentencia".


