La Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO de Andalucía ha calificado este lunes como un "éxito absoluto" la huelga llevada a cabo en Glovo durante los días 24, 25 y 26 de abril. Los paros se enmarcan en el expediente de regulación de empleo anunciado por la empresa, que podría afectar hasta a 750 repartidores en el conjunto del Estado, de los cuales 220 se verían afectados en Andalucía. Estas movilizaciones han supuesto la primera huelga de carácter estatal en la compañía en un contexto de "fuerte conflictividad laboral" en el sector.
En una nota, el sindicato ha señalado que "numerosos establecimientos" decidieron durante la huelga "desconectar temporalmente" la plataforma o "dejar de operar con ella" con el fin de "evitar perjuicios" en su actividad, derivados de un conflicto cuya responsabilidad atribuyen a la empresa.
"Esa respuesta refuerza la idea de que el rechazo al modelo laboral de Glovo no se limita a la plantilla afectada, sino que ha encontrado también comprensión y respaldo en amplios sectores de la ciudadanía y del pequeño negocio", ha añadido la organización sindical en su valoración.
CCOO ha criticado además que, durante las jornadas de huelga, Glovo habría intentado reducir su impacto recurriendo a empresas subcontratadas o "flotas". Esta práctica ha sido puesta en conocimiento de la Inspección de Trabajo por su "posible afectación al derecho fundamental de huelga". En este sentido, el sindicato ha subrayado que estas actuaciones reflejan "la voluntad de la empresa de sostener su operativa incluso en un contexto de protesta laboral masiva, en lugar de priorizar una negociación real con la representación de las personas trabajadoras".
La denuncia
Para la FSC de CCOO de Andalucía, el balance de estas tres jornadas evidencia que en la comunidad "no hay espacio para normalizar estrategias empresariales asentadas en la precarización del empleo, la externalización abusiva o el debilitamiento de los derechos laborales".
Asimismo, el sindicato ha señalado que "la ciudadanía andaluza ha trasladado con claridad que el desarrollo tecnológico y las plataformas digitales no pueden utilizarse como coartada para incumplir la normativa laboral ni para degradar las condiciones de trabajo en nuestra Comunidad".
Por todo ello, CCOO ha exigido a Glovo que retire las medidas "que destruyen empleo", abandone "cualquier práctica dirigida a socavar los derechos de las personas trabajadoras" y abra un proceso de "negociación real, con respeto a la legalidad y a la dignidad de la plantilla". El sindicato ha advertido de que, pese al fin de la huelga, el conflicto "seguirá abierto mientras la empresa no rectifique su posición y mantenga un modelo laboral incompatible con el trabajo decente".


