La entrada en vigor de la nueva normativa para vehículos de movilidad personal ha provocado una acumulación masiva de solicitudes en la Dirección General de Tráfico (DGT). El resultado es un sistema de registro que, en numerosos casos, no completa el procedimiento pese a haber efectuado el cobro de la tasa correspondiente.
El trámite es imprescindible para poder contratar el seguro de responsabilidad civil exigido tras la inscripción. Sin embargo, algunos usuarios aseguran que, tras abonar la tasa, la plataforma se bloquea y no genera ni número de registro ni resguardo acreditativo. Sin ese documento, no es posible avanzar en el proceso ni demostrar que se ha intentado cumplir con la obligación.
¿Qué hacer ante el colpaso?
El origen del problema se sitúa en el calendario de aplicación. Aunque se apuntaba al 2 de enero como fecha de inicio, la publicación oficial en el BOE no llegó hasta finales de ese mes. La combinación de dudas y plazos ha desembocado en una presentación simultánea de solicitudes que ha sobrecargado el sistema.
Desde la DGT se reconoce la incidencia y se atribuye a la elevada demanda. Mientras se corrige el fallo, se recomienda conservar cualquier prueba que acredite el intento de registro: capturas de pantalla del proceso, comprobantes bancarios del cargo o correos electrónicos vinculados al trámite.
Los ayuntamientos piden flexibilidad.
La situación genera incertidumbre adicional porque circular sin la documentación completa puede acarrear sanciones. Aunque algunos ayuntamientos han solicitado a las fuerzas de seguridad que actúen con flexibilidad durante este periodo, la exigencia normativa sigue vigente.
Ante este escenario, se aconseja no repetir el pago si el sistema falla para evitar duplicidades y conservar toda la documentación disponible. También se recomienda no circular sin ningún justificante si aún no se dispone del resguardo oficial. El colapso administrativo ha trasladado al usuario la carga de probar que ha intentado cumplir con la nueva regulación.



