La Junta de Andalucía, a través de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), ha anunciado la reducción del área de exclusión establecida en el municipio gaditano de Grazalema, lo que permitirá el regreso a sus hogares de 65 vecinos correspondientes a otras 80 viviendas. La medida fue difundida mediante una publicación oficial en redes sociales recogida por Europa Press.
La administración autonómica ha señalado además que el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos está acompañando a los afectados vivienda por vivienda con el fin de ratificar los informes técnico-científicos elaborados sobre el estado de los inmuebles.
El pasado lunes ya se autorizó el retorno de los residentes de 1.342 viviendas situadas en zonas consideradas aptas por los informes técnicos, tras once días de evacuación provocada por los efectos del temporal. Esta cifra representaba aproximadamente el 80% de la población del municipio, según explicó el consejero de la Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.
Grazalema cuenta con unas 1.619 viviendas en total. A las 1.342 que pudieron reocuparse a comienzos de la semana se suman ahora otras 80 inicialmente excluidas. La decisión se sustenta en los trabajos técnicos realizados para evaluar la seguridad del terreno y las edificaciones.
Labores científicas
Dentro de estas labores, un equipo del área de Geofísica Aplicada del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada se desplazó al municipio para realizar pruebas mediante georradar y perfiles electromagnéticos con el objetivo de analizar el subsuelo de las principales calles. Desde el 6 de febrero también trabajaban en la zona científicos del Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con 14 técnicos sobre el terreno y 34 en gabinete, apoyados por drones del Grupo de Emergencias de Andalucía y Agentes de Medio Ambiente.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha indicado que la Guardia Civil mantendrá un refuerzo de seguridad en las áreas que permanecen desalojadas dentro de la zona de exclusión. El dispositivo continuará activo para proteger las viviendas vacías y prevenir robos o hurtos, una medida considerada necesaria ante la situación extraordinaria derivada de los daños causados por lluvias, desprendimientos y corrimientos de tierra, que obligaron a los vecinos a abandonar sus hogares durante once días.


