Renfe ha decidido ampliar hasta el próximo 16 de febrero el plan alternativo de transporte establecido entre Madrid y Andalucía tras la interrupción de la línea ferroviaria provocada por el accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas. La operadora pública comunicó la medida este miércoles, en un contexto marcado por la persistencia de los trabajos de reparación de la infraestructura y por las dificultades derivadas de las condiciones meteorológicas adversas en la región. El servicio permanece suspendido desde el siniestro del pasado 18 de enero, lo que ha obligado a reorganizar la movilidad de miles de viajeros durante varias semanas.
La compañía ha recordado que los pasajeros que adquirieron sus billetes antes del 18 de enero deben proceder a su sustitución por los correspondientes al plan alternativo a través de los canales habituales de venta. Esta gestión es necesaria para poder acceder a las opciones de transporte habilitadas de forma provisional mientras se mantiene cortada la circulación ferroviaria en el tramo afectado. La empresa ha insistido en que estos cambios pueden realizarse sin coste adicional para los usuarios, con el objetivo de minimizar el impacto de la interrupción sobre los desplazamientos previstos.
En paralelo, Renfe ha informado a través de sus redes sociales de que el servicio de alta velocidad entre Sevilla y Madrid continúa operando en ambos sentidos, aunque con un transbordo intermedio entre Córdoba y Villanueva de Córdoba. Este esquema de circulación forma parte del dispositivo extraordinario desplegado para garantizar la conexión entre Andalucía y la capital mientras no se restablece la circulación directa por la vía dañada. La compañía ha subrayado que las modificaciones en los trayectos se acompañan de facilidades para la anulación o el cambio de billetes.
Los trabajos para recuperar la operatividad de la línea se iniciaron formalmente el 28 de enero, después de varios días dedicados a evaluar el alcance de los daños provocados por el accidente. Desde entonces, los equipos técnicos han intervenido en la plataforma y en la superestructura de la vía, actuaciones consideradas imprescindibles para asegurar que el tráfico ferroviario pueda reanudarse con plenas garantías de seguridad. No obstante, el calendario inicial se ha visto condicionado por factores externos que dificultan el avance de las labores.
El temporal ha ralentizado los trabajos
Fuentes conocedoras de la reparación han señalado a la agencia EFE que el temporal que afecta a Andalucía en los últimos días se ha convertido en el principal obstáculo para acelerar los trabajos. Según estas mismas fuentes, determinadas tareas, como las operaciones de soldadura, no pueden realizarse cuando se registran precipitaciones, lo que introduce demoras inevitables en el proceso de recuperación de la infraestructura. Esta situación ha obligado a ajustar la planificación y a mantener por más tiempo el dispositivo alternativo de transporte.
Mientras continúan las labores sobre el terreno, Renfe mantiene activo el plan extraordinario y sigue informando a los viajeros de las opciones disponibles para desplazarse entre Madrid y Andalucía. La empresa pública no ha concretado una fecha exacta para la reapertura completa del tramo afectado, más allá de la extensión anunciada hasta mediados de febrero, y ha reiterado que la prioridad es culminar las reparaciones con todas las garantías antes de restablecer la circulación normal de los trenes.



