Un total de 41 bebés lactantes han presentado síntomas gastrointestinales en España tras consumir leches de fórmula incluidas en la retirada preventiva activada en diciembre por las marcas afectadas ante la posible presencia de cereulida, una toxina bacteriana que puede provocar vómitos y diarrea.

De esos casos, 13 menores han requerido hospitalización —el último notificado este jueves— y todos han sido ya dados de alta, según ha informado el Ministerio de Sanidad.

El informe de evaluación del riesgo publicado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) señala que la media de edad de los afectados en España ha sido de cuatro meses. Todos los lactantes han presentado síntomas digestivos, principalmente vómitos y diarrea. Uno de los bebés, que sufría además una infección respiratoria concurrente, precisó ingreso en una unidad de cuidados intensivos.

Además de los 41 casos confirmados vinculados a productos retirados, las autoridades sanitarias notificaron otras diez alertas de lactantes con síntomas compatibles: nueve habían consumido lotes no identificados y uno una fórmula perteneciente a un lote no incluido en la retirada. En este grupo, un menor también necesitó hospitalización y fue dado de alta.

Diez comunidades afectadas y coordinación sanitaria

Los casos se han registrado en diez comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Murcia, La Rioja y Comunitat Valenciana. El Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, mantiene la coordinación con las autonomías, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y las autoridades europeas.

La alerta se originó tras detectarse cereulida en un ingrediente —aceite de ácido araquidónico procedente de un productor en China— utilizado en fórmulas infantiles distribuidas en más de 60 países. Fabricantes como Nestlé, Lactalis y Danone activaron retiradas preventivas que, en España, han afectado también a marcas como Babybio Caprea 1, Babybio Optima 1, Almiron y Bledina.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha fijado como referencia un nivel máximo de exposición de 0,014 microgramos de cereulida por kilogramo de peso corporal, equivalente a 0,054 microgramos por litro en preparados para lactantes.

Riesgo bajo tras las retiradas, pero con advertencias

Tanto la EFSA como el ECDC consideran que, gracias a la magnitud de las retiradas —muchas realizadas antes de que los productos llegaran al mercado—, la probabilidad actual de exposición en la Unión Europea es baja. Sin embargo, advierten de que podrían aparecer nuevos casos si los consumidores conservan en casa productos afectados en lugar de devolverlos.

El informe europeo contabiliza más de un centenar de casos en siete países, con alrededor de una treintena de hospitalizaciones. Francia figura entre los países con mayor número de ingresos hospitalarios y mantiene abiertas investigaciones judiciales por el fallecimiento de dos bebés que habían consumido fórmulas incluidas en las retiradas, aunque por ahora no se ha establecido una relación causal científica.

El ECDC recuerda que la intoxicación por cereulida suele provocar síntomas leves, pero advierte de que en neonatos y lactantes menores de seis meses existe mayor riesgo de complicaciones, especialmente por deshidratación y alteraciones electrolíticas. Por ello, el impacto potencial se evalúa entre bajo y moderado en función de la edad del menor.

Las autoridades sanitarias españolas trasladan un mensaje de tranquilidad, subrayando que la mayoría de los lotes afectados fueron retirados antes de su comercialización, aunque recomiendan revisar los envases y no consumir productos incluidos en la alerta.

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F. Jiménez

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