El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a lanzar un nuevo órdago al anunciar la posibilidad de retirar las tropas estadounidenses desplegadas en España e Italia, en un contexto marcado por las tensiones derivadas de la guerra en Irán. La advertencia se produce después de haber deslizado una medida similar respecto a Alemania, en lo que supone un nuevo episodio de fricción dentro de la OTAN.
Durante una comparecencia en la Casa Blanca, el mandatario respondió a preguntas sobre la extensión de esta medida a otros países aliados, señalando que “sí, probablemente. ¿Por qué no debería hacerlo? Italia no nos ha servido de ninguna ayuda y España ha sido horrible, absolutamente horrible”. En la misma intervención, insistió en que “cuando nosotros los necesitamos, ellos no estuvieron ahí. Tenemos que recordar eso”.
Las declaraciones también incluyeron reproches a Alemania, cuyo Gobierno, liderado por Friedrich Merz, fue objeto de duras valoraciones. Trump sostuvo que el país está haciendo un “trabajo terrible” y enumeró diversos problemas internos, al afirmar que “tiene problemas de inmigración, tiene problemas energéticos. Tiene problemas de todo tipo y tiene un gran problema con Ucrania, porque están metidos en ese lío”.
La guerra con Irán tensiona la OTAN y cuestiona el despliegue militar en Europa
El trasfondo de estas declaraciones se sitúa en la ofensiva iniciada el 28 de febrero contra Irán, que ha provocado discrepancias entre Washington y varios aliados europeos. El presidente estadounidense ha mostrado reiteradamente su malestar por la negativa de países como España a autorizar el uso de sus bases militares, así como por la falta de apoyo en cuestiones estratégicas como la situación en el estrecho de Ormuz.
Trump ya había anunciado que su Administración “está estudiando y analizando la posible reducción de tropas en Alemania”, una decisión que ahora podría ampliarse a otros países de la Alianza Atlántica. Además, ha llegado a plantear medidas de mayor alcance, como abandonar la OTAN o incluso “cortar todo el comercio” con España, en una escalada retórica que añade incertidumbre a las relaciones transatlánticas.
Las tensiones se han visto reforzadas por informaciones que apuntan a debates internos en el Pentágono sobre el papel de España dentro de la organización. Entre las opciones consideradas figuraría la posibilidad de revisar su estatus en la OTAN tras su posición en el conflicto con Irán, lo que evidenciaría la magnitud del desacuerdo entre ambas partes.
Actualmente, Estados Unidos mantiene unos 3.200 efectivos desplegados en España, principalmente en las bases de Rota y Morón, lo que sitúa al país como uno de los principales puntos estratégicos del dispositivo militar estadounidense en Europa. Solo Alemania, con unos 35.000 soldados, e Italia, con cerca de 12.000, superan esta presencia dentro de la Unión Europea.
