La Fiscalía de Estados Unidos formalizó este lunes la acusación contra el presunto autor del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales en la Casa Blanca, un episodio que obligó a evacuar al presidente Donald Trump. El acusado enfrenta tres cargos federales, entre ellos el de intento de asesinato del mandatario, lo que sitúa el caso en el máximo nivel de gravedad dentro del sistema judicial estadounidense.
El sospechoso, identificado como Cole Allen, profesor de 31 años residente en California, compareció por primera vez ante un tribunal federal para la lectura de los cargos. Según se expuso en la audiencia, se le imputan dos delitos relacionados con armas de fuego y otro por intento de magnicidio, que podría derivar en cadena perpetua. La vista, que se prolongó menos de media hora, estuvo presidida por el juez Matthew J. Sharbaugh, quien fijó una nueva comparecencia para el 30 de abril con el fin de decidir sobre su posible libertad bajo fianza.
Cole Allen, con actitud calmada
Durante la sesión, Allen apareció vestido con un mono azul neón, acompañado por su equipo legal, que subrayó la ausencia de antecedentes penales. Con actitud calmada, el acusado asintió a las indicaciones del tribunal y respondió de forma breve y en voz baja a las preguntas formuladas por el magistrado, en una escena marcada por la rapidez del procedimiento.
Los hechos que motivan la acusación se remontan al sábado por la noche, cuando Allen habría viajado desde Los Ángeles hasta Washington y fue interceptado en el hotel Hilton, donde se celebraba el evento anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. En ese momento se encontraban presentes Trump, la primera dama Melania Trump y varios miembros del Gobierno. La irrupción de disparos en las inmediaciones provocó la evacuación inmediata de los asistentes.
"Un pedófilo, violador y traidor cubra mis manos con sus crímenes"
Imágenes difundidas posteriormente por el propio presidente en Truth Social muestran al sospechoso corriendo mientras agentes del Servicio Secreto reaccionaban desenfundando sus armas. Durante el incidente, uno de los agentes fue alcanzado por una bala, aunque su chaleco antibalas evitó consecuencias fatales. Las autoridades confirmaron que el detenido portaba un arsenal que incluía una escopeta de bombeo calibre 12, una pistola semiautomática calibre 38 y tres cuchillos.
El director del FBI, Kash Patel, explicó en declaraciones a Fox News que la investigación sigue abierta y que los agentes "no han dormido en todo el fin de semana" para esclarecer los motivos del ataque. Según detalló, se han recopilado pruebas como correos electrónicos, publicaciones en redes sociales y testimonios de su entorno con el objetivo de construir un perfil completo del acusado. Entre los elementos analizados figura un manifiesto enviado por Allen a su familia antes del incidente, en el que afirmaba que no podía permitir que "un pedófilo, violador y traidor cubra mis manos con sus crímenes".



