El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia la posibilidad de sancionar a los aliados de la OTAN que, a su juicio, no están colaborando con Washington en el marco de la guerra contra Irán. Según ha informado The Wall Street Journal, la medida pasaría por retirar tropas estadounidenses de determinados países europeos para reubicarlas en otros que sí han mostrado un mayor alineamiento con la Casa Blanca en este conflicto. Entre los países potencialmente afectados se encontraría España.
De acuerdo con fuentes gubernamentales citadas por el diario, la opción de trasladar contingentes militares ha ganado peso dentro de la Administración estadounidense. Aunque Trump llegó a mostrarse “muy decepcionado” y deslizó la posibilidad de abandonar la OTAN —una decisión que requeriría el aval del Congreso—, la alternativa intermedia de redistribuir las tropas se perfila como una vía más inmediata. En este contexto, se considera relevante la visita a Washington de Mark Rutte, actual secretario general de la Alianza Atlántica, quien mantendrá encuentros en la Casa Blanca.
Desde el Ejecutivo estadounidense, las críticas hacia los aliados han ido en aumento. “Es bastante triste que la OTAN le haya dado la espalda al pueblo estadounidense en las últimas seis semanas, cuando son los estadounidenses quienes han financiado su defensa”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La portavoz añadió que Trump pretende mantener una conversación “franca y directa” con Rutte, en un momento en el que se anticipan posibles anuncios sobre la política militar en Europa.
Estados Unidos mantiene actualmente alrededor de 84.000 efectivos desplegados en territorio europeo, según detalla el citado medio. Estas bases han desempeñado un papel estratégico clave, especialmente como elemento disuasorio frente a Rusia en los últimos años. En España, las instalaciones de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón albergan a unos 4.000 militares y personal asociado.
Aunque las fuentes no especifican todos los países afectados por una eventual retirada, sí señalan un especial descontento con España. El país es el único que no se ha comprometido a elevar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB y, además, rechazó el uso de sus bases para operaciones relacionadas con la guerra contra Irán. En este contexto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido públicamente una posición de “no a la guerra”, postura que ha situado a España en el centro del debate europeo sobre la respuesta al conflicto.
Alemania también en peligro
El posible repliegue no se limitaría a España. Alemania también figura entre los países bajo escrutinio, pese a su papel como uno de los principales centros logísticos de Estados Unidos en Europa. En paralelo, Italia y Francia han mostrado reservas en las últimas semanas respecto al uso de sus bases para operaciones aéreas vinculadas al conflicto. En el escenario más extremo, la medida podría incluir el cierre de al menos una base en Europa, “posiblemente en España o Alemania”, según el Journal.
El eventual destino de las tropas trasladadas serían países de Europa del Este como Polonia, Rumanía, Lituania o Grecia. Según el diario, estos Estados destacan por sus elevados niveles de gasto en defensa y por haber sido de los primeros en respaldar iniciativas internacionales relacionadas con el control del estrecho de Ormuz. El plan implicaría, además, un mayor despliegue militar estadounidense cerca de la frontera rusa, un movimiento que, previsiblemente, generaría inquietud en Moscú.



