La senadora y expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha sostenido este lunes que “no es el momento más oportuno” para “hablar de líos internos” en el PSOE, tras conocerse el manifiesto impulsado por el exministro Jordi Sevilla bajo el título “Socialdemocracia 21”. En una entrevista en el programa En boca de todos, de Cuatro, recogida por Europa Press, ha afirmado que ni ha leído el documento ni lo ha firmado, y ha señalado que abrir un debate de estas características en plena precampaña autonómica en Aragón “no es justo” para los socialistas de la región.
Díaz ha explicado que es consciente de que dentro del partido “hay mucha gente en ‘shok’, pasándolo mal y con temor”. Asimismo, ha expresado su desacuerdo con la “alianza” del Gobierno de Pedro Sánchez con “el señor de Waterloo”, aunque ha matizado que no necesita poner por escrito sus discrepancias con la dirección. Ha reconocido que “hay cosas que cambiar”, pero ha insistido en que no considera conveniente hacerlo a través de manifiestos que puedan intensificar la confrontación interna.
En relación con la situación política nacional, Díaz ha abordado también la evolución de la legislatura junto al senador Juan Lobato, entrevistado en el mismo espacio televisivo. Ambos han coincidido en que “cuanto más dure la legislatura, más crece la ultraderecha” y en que la estabilidad del Ejecutivo depende del apoyo de minorías parlamentarias. La expresidenta andaluza ha calificado este periodo como “una muerte a pellizcos”, aludiendo al desgaste acumulado por las negociaciones continuas.
Hubiera convocado elecciones
Díaz ha añadido que, si de ella dependiera, “ya habría convocado elecciones” para evitar un mayor deterioro de las opciones electorales del PSOE. “Creo que cada día que pasa nos va a ser más difícil ser una alternativa”, ha declarado, insistiendo en la importancia de aprovechar una “ventana de oportunidad” que permita acudir a las urnas en mejores condiciones.
Por su parte, Lobato ha considerado que las formas del PSOE han empujado a parte del electorado hacia Vox. Ha defendido la necesidad de entender a los votantes del partido liderado por Santiago Abascal “en vez de llamarles fachas” y ha instado a recuperar una relación más cercana con quienes se han alejado de la formación socialista.


