"Hay una intención deliberada para que no tengamos un debate político sobre Europa"

Miguel Urbán, activista del 15M, cofundador de Podemos, dirigente de Anticapitalistas y eurodiputado, ocupa el 'número 5' en la lista de Unidas Podemos Cambiar Europa, formación que cree que es la única opción para "poner la vida en el centro" y construir "un futuro verde, rojo y morado" desde Bruselas

Miguel Urbán, cofundador de Podemos y diputado en el Parlamento Europeo, cruzando un paseo de peatones en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA.
Miguel Urbán, cofundador de Podemos y diputado en el Parlamento Europeo, cruzando un paseo de peatones en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA.

Con motivo de la campaña electoral de cara a las próximas elecciones municipales y europeas, Miguel Urbán Crespo (Madrid, 1980) se pasea por Jerez hablando de los grandes retos europeos que, fuera de quedar lejos de la vida de los jerezanos, afectan irremediablemente a estos. El bajo índice de participación en las elecciones europeas, que según los sondeos puede tocar fondo en la cita electoral del próximo domingo, denota una clara desconexión de la ciudadanía con lo que en Bruselas se debate y se juega.

El cofundador de Podemos, activista del 15M y dirigente de Anticapitalistas, la corriente en la que se integra la dirección de Podemos Andalucía y que se enfrentó a los postulados de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, cree que esa desinformación sobre la UE y sus políticas obedece a "una intención deliberada" con objeto de que "no haya un debate político sobre Europa". El madrileño, que es parte del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, es eurodiputado desde marzo de 2015, siendo además el candidato más votado en las primarias de Podemos para las listas de las Europeas. En esta ocasión ocupa el número 5 de una lista que lidera la independiente, jurista, profesora universitaria y especialista en Derechos Humanos María Eugenia Rodríguez Palop.

Es cofundador de Podemos y miembro de la corriente Anticapitalistas. Poco después de la fundación de la formación morada, en 2015, pidió "una vuelta al estilo del 15-M" con un carácter más asambleario y menos partidista. ¿Sigue pensando lo mismo?

Bueno, no es que pidiéramos una vuelta al 15M, sino que Podemos no nació como un partido, sino como un movimiento político. Cuando se realiza la primera Asamblea Ciudadana algunos compañeros como Íñigo y Pablo defendieron crear una maquinaria electoral; otros defendíamos que la mejor forma de ganar las elecciones y para transformar la sociedad, que es para lo que nosotros nacimos, era siendo un poco menos partido y un poco más movimiento de lo que nos convertimos.

Tras la última crisis en Podemos y la salida de Íñigo Errejón, ha venido la división del espectro de la izquierda, especialmente significativo en algunas citas electorales. ¿Cree que es positivo que, por ejemplo, que en Madrid los electores de izquierdas tengan que elegir entre varias opciones a la izquierda del PSOE?

Se está demostrando algo que algunos defendíamos. En una circunscripción única como la es de Madrid, una vez que superas el 5% es bastante representativo el número de escaños con el de votos. Una de las grandes lecciones que hemos sacado de Andalucía es de la desmovilización del campo progresista o de izquierda y la hipermovilización de la derecha y que aquello que siempre había sido un mantra, que la división se penalizaba, en este caso no era así. La derecha, que por primera vez concurría separada en 40 años, conseguía sumar para gobernar la comunidad, también por primera vez en 40 años. Sin embargo, lo que le ayudó a la derecha en Andalucía le perjudicó en el resto del Estado, al haber circunscripciones provinciales más pequeñas, sumado a la Ley D'Hont.

En el caso del Madrid podemos volver a tener una circunstancia similar a la de Andalucía pero incluso más proporcional. Puede que la comunidad se dirima por muy pocos escaños y que la división de la izquierda no tenga por qué ser negativa electoralmente. Políticamente es otra cosa. Se trata de no tirarnos los trastos a la cabeza, y creo que es algo que se está manteniendo en Madrid, respetando el espacio de cada uno. No debemos hacer un drama de ello, porque creo que podemos conseguir desbancar al PP después de 24 años. Y hay que recordar que la última vez que el PP desbancó a la izquierda en Madrid fue a causa de un golpe de Estado financiero: el tamayazo.

El eurodiputado de Podemos durante la entrevista en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA.

Hace tan sólo unos días se ha celebrado el octavo aniversario desde que los indignados tomaron las plazas. Como activista del 15M y después de un periodo de movilización intensa, ¿cómo valora la situación después de ocho años? ¿Cree que se ha desmovilizado la calle?

No creo que la calle esté desmovilizada, de hecho no conocíamos un movimiento feminista tan fuerte como el que hemos visto en los últimos dos años y si de algo te sientes orgulloso de decir que eres español en Europa es del movimiento feminista. Un movimiento que no sólo está siendo una barrera contra el auge de la extrema derecha sino que está poniendo la vida en el centro y consignas de claro calado anticapitalista en el primer plano de la vida política. Hemos visto también unos pensionistas que organizados ellos mismos están saliendo a la calle a defender sus pensiones y los derechos ciudadanos. Luego, en relación a otros países europeos, en el Estado hay un tejido social muy fuerte y hemos visto como en temas como el migratorio, con el que hay un debate político en Europa, se ha abordado de una forma diferente gracias a movimientos como Ciudad Refugio, Queremos Acoger o Caravana Abriendo Fronteras. Estamos viendo también nuevas luchas obreras contra la uberización de la economía. Nunca hubiéramos concebido a los taxistas parando las ciudades de Madrid y Barcelona contra una multinacional que tiene su sede en paraísos fiscales. Y es curioso que opciones que se dicen a sí mismo tan patriotas como Vox, defiendan a Uber frente a los taxistas, como si fuera una contradicción inconcebible que no lo es tanto. Si viéramos cómo se vota en el Parlamento Europeo, lo entenderíamos.

Dos personas que en la escena política española no se podían sentar juntos ni para decirse "hola", como son Puigdemont o Rivera votan el 86% de las veces igual en el Parlamento Europeo. ¿Por qué? Porque al final, aunque tengan diferentes banderas, su única patria es el dinero. Y eso es lo que le pasa a Vox. Por todo ello yo no hablaría de una desmovilización. ¿Que no es lo mismo que en el 15M? Claro, porque los procesos sociales mutan. Otra cosa, y ahí está lo preocupante, es que el 15M mete un elemento central en el debate político español: el ataque al bipartidismo, que representa a unos únicos intereses económicos que se presentan con dos papeletas, que resume con "PSOE y PP la misma mierda es". Una consigna que resume cómo se construye la Transición Española, el turnismo, y el extremo centro que gobierna el Estado español turnándose el poder pero con las mismas políticas económicas. ¿Cómo hemos pasado de eso a que el PSOE de Sánchez se convierta en el voto útil para frenar a la derecha en las últimas elecciones generales? Eso es lo realmente preocupante y no la desmovilización.

¿Hay respuesta a esa pregunta?

Esa respuesta debe ser colectiva y debemos responder a esa pregunta. Nos la han hecho hace muy poquito tiempo y hay que pensar. Pero podemos ver elementos que nos pueden ayudar a responderla. Creo que influye el papel de Pedro Sánchez rebelándose contra el aparato del PSOE y contra Susana Díaz...

El cofundador de Podemos, Miguel Urbán, es dirigente de Anticapitalistas, la corriente que fue alternativa a Iglesias y Errejón. FOTO: MANU GARCÍA.

Casi como héroe...

Más que como héroe, como el renacido. El ave fénix de su partido. Eso ha permitido que le de un aire de anti establishment interno, como si fuera otra cosa. Y no es otra cosa. Es el mismo Partido Socialista que decíamos Partido Socialista y Partido Popular la misma mierda es. El mismo día de la noche electoral en Ferraz sus propios militantes le gritaban "Sí se puede" o "Con Rivera no". También sus propios militantes, ya no votantes, dudaban de las intenciones de Pedro Sánchez en la misma noche electoral. Es curioso, ¿eh?

Anticapitalistas, como en Andalucía han hecho público dirigentes como Teresa Rodríguez o 'Kichi', ha mostrado su rechazo a entrar en un gobierno socialista con Pedro Sánchez. ¿Por qué? ¿Creen que hay margen para actuar desde la oposición? ¿Aspiran a gobernar?

Hay varios elementos encima de la mesa. Primero, la entrada en un gobierno tiene un peligro muy importante de subalternización al Partido Socialista. Insisto, nosotros nacimos de ese movimiento que decía "Partido Socialista y Partido Popular la misma mierda es". Es cierto que dentro de Podemos hay una mayoría muy amplia del Consejo Ciudadano dispuesta a gobernar y somos Anticapitalistas los que rechazamos esta idea, con dudas muy razonables. La primera es la cuestión de subalternización, la segunda es Europa. Aquí nunca hablamos de Europa e incluso estando en elecciones europeas no se habla y eso es un problema, porque va a determinar mucho lo que va a hacer o no en ese gobierno. No se habla de Europa pero antes de llevar los Presupuestos Generales del Estado al Parlamento se llevan a Bruselas. Cuando se sube el Salario Mínimo se pregunta a Bruselas si se puede o no.

No podemos olvidar que quien mete el debate de las pensiones no es Unidas Podemos, son los pensionistas; que quien mete las cuestiones de igualdad y de la vida en el centro no es Unidas Podemos, sino el movimiento feminista

Ante un escenario muy plausible de recesión económica en el conjunto de Europa que afectaría por la interdependencia clarísima de la situación internacional en la economía española, en un momento donde volveríamos a volver la cara más dura de una Europa de recortes y de austeridad, ¿no podríamos ser copartícipes de la gestión de esa austeridad desde el gobierno socialista? ¿Alguien piensa que el Partido Socialista se va a rebelar contra los recortes que vienen de Bruselas? Pero si empezó la legislatura acogiendo al Aquarius y terminó encerrando al Open Arms porque vino una señora a veranear con él en verano a Doñana y cambió de un día para otro la política migratoria. ¿Alguien piensa que el PSOE va a ser capaz de enfrentarse a la deriva neoliberal de la UE? No, porque son parte de esa construcción del modelo europeo. Por eso decimos que la única fuerza capaz de enfrentarse a esas políticas de austeridad es Unidas Podemos pero no en un gobierno socialista.

Por eso pensamos que la fórmula portuguesa no está dando malos resultados. Un gobierno en minoría socialista condicionado con políticas de izquierda desde el Parlamento, algo que se ha visto en los últimos meses. ¿Creemos que el PSOE quería subir el Salario Mínimo? ¿Creemos que quería vincular la subida de las pensiones por ley y blindarlas, aumentar los presupuestos en dependencia o controlar el mercado y las subidas de los precios del alquiler? No. Todo eso por parte de Unidas Podemos ha conseguido sin estar en el gobierno en unas circunstancias anómalas. Queremos cambiar las cosas ya, porque la gente no puede esperar, y se puede hacer desde la política parlamentaria, combinando un acuerdo de investidura y una oposición dura, con la movilización popular. No podemos olvidar que quien mete el debate de las pensiones no es Unidas Podemos, son los pensionistas; que quien mete las cuestiones de igualdad y de la vida en el centro no es Unidas Podemos, sino el movimiento feminista; y que, por supuesto, quien mete el debate de la emergencia climática y ese colapso que vivimos, no ha sido Unidas Podemos, sino las y los estudiantes saliendo a la calle en media Europa.

Las elecciones europeas y la dinámica política europea queda muy lejos de la vida cotidiana de los ciudadanos, al margen incluso en las agendas mediáticas cuando sin embargo es en Bruselas donde se deciden numerosos acuerdos supranacionales de carácter social y económico. ¿Por qué cree que es así? ¿Cómo se puede animar a la movilización en una cita como esta?

Yo me pregunto a veces si no es que quieren que sea así. Porque si Bruselas no fuera importante, ¿por qué tenemos que presentar nuestros Presupuestos a Bruselas antes de aprobarlos en el Congreso? ¿Por qué Zapatero tuvo que reformar la Constitución para pagar la deuda al llegarle una carta de Bruselas? Hay una deliberada intención para que no tengamos un debate político sobre Europa. Cuando la actividad parlamentaria europea es importante, y lo vimos, por ejemplo, en temas como con Doñana. Paramos con un trabajo constante una agresión medioambiental sin precedentes hacia el patrimonio de los andaluces y las andaluzas. No quieren que se comprenda cómo el poder corporativo y los lobbies gobiernan Europa sin presentarse a las elecciones. En la pasada campaña de las generales, ningún candidato hablaba de Europa pero es que ni siquiera en ninguno de los debates los periodistas preguntaron algo sobre Europa. Es llamativo, porque eso no ocurre en el resto de Europa. Y sin embargo somos uno de los países que más vota en las elecciones europeas.

Una de las prioridades para el dirigente de Podemos y Anticapitalistas es "poner la vida en el centro", tal y como plantea el movimiento feminista. FOTO: MANU GARCÍA.

Y aun así también vota muy poco, menos de la mitad de los electores...

El resultado a nivel europeo en las anteriores elecciones de 2014 fue del 43% y la proyección para este año es un 35%. ¡Claro! Hay una desafección generalizada de la población hacia las políticas de la UE de los recortes. Y las instituciones europeas no reflexionan, sino que aceleran las políticas que crean desafección. Los chavales salen a la calle y perciben que si el clima fuera un banco ya lo hubieran rescatado; se está construyendo un proyecto europeo de ricos sobre millones de europeos pobres, que no se sienten apelados por estas instituciones. Por eso el nombre nuestra candidatura es prácticamente una declaración de intenciones: Unidas Podemos Cambiar Europa. Creemos que podemos cambiar Europa y que el debate no es más o menos Europa.

Hace unos años se hablaba de la Europa de los Pueblos. Otros hablaban de la Europa de las Libertades y nos estamos encontrando con la Europa de los Miedos. ¿Hay más fantasmas en Europa que en España? ¿Se considera europeísta, o cree en otra Europa de la que hay o hacia la que estamos yendo?

Los fantasmas europeos han llegado por primera vez a España y han entrado por Andalucía. Eso es lo que hemos visto y creo que podían haber entrado por cualquier otro sitio, ya que es debido a la primera cita electoral. Muchos miedos y muchos de esos fantasmas ya estaban llegando. La Unión Europea se construyó como proyecto político para evitar que resurgieran esos fantasmas de la extrema derecha y del fascismo. La política de sabotaje neoliberal del proyecto europeo de los últimos 20 años han abierto las puertas de en par en par a esos fantasmas. No podríamos entender el crecimiento exponencial de la extrema derecha europea sin vincularlo con las políticas neoliberales de empobrecimiento de las clases populares y de la creación de un proyecto de millones con millones de europeos pobres. Es muy importante tenerlo en cuenta y por eso nosotros nos rebelamos contra esa campaña del miedo que nos dice que tenemos que elegir entre Macron y Le Pen o Merkel y Salvini. Son dos caras de la misma moneda, donde las políticas neoliberales retroalimentan las políticas xenófobas de los otros.

Queremos ir a Europa para ser una barricada contra el ascenso de esa extrema derecha

Queremos ir a Europa para ser una barricada contra el ascenso de esa extrema derecha y al mismo tiempo derrotar a esas políticas neoliberales que desde Maastricht ha imbuido al proyecto europeo. ¡Claro que somos europeístas! Pero es que ahora la mayor campaña de desafección con Europa son las políticas neoliberales injustas de una Unión Europea que ha dejado de combatir la pobreza para combatir a los pobres, convirtiendo el Mediterráneo en una gran fosa común. La única forma de rescatar el proyecto europeo es darle la vuelta. De hecho, la extrema derecha ya no se reconoce como euroescéptica porque no se quiere ir de un club que puede gobernar y es que la extrema derecha ya está marcando la agenda política de la UE. Queremos volver a un proyecto a favor de los pueblos, de las clases populares y de los derechos y ser un cortafuegos.

Miguel Urbán, durante el encuentro con lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA.

¿Cuáles considera que son los principales retos que tiene Europa en estos momentos y que Unidas Podemos quiere defender en Bruselas?

Hay tres temas que podemos poner encima de la mesa, tres urgencias que engloban al resto. Primero la emergencia climática que no puede esperar. No sólo estamos hipotecando nuestro futuro, sino que nos estamos jugando nuestro futuro. Podemos seguir como hasta ahora y tener un futuro muy negro o dar un giro de 180 grados y proponer un modelo de cambio productivo hacia uno ecosocialista, respetuoso con el medio ambiente y con el trabajo y los derechos sociales y laborales, construyendo un escenario de futuro verde, rojo y violeta. Un modelo que es la única forma de dar futuro a territorios como Andalucía, con un comercio y una agricultura de proximidad, que favorezca a pequeños propietarios y no a la casa de Alba. La segunda es la desigualdad. Creemos que ahora mismo en Europa hay unos índices de desigualdad insostenibles que sólo puede corregirse con una redistribución de la riqueza. Para ello necesitamos una revolución fiscal.

Necesitamos una fiscalidad justa. Yo he formado parte de la comisión de los Papeles de Panamá, coordinando al grupo parlamentario de la Izquierda Europea y hay un dato consolidado de nuestra investigación no sólo por el Parlamento sino por la propia Comisión Europea que dice que al año perdemos un millón de millón de euros, es decir, un billón, el PIB de la cuarta economía europea que es España, por evasión fiscal de multimillonarios como Amancio Ortega. ¿Dónde está el dinero? Ahí. El conjunto de empresas del IBEX 35, menos una, AENA, que es pública, tienen sede en paraísos fiscales. ¿Quiénes son las que más tienen? El BBVA y el Banco Santander, creo que es toda una declaración de intenciones. Y el tercero es lo que ha planteado la revolución feminista: poner la vida en el centro. Una lucha que tiene una consigna de una fortaleza política brutal: "Nuestras vidas valen mucho más que sus beneficios". Esa revolución feminista no puede ser atendida, no podemos hablar de conciliación ni de los trabajos, incluyendo los de cuidados, ni de igualdad salarial ni de acabar con la lacra del terrorismo machista y patriarcal si no acometemos la revolución feminista con esa revolución fiscal y esa revolución verde. Eso es lo que te decía antes, de un futuro rojo, verde y morado. Si no acometemos a la vez esos tres retos en Europa tendremos un futuro negro o muy negro. No nos lo podemos permitir.

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