María Jesús Montero ha comenzado su aterrizaje –el de verdad– en Andalucía, a menos de dos meses de las elecciones autonómicas que se van a celebrar el domingo 17 de mayo. La despedida de Montero –que todavía no es tal, aún sigue siendo viceprimera ministra y ministra de Hacienda, cargos de los que cesará el jueves o el viernes, para seguirá como diputada– ha supuesto, de facto, el inicio de la precampaña. Su adiós llenó buena parte del espacio de las tertulias que se suceden en los medios audiovisuales, entre otros motivos porque ella misma dio pie a que así fuera, al autoproclamarse como "la mujer más poderosa de la democracia", palabras que han suscitado más bien críticas, tanto por su contenido en sí como por ser una 'carta de presentación' discutible ante el electorado andaluz, además, refiriéndose a sí misma en tercera persona.
Y la precampaña ha comenzado de manera áspera. Si el PP no ha tardado nada en 'despedir' (con cajas destempladas) a Montero, a la que ha calificado como "la peor ministra de Hacienda de España", ella, por su parte, ha pasado al ataque al acusar al presidente Juanma Moreno de "jugar con las víctimas" del accidente de ferrocarril de Adamuz, cruce de declaraciones que dan una idea aproximada de lo que se puede esperar las próximas semanas.
Da la sensación de que el leve adelanto electoral de las autonómicas aprobado por Juanma Moreno –que, por cierto, ya había dicho que la cita podía ser en la segunda quincena de mayo– ha cogido un tanto a contrapié, si no a los socialistas andaluces, sí a su candidata, todavía en pleno fragor de la política nacional, con temas que parecen encauzados –el decreto anticrisis que recoge una bajada del IVA al 10% en las combustibles y la factura eléctrica en lo que se mantegan los precios debido al conflicto de Oriente Medio– y otros en absoluto, como los Presupuestos Generales del Estado, para los que el Gobierno siempre encuentra una excusa para no llevarlos al Congreso, ahora es el propio conflicto, en el que dice estar centrado.
El movimiento del adelanto también afecta a Vox. Aunque la fuerza de la formación de ultraderecha reside en sus siglas, lo cierto es que no tiene confirmado el candidato (se entiende que será Manuel Gavira, pero...). Con una estrategia siempre imprevisible, hay que recordar que Macarena Olona (hoy fuera del partido) fue nombrada candidata mucho antes de los anteriores comicios autonómicos.
El rally electoral autonómico
En otro plano, si bien se da por hecho el acuerdo entre Vox y el PP para hacer presidenta de Extremadura a María Guardiola, son varios dirigentes de la formación que piensan que tras el adelanto en Andalucía la situación debería reconsiderarse, al menos por lo que se refiere a las otras dos comunidades que han protagonizado el rally electoral de territorios en 2026, es decir, Aragón y Castilla y León (CyL). Se trataría, en definitiva, de incluir, aunque sea parcialmente, a Andalucía en el bloque del rally electoral, al que le ha acercado el adelanto de un mes por el que ha apostado Moreno, aunque sea 'desenganchando' por delante la suerte de Extremadura.
En cualquier caso, todo dependerá del resultado electoral del PP y Vox. Si el PP reedita absoluta, algo que ahora mismo no le da ninguna encuesta, aunque todas le dejan muy cerca, no hay nada de qué hablar, incluso si Moreno se queda a tres o menos escaños. Independientemente de la fortaleza que muestre Vox, habrá que ver también si es cierto que el PSOE tiene alguna opción de remontada, al menos frente a las encuestas, si después de introducir el 'No a la guerra' en la política nacional el resultado en las elecciones de Andalucía se parece, más que al autonómico, al de las generales, en las que es cierto que los socialistas obtienen siempre mejores resultados en el añorado granero de votos andaluz.
