Juanma Moreno se ha lanzado este miércoles a criticar a María Jesús Montero tras su puesta de largo en la campaña andaluza este martes, cuando la vicepresidenta desembarcó en Sevilla como inicio de una nueva etapa. Y el presidente en funciones ha pronosticado que la socialista, quien anunció que no deja su escaño en el Congreso, ni siquiera llegará al Parlamento. “Es evidente que no tiene intención de coger el acta de diputada” en el Parlamento andaluz después de las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo.
Es la postura que mantiene el PP desde hace semanas, cuando ya se deslizó que Montero dejaría el Gobierno, del que es número dos, pero no el Congreso de los Diputados. Ella misma lo confirmaba el martes públicamente, señalando que transitoriamente lo haría porque si no tendría un problema de tipo laboral: básicamente, que como tiene plaza en el SAS tras unas oposiciones que aprobó con 26 años, podría perderla, o tener que presentarse para cumplir funciones como médica por un tiempo corto, entre que dejaba el acta y se constituía el nuevo Parlamento. Un problema burocrático, básicamente. Pero el PP no lo cree.
El dirigente andaluz ha ido un paso más allá y ha afirmado que “ella no va a coger el acta y, entonces, su seguro de vida es el Congreso”. Según su lectura, una vez pasen las elecciones andaluzas, Montero regresará a Madrid y, además, cree que Pedro Sánchez, “si puede, la vuelva a rescatar”. Viene a decir que la candidatura del PSOE es prácticamente una pantomima si no le da para gobernar, algo que resulta claro a tenor de las actuales encuestas, si bien el PSOE dice -no podría ser de otra forma- que le va a dar la vuelta a la situación.
“No sé en qué figura, puede ser incluso otra vez como ministra o vicepresidenta”, ha añadido Moreno, que considera que la actitud de la dirigente socialista “manda una mala señal a los andaluces” “Viene obligada, sin ilusión y que además no es capaz de despojarse de ese vínculo”.
El presidente de la Junta también se ha referido a las palabras de Montero del martes, cuando reivindicó que iba a renunciar al “poder” acumulado en el Gobierno de España como vicepresidenta primera y ministra de Hacienda para presentarse a las andaluzas por su compromiso con la comunidad. Moreno ha respondido a ese argumento asegurando que Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta en el Gobierno de Mariano Rajoy, tenía “algo más de influencia que ella”, y ha calificado de “exceso ese autoelogio que ella misma se hace”. En cualquier caso, ambas han sido número dos del Ejecutivo, cargo más alto en democracia ostentado hasta ahora por una mujer.





