Fue uno de los temas de la pasada campaña electoral andaluza, la muerte de dos guardias civiles en Huelva y la forma en que inicialmente María Jesús Montero, candidata del PSOE, se refirió al asunto: "Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad". Después matizó que se refería a muertes "en acto de servicio" y que no quiso reducir la gravedad de los hechos: "Debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y todas", señaló más tarde en Twitter.
Pero meses después, Juanma Moreno se lo ha recordado a Montero en la sesión de control al Gobierno de este jueves en el Parlamento. Y a su lado quien más enfadado se mostraba era Manuel Gavira, vicepresidente de la Junta y único miembro de Vox en el Ejecutivo autonómico de coalición.
Gavira, que venía de un cara a cara en el Parlamento en la noche del miércoles con Mario Jiménez, donde ambos se atacaron mutuamente, se llevó la mano a la mejilla repetidamente, diciéndole "mucha cara". "Sinvergüenza", le insitía a Montero. "Esta eres tú", le decía señalándola en el plenario, mostrándole en una tablet la noticia sobre la citada referencia al suceso como "accidente". "Profesión de riesgo", le reprochaba Gavira, en línea con las reivindicaciones de agentes de Policía y Guardia Civil en las provincias andaluzas más expuestas al narcotráfico.
La intervención de Moreno no pudo continuar porque la bancada socialista reaccionó airadamente. La presidenta del Parlamento, Ana Mestre, llamó al orden preguntando al socialista Fernando López Gil, a su lado, que qué ocurría, porque al parecer no había captado bien los gestos de Gavira.
La presidenta llamó al orden a varios socialistas, incluyendo al propio Jiménez, habitualmente amonestado en el pleno porque no se corta al reaccionar. La propia Montero, curtida en el Parlamento durante décadas, se mostraba visiblemente enfadada y el parlamentario Rafael Recio insistía a la presidencia en que advirtiese a Gavira por su "lenguaje no verbal".
Paradójicamente, minutos, antes del comienzo del careo entre el presidente y los portavoces de los grupos, Moreno había dicho ante los periodistas a la entrada que rechazaba los "exabruptos" proferidos por Javier Milei, presidente de Argentina, contra Pedro Sánchez. "Creo que los ciudadanos lo que esperan de esta campaña son propuestas y soluciones a sus problemas y de luego es lo que yo voy a hacer". Hay que incidir en que esta afirmación es anterior al cruce de Gavira con los socialistas.
Fue uno de los temas de la pasada campaña electoral andaluza, la muerte de dos guardias civiles en Huelva y la forma en que inicialmente María Jesús Montero, candidata del PSOE, se refirió al asunto: "Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad". Después matizó que se refería a muertes "en acto de servicio" y que no quiso reducir la gravedad de los hechos: "Debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y todas", señaló más tarde en Twitter.
Pero meses después, Juanma Moreno se lo ha recordado a Montero en la sesión de control al Gobierno de este jueves en el Parlamento. Y a su lado quien más enfadado se mostraba era Manuel Gavira, vicepresidente de la Junta y único miembro de Vox en el Ejecutivo autonómico de coalición.
Gavira, que venía de un cara a cara en el Parlamento en la noche del miércoles con Mario Jiménez, donde ambos se atacaron mutuamente, se llevó la mano a la mejilla repetidamente, diciéndole "mucha cara". "Sinvergüenza", le insitía a Montero. "Esta eres tú", le decía señalándola en el plenario, mostrándole en una tablet la noticia sobre la citada referencia al suceso como "accidente". "Profesión de riesgo", le reprochaba Gavira, en línea con las reivindicaciones de agentes de Policía y Guardia Civil en las provincias andaluzas más expuestas al narcotráfico.
La intervención de Moreno no pudo continuar porque la bancada socialista reaccionó airadamente. La presidenta del Parlamento, Ana Mestre, llamó al orden preguntando al socialista Fernando López Gil, a su lado, que qué ocurría, porque al parecer no había captado bien los gestos de Gavira.
La presidenta llamó al orden a varios socialistas, incluyendo al propio Jiménez, habitualmente amonestado en el pleno porque no se corta al reaccionar. La propia Montero, curtida en el Parlamento durante décadas, se mostraba visiblemente enfadada y el parlamentario Rafael Recio insistía a la presidencia en que advirtiese a Gavira por su "lenguaje no verbal".
Paradójicamente, minutos, antes del comienzo del careo entre el presidente y los portavoces de los grupos, Moreno había dicho ante los periodistas a la entrada que rechazaba los "exabruptos" proferidos por Javier Milei, presidente de Argentina, contra Pedro Sánchez. "Creo que los ciudadanos lo que esperan de esta campaña son propuestas y soluciones a sus problemas y de luego es lo que yo voy a hacer". Hay que incidir en que esta afirmación es anterior al cruce de Gavira con los socialistas.
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