El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que su país completará sus objetivos militares en Irán en un plazo de "dos o tres semanas" y amenazó al régimen iraní con golpes de "extrema dureza" que, en sus palabras, podrían "devolverlos a la Edad de Piedra". El mandatario hizo estas declaraciones en un discurso de veinte minutos, en el que no precisó si habrá un despliegue de tropas estadounidenses sobre el terreno ni ofreció detalles concretos sobre las operaciones tras más de un mes de hostilidades.
Trump justificó la operación militar denominada Furia Épica —coordinada con Israel— afirmando que Irán estaba intentando "reconstruir su programa nuclear en otro sitio totalmente diferente" y que el régimen no había abandonado su intención de obtener armas nucleares. Según el presidente estadounidense, Irán también aceleraba la construcción de misiles balísticos convencionales que podrían alcanzar "el territorio estadounidense, Europa y prácticamente cualquier lugar en el mundo".
El mandatario insistió en que permitir que Irán dispusiera de un arma nuclear habría constituido "una amenaza intolerable" y señaló que la república islámica estaba en el "umbral" de conseguir una bomba nuclear. Por ello, explicó, Estados Unidos tuvo que emprender los bombardeos, que continuarán durante el período de dos a tres semanas señalado por Trump.
En su intervención, el presidente precisó que "vamos a atacarlos con mucha fuerza" y aseguró que, pese a la escalada militar, "las conversaciones continúan" para poner fin al conflicto. Sin embargo, sus declaraciones no aclararon cuándo Washington pretende concluir la operación ni si se contempla un despliegue de tropas en territorio iraní, tras el envío de miles de efectivos estadounidenses a Oriente Medio.
El estrecho
Respecto a la situación política en Irán, Trump señaló que "el cambio de régimen no era nuestro objetivo" pero reconoció que se ha producido un cambio tras la muerte de importantes líderes, entre ellos el líder supremo Alí Jameneí. Actualmente, según el mandatario, Washington mantiene interlocución con figuras como el presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
Finalmente, Trump se refirió al estrecho de Ormuz, uno de los puntos críticos de la operación, y afirmó que su reapertura será "natural" una vez concluya el conflicto, ya que Irán "querrá vender petróleo" para reconstruir su país. También reconoció el impacto del conflicto en los precios de la gasolina en Estados Unidos, atribuyendo los aumentos recientes a "ataques terroristas" perpetrados por el régimen iraní, y subrayó que esto demuestra, a su juicio, la necesidad de impedir que Irán tenga armas nucleares.


