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Trump insulta a Meloni y la primera ministra responde: "Ni yo ni Italia suplicamos nunca"

El presidente estadounidense no termina de imponer la paz en Oriente que prometió días atrás

  • Trump y Meloni, en la cumbre del G7, con la que se ha iniciado la polémica entre ambos.

Donald Trump ha vuelto este viernes a sorprender al mundo negativamente. Un comentario suyo ha hecho estallar una crisis diplomática con Italia tras decir que la primera ministra, Giorgia Meloni, le suplicó hacerse una foto juntos y que le dio "pena". Todo, en un contexto en el que se ha evidenciado que Estados Unidos no puede imponer la paz que prometió Trump por todo lo alto hace una semana.

La jornada en Oriente Próximo ha sido un cúmulo de contradicciones. Estados Unidos anunció que a las 16.00 horas entraba en vigor un alto el fuego entre Israel y Hezbolá. Pero sobre el terreno, la realidad era otra. Israel intensificó sus ataques desde la medianoche y los mantiene durante la tarde. Un conflicto que está paralizando la tan ansiada reapertura de Ormuz. Irán, socio de Líbano y enemigo de Israel, no quiere la paz con Estados Unidos mientras Netanyahu siga con sus ataques. Trump lleva días criticando a Israel, pero no logra imponer esa paz que ahora desea.

Ahora, parece que se alinea con la ruptura con Irán. "¡Están acabados! Dejaremos que transcurran los 60 días. No recibirán dinero alguno, ¡ni diez centavos!", escribió sobre Irán en Truth Social. Antes había proclamado que "la guerra ha reducido a Irán", asegurando que ya no tiene fuerza aérea, ni Armada, ni radares. La reunión prevista para este viernes en Suiza quedó postergada, e Irán exige el fin de la violencia en Líbano para seguir negociando.

Y en paralelo, Trump sigue rompiendo puentes con sus aliados. Todo empezó con una llamada telefónica entre el presidente estadounidense y un periodista de un programa italiano. En esa charla, Trump aseguró que, en la cumbre del G-7, Meloni le había "dado pena" porque, según él, intentó por todos los medios hacerse una foto con él. "Me suplicó que nos hiciéramos una foto", llegó a decir.

La respuesta de la primera ministra italiana fue inmediata y demoledora. En un vídeo, calificó la anécdota de invención: "Las declaraciones de Donald Trump son totalmente inventadas. Sinceramente, estoy atónita". Y le lanzó un recado por su trato a los aliados: "Lamento que no muestre la misma determinación con los enemigos de Occidente". Su frase final no dejó dudas: "Ni yo ni Italia suplicamos nunca".

El enfado se tradujo en gestos. El vicepresidente y ministro de Exteriores, Antonio Tajani, canceló un viaje que tenía previsto a Estados Unidos este fin de semana. "Las graves y ofensivas palabras del presidente Trump sobre Giorgia Meloni ofenden a toda Italia", justificó.

Por sintonías ideológicas, la ultra Meloni fue la única líder europea presente en la investidura de Trump en 2025, pero la relación empezó a agrietarse en abril, tras las críticas de la italiana a los ataques del estadounidense contra el Papa, y se agravó con la guerra de Irán. Ya en el G-7, ante la pregunta de si volverían a ser amigos, un Trump dolido soltó: "Me han abandonado". Meloni, incómoda, respondió entre risas: "No es cierto". Sí que había distancia insalvable.

Donald Trump ha vuelto este viernes a sorprender al mundo negativamente. Un comentario suyo ha hecho estallar una crisis diplomática con Italia tras decir que la primera ministra, Giorgia Meloni, le suplicó hacerse una foto juntos y que le dio "pena". Todo, en un contexto en el que se ha evidenciado que Estados Unidos no puede imponer la paz que prometió Trump por todo lo alto hace una semana.

La jornada en Oriente Próximo ha sido un cúmulo de contradicciones. Estados Unidos anunció que a las 16.00 horas entraba en vigor un alto el fuego entre Israel y Hezbolá. Pero sobre el terreno, la realidad era otra. Israel intensificó sus ataques desde la medianoche y los mantiene durante la tarde. Un conflicto que está paralizando la tan ansiada reapertura de Ormuz. Irán, socio de Líbano y enemigo de Israel, no quiere la paz con Estados Unidos mientras Netanyahu siga con sus ataques. Trump lleva días criticando a Israel, pero no logra imponer esa paz que ahora desea.

Ahora, parece que se alinea con la ruptura con Irán. "¡Están acabados! Dejaremos que transcurran los 60 días. No recibirán dinero alguno, ¡ni diez centavos!", escribió sobre Irán en Truth Social. Antes había proclamado que "la guerra ha reducido a Irán", asegurando que ya no tiene fuerza aérea, ni Armada, ni radares. La reunión prevista para este viernes en Suiza quedó postergada, e Irán exige el fin de la violencia en Líbano para seguir negociando.

Y en paralelo, Trump sigue rompiendo puentes con sus aliados. Todo empezó con una llamada telefónica entre el presidente estadounidense y un periodista de un programa italiano. En esa charla, Trump aseguró que, en la cumbre del G-7, Meloni le había "dado pena" porque, según él, intentó por todos los medios hacerse una foto con él. "Me suplicó que nos hiciéramos una foto", llegó a decir.

La respuesta de la primera ministra italiana fue inmediata y demoledora. En un vídeo, calificó la anécdota de invención: "Las declaraciones de Donald Trump son totalmente inventadas. Sinceramente, estoy atónita". Y le lanzó un recado por su trato a los aliados: "Lamento que no muestre la misma determinación con los enemigos de Occidente". Su frase final no dejó dudas: "Ni yo ni Italia suplicamos nunca".

El enfado se tradujo en gestos. El vicepresidente y ministro de Exteriores, Antonio Tajani, canceló un viaje que tenía previsto a Estados Unidos este fin de semana. "Las graves y ofensivas palabras del presidente Trump sobre Giorgia Meloni ofenden a toda Italia", justificó.

Por sintonías ideológicas, la ultra Meloni fue la única líder europea presente en la investidura de Trump en 2025, pero la relación empezó a agrietarse en abril, tras las críticas de la italiana a los ataques del estadounidense contra el Papa, y se agravó con la guerra de Irán. Ya en el G-7, ante la pregunta de si volverían a ser amigos, un Trump dolido soltó: "Me han abandonado". Meloni, incómoda, respondió entre risas: "No es cierto". Sí que había distancia insalvable.

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