Trump amenaza a Irán de nuevo y quiere sacar a EEUU de la OTAN: España reabre su embajada para contribuir a una desescalada

La ruptura del pacto se basa en que cada parte no asume que tenga la misma extensión, si diez o tres puntos

Donald Trump, en la Casa Blanca esta semana con un conejo de Pascua.
Donald Trump, en la Casa Blanca esta semana con un conejo de Pascua.
09 de abril de 2026 a las 10:32h

La crisis entre Estados Unidos e Irán continúa en un estado de fragilidad. El alto el fuego que evitó una masacre, "acabar con una civilización" como dijo Donald Trump. Ahora, el presidente estadounidense ha advertido que mantendrá desplegadas fuerzas militares de EE. UU. “en Irán y sus alrededores” hasta que se cumpla por completo el acuerdo alcanzado, de 10 puntos según los americanos, de solo tres puntos según los iraníes. Pero Trump ha lanzado además una amenaza directa: si ese pacto falla, habrá una ofensiva “más grande y más fuerte”.

El presidente ha insistido en dos ideas que considera centrales en este proceso: que Irán no desarrollará armas nucleares y que el estrecho de Ormuz seguirá abierto. Es decir, Washington trata de presentar la tregua como un paso hacia la contención, pero lo hace manteniendo toda la presión militar sobre la mesa. A la vez, Washington y Teherán avanzan hacia una negociación en Islamabad, con Pakistán como mediador, tras la tregua de dos semanas anunciada esta misma semana. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ha afirmado que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha confirmado la participación de Irán en esas conversaciones. La previsión es que el diálogo arranque entre este viernes y el fin de semana, aunque el ambiente está lejos de ser sereno y la desconfianza domina el tablero.

El gran problema es que no existe una versión única del acuerdo. Trump ha pasado de presentar como aceptable el plan iraní de diez puntos a matizar después que únicamente hay un conjunto de puntos “aceptables” para Estados Unidos y que esos términos se discutirán en privado. Mientras tanto, Irán mantiene una interpretación distinta de la tregua y de asuntos de enorme peso, como el enriquecimiento de uranio y el control del tráfico marítimo en la zona. Esa falta de coincidencia en la lectura del pacto se ha convertido ya en una de las principales amenazas para la supervivencia del alto el fuego.

Por si fuera poco, el conflicto tiene otro foco especialmente delicado en Líbano. El ejército israelí ha anunciado la muerte de Ali Yusef Harshi, secretario personal y sobrino del líder de Hezbolá, Naim Qassem, en la oleada de bombardeos de la víspera, en la que hubo más de 250 muertos. Las Fuerzas Armadas israelíes le atribuyen un “papel fundamental en la gestión de su oficina y su seguridad”. Desde el lado iraní, esos ataques israelíes del miércoles sobre territorio libanés son vistos como una grave violación del alto el fuego. De hecho, varios países europeos están reclamando que Líbano quede incluido de forma expresa en cualquier acuerdo. El temor es evidente: que la violencia en suelo libanés dinamite una tregua que ya de por sí aparece extremadamente débil. La sensación que se impone es que el alto el fuego está en pie, pero rodeado de factores que pueden hacerlo saltar por los aires en cualquier momento.

También el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico. Existen indicios sobre posibles minas marinas o, al menos, sobre la utilización de rutas alternativas por zonas consideradas peligrosas, por lo que no se recuperará, parece, el tráfico de combustible por este paso clave.

En clave española, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha anunciado la reapertura de la Embajada de España en Teherán y el regreso del embajador, con el objetivo de apoyar desde allí el esfuerzo diplomático abierto tras el alto el fuego. En paralelo, Albares ha pedido este jueves en la Comisión de Exteriores del Congreso que la tregua pactada entre Estados Unidos e Irán se convierta en un alto el fuego permanente. “Los ataques, que continuaron ayer sobre el Líbano y los países del Golfo, muestran la fragilidad de la tregua”.

En las pasadas horas, Trump ha estado en conversaciones con Mark Rutte, secretario general de la OTAN y abiertamente protrumpista, que ha llegado a decir este jueves que es gracias a Trump que el mundo es hoy más seguro. Todo, cuando sdice el presidente estadounidense que negocia ya la salida de la organización por no haberles apoyado los países aliados en la toma de Groenlandia. "¡La OTAN no estaba allí cuando la necesitábamos, y no estarán allí si la necesitamos otra vez! ¡Recuerden Groenlandia, ese grande, mal gobernado, pedazo de hielo!", ha dicho en sus redes.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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