La histórica misión Artemis II, que busca marcar el primer regreso del ser humano a la Luna en más de cinco décadas, despegó este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, con cuatro astronautas a bordo. La misión, que no contempla alunizaje, tiene previsto alcanzar la órbita lunar durante sus diez días de duración. Bajo condiciones meteorológicas favorables, el lanzamiento se produjo a las 18:35 hora local (22:35 GMT), unos 11 minutos más tarde de lo programado.
Durante las primeras horas de vuelo, la tripulación enfrentó un problema con el inodoro de la nave Orión, según informó la NASA. Una luz de advertencia intermitente indicó un "inconveniente en el controlador" del sistema, explicó Amit Kshatriya, administrador asociado de la agencia. El diagnóstico y la reparación del fallo llevaron varias horas. Esta misión es la primera en incorporar un inodoro plenamente funcional en un vuelo hacia el espacio profundo.
Liftoff.
— NASA (@NASA) April 1, 2026
The Artemis II mission launched from @NASAKennedy at 6:35pm ET (2235 UTC), propelling four astronauts on a journey around the Moon.
Artemis II will pave the way for future Moon landings, as well as the next giant leap — astronauts on Mars. pic.twitter.com/ENQA4RTqAc
La nave alcanzó la órbita terrestre aproximadamente diez minutos después del despegue. Los astronautas permanecerán cerca de 24 horas alrededor de la Tierra para probar los sistemas antes de emprender el viaje de cuatro días hacia la Luna. De resultar exitoso, el equipo llegará al lado más oculto del satélite el próximo lunes, donde podrán observarlo gracias a la iluminación solar.
Minutos antes del lanzamiento, los técnicos resolvieron problemas con un sensor de temperatura de la batería y un inconveniente en el sistema de comunicaciones, sin que esto supusiera retrasos mayores. El Space Launch System (SLS), el cohete más grande y potente de la NASA, transportó la cápsula Orión con los astronautas a bordo, quienes también alcanzarán el punto más lejano en el espacio profundo alcanzado por seres humanos, a más de 400.000 kilómetros de la Tierra.
La tripuación
La tripulación, que representa un hito en diversidad, está integrada por el comandante Reid Wiseman, Victor Glover, primer astronauta afroamericano en viajar a la Luna; Christina Koch, primera mujer en esta trayectoria; y el canadiense Jeremy Hansen, primer astronauta no estadounidense en orbitar el satélite. Charlie Blackwell-Thompson, directora del lanzamiento y primera mujer en ocupar este rol, dijo a los tripulantes: "Victor, Christina y Jeremy, en esta histórica misión, llevan con ustedes el corazón del equipo de Artemis, el espíritu audaz del pueblo estadounidense y de nuestros socios alrededor del mundo, y las esperanzas y sueños de una nueva generación".
La NASA confirmó que la nave experimentó un problema de comunicación posterior al despegue, que ya fue solucionado. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, indicó que la tripulación podía escuchar a los expertos en la Tierra, aunque ellos no escuchaban temporalmente a los astronautas. La misión es la segunda del programa Artemis, tras el vuelo no tripulado de 2022, y precede a futuras expediciones planeadas para 2028, que buscan establecer una presencia permanente en la Luna y preparar la exploración de Marte. El primer ministro canadiense, Mark Carney, felicitó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y destacó que Hansen "hace historia como el primer canadiense que se aventurará hacia la Luna".


